28 agosto 2011

Heidelberg, una bonita ciudad universitaria

Con esta descripción podrían ser, probablemente, muchas ciudades. Pero continuando con mi ruta alemana (que por lo que parece va a dar de sí más de lo que pensaba) la ciudad a la que me refiero es Heidelberg.

Heidelberg
Kornmarkt, donde puedes coger el funicular de Heidelberg

Tenía muy buenas referencias de esta ciudad, y lo cierto es que mi visita allí no hizo más que confirmarlas. Una recomendación que os voy a hacer es que si podéis, vayáis hasta Heidelberg en transporte público, porque eso de aparcar allí es prácticamente imposible. Yo tuve que meter el coche en un parking el día entero; lo bueno es que aunque estaba en pleno centro no resultó caro, 10 euros las 24 horas.

Dejando a un lado este pequeño problema de aparcamiento, os hablo del alojamiento. Yo estuve en un albergue, con un precio bastante bueno y que os voy a recomendar, ya que el trato fue excelente y el lugar era muy acogedor. El nombre es Lotte - The Backpackers. Es un sitio muy acogedor, donde además de las habitaciones hay una sala de estar y una cocina común, en la que puedes dejar tus alimentos y hacer la comida, lo que hace del albergue un sitio más hogareño aún. Además, está céntrico y se puede acceder a pie a casi todos los sitios de Heidelberg, sin tener que andar distancias muy largas.

Lotte The Backpackers
El albergue Lotte - The Backpackers de Heidelberg


El primer sitio que visité fueron las ruinas del Heidelberger Schloss (el castillo), aunque solo por fuera, porque ya estaba cerrado. Puedes subir en funicular o por las 314 escaleras que están cuidadosamente numeradas para que sepas cuánto te queda hasta llegar al castillo. A la altura del castillo las vistas de Heidelberg son preciosas: toda la ciudad con sus monumentos y, al fondo, el río Neckar con sus puentes. La entrada creo que merece la pena comprarla, aunque yo no pude hacerlo porque era tarde, pero solo cuesta 5 euros y con ella puedes acceder al funicular, al patio del castillo y al museo farmacéutico alemán. Por otro lado, si coges el funicular en Kornmarkt puedes llegar a Königstuhl, o la Silla del Rey, el punto más alto de toda la ciudad.

Heidelberg
Subiendo los escalones hasta el castillo de Heidelberg

Volviendo al centro de la ciudad y situándonos en el río de nuevo, vamos al puente más emblemático, el Karl-Theodor-Brücke, flanqueado por el Brükentor. Aquí encontramos unas estatuillas muy curiosas: un mono, unos ratones y un pergamino. El mono (que veréis en la foto y que personalmente me parece que tiene cabeza de gato) y los ratones tienen una pequeña leyenda, y es que si tocas el espejo que tiene en la mano el primero volverás a Heidelberg, y si tocas a los roedores, tendrás muchos hijos. Yo toqué el espejito, así que espero poder volver a conocer más esta bonita ciudad :)

Heidelberg Scholss
Heidelberg Scholss

Desde Kornmarkt (muy cercano al albergue donde me alojé) se puede ir por la calle principal, donde encontramos la  Marktplatz (con el ayuntamiento y una estatua de Hércules), y la Heiliggeistkirche o Iglesia del Espíritu Santo. Os contaré una cosa curiosa que me pasó, aunque suena peliculero. Y es que al pasar por allí dando un paseo a medianoche, oímos cómo alguien tocaba el órgano en el interior. No se veía ninguna luz y la iglesia estaba herméticamente cerrada, así que me quedé con la intriga de quién tocaría el órgano a esas horas…

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Toca el mono y volverás a Heidelberg

Para salir por la noche se veía mucho ambiente, por eso de ser ciudad universitaria, y la Hauptstrasse estaba llena de gente de fiesta en los numerosos bares de la zona. Además, el que esté permitido beber en la calle le da otra cosa a las fiestas de allí; la gente es mucho más respetuosa a la hora de recoger sus bebidas y no se forman los líos de los botellones como pasa a menudo aquí en España.

Heidelberg
Vstas de Heidelberg desde el Castillo

Por último quería mencionar un sitio que no pude ver y me quedé con muchas ganas, el Paseo de los Filósofos. Un chico nos invitó a acompañarle para ver la puesta de sol desde ahí, ya que las vistas de Heidelberg deben ser increíbles, pero no pudimos :( Espero que, como toqué el mono, se cumpla la leyenda y vuelva a ver los rincones que me quedan.

¿Vosotros habéis tocado el mono y habéis vuelto a la ciudad? ¿O los ratones y habéis tenido muchos hijos? :P Espero que me contéis cómo fue vuestra visita a Heidelberg, y si queréis mandar alguna foto la publicaré encantada en el blog.

Heidelberg
Paseando por Heidelberg

Espero tardar algo menos en postear el siguiente, que será… Munich. Con esa tenemos para rato, así que, ¡no os lo perdáis!.

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2 comentarios :

  1. Felicitaciones por esta nota la verdad que me parecio muy informativa y dejaron muchas ganas de ir a visitar esta hermosa ciudad, en el mes de junio seguramente este visitandola por que esta en mi intenerario, asi que cuando este de regreso con gusto volvere a comentar mi experiencia y sumar algunas fotos.
    Saludos!

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    Respuestas
    1. Hola Luciano! Me alegra que te haya gustado mi post :) Espero que me cuentes a la vuelta tu experiencia por Heidelberg. Un saludo!

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