Lyon: la ciudad donde El Principito me decepcionó

11 abril 2022

Saint-Exupéry nació en Lyon, aunque su novela más famosa, El Principito, la escribió estando en Nueva York. Y de Lyon te hablo hoy, esa ciudad que precisamente me hizo tanta ilusión visitar por ser la cuna de este escritor.

Ya hablé de los datos prácticos para visitar Lyon en otro post, así que hoy me meto en materia para contaros qué podemos ver en esta bella localidad francesa.

DÍA 1

Comienzo el recorrido desde la Place Bellecour, una enorme plaza peatonal donde lo primero que hice fue buscar la escultura del Principito. Viendo un sitio tan colosal, me imaginé una estatua grande y vistosa, pero… Nada más lejos de la realidad. A un lado, entre los árboles,  casi escondidos, asomaban los pies de lo que se intuía el Principito y Saint-Exupéry. Y así fue como me decepcionó Le Petit Prince, sin comerlo ni beberlo.

Cruzamos el Puente Bonaparte hasta la Plaza Saint-Jean, donde se encuentra la Catedral. De acceso gratuito, es una mezcla de los estilos gótico y románico. Es una zona muy animada, con bares y tiendas, y merece la pena dedicarle un rato a observar cada rincón.

Muy cerca, prácticamente detrás de la catedral, se encuentra el Palacio de Justicia y el Museo de Cine y Miniaturas (9’5€), donde no llegamos a pasar. Las calles empedradas del Vieux-Lyon me parecen preciosas, y caminando por ellas llegamos al Museo de las Marionetas (8€). Aquí tampoco pasamos, que a mí los guiñoles me dan mal rollo y encima pagar por verlos, como que no me apetecía.

Aprovechando que el calor estaba bajando (fuimos en aquel agosto donde aún no se sabía nada del COVID) nos armamos de valor y subimos por la parte alta de la ciudad, sin llegar a la Basílica de Notre Dame de Fourvière, pero parando en unos rincones-miradores que daban unas vistas de la ciudad impresionantes. Volvimos al centro de la ciudad en metro para cenar y dar un paseo nocturno por el Viejo Lyon.

DÍA 2

Amanecimos temprano y paseamos por las orillas del Rhône. Después de desayunar, subimos hasta Notre Dame de Fourvière (en metro). Le dedicamos como una hora y media, contando con la contemplación de la panorámica de la ciudad desde lo alto de la colina. Al lado de la basílica se encuentra la conocida como Pequeña Torre Eiffel, que no es otra cosa que una antena de radio y televisión.

  • Aviso para meones: hay baños públicos gratuitos en la misma plaza de Fourvière.

A unos 10 minutos andando se encuentra el Anfiteatro Romano y el Odeón, que se pueden visitar gratuitamente. No así el Museo Galo-Romano, que cuesta 6€ y que no llegamos a entrar.

Por la tarde hacía muy mal día, y aprovechamos para montar en barco. Si no recuerdo mal, fuimos con Les Bateaux Lyonnais, y el precio rondaría los 14€ por persona. El recorrido era de una hora más o menos, y nos llevó por el Saona hasta la zona del Museo Confluencias y vuelta. Es un plan tranquilo, me parece que está bien de precio y te da otra visión de la ciudad.

DÍA 3

Como no llovía, nos dimos un paseo mañanero por el barrio Confluence hasta el Musée des Confluences (9€). Por el camino vimos los modernos edificios le Cube Vert (en la foto de arriba) y le Cube Orange, bastante feos para mi gusto pero oye, le dan un toque diferente a la zona.

Por la tarde estuvimos paseando por el barrio de la Croix-Rousse, algo más alejado del casco histórico pero que merece mucho la pena. Y ya lo que nos quedaba era pasear, relajarnos y hacer compras de recuerdos para la familia. 

Del alojamiento y otras cuestiones prácticas ya os hablé en este post, y del tema de comer no puedo ayudaros mucho, ya que por temas de alergias me limité a comer bocadillos y cosas que sabía que no me iban a matar.

Si hay algo que quieras añadir, déjalo en los comentarios. Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google +  si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Mombeltrán (Ávila)

20 febrero 2022

Atraídos por el imponente Castillo de Mombeltrán, decidimos dedicarle una mañana a este pueblo abulense después de visitar las Navas del Marqués.

Aparcamos sin problemas al lado de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, un edificio de reedificado en el siglo XV que nos quedamos con ganas de ver por dentro, ya que estaba cerrado. Rodeamos la iglesia, situada en una zona alta, y pudimos contemplar a lo lejos el castillo.

Disfrutábamos de un tiempo nublado pero no muy frío para ser finales de octubre, y así, con las nubes muy cerca de nuestras cabezas, pusimos rumbo a la fortaleza que nos había llevado hasta allí. El castillo está rodeado por el Parque de la Soledad (en la fotografía de abajo), lugar en el que se celebran las fiestas patronales y donde se encuentra la ermita del mismo nombre.

El Castillo de los Duques de Alburquerque es del siglo XV y las visitas, hasta donde he podido leer, hay que reservarlas (echa un vistazo a la web de turismo de Castilla y León). Nosotros llegamos justo cuando estaban cerrando, y no pudimos ni preguntar.

No muy lejos, de la zona de la Cuesta de la Villa, parten un par de sendas de todas las que se pueden hacer en el pueblo: la Senda de las 5 villas y la Senda de los pozos de Felipe. Mombeltrán tiene el atractivo turístico de lo natural y del senderismo, por lo que si te gusta ese mundo, te recomiendo que te informes.

Otro de los atractivos es donde se encuentra, precisamente, la oficina de turismo, en el Hospital de San Andrés. Fundado en el siglo XVI, estuvo activo hasta mediados del siglo XX, y podemos acceder a él desde la Plaza de la Corredera.

Plaza de la Corredera

Como conclusión, diré que Mombeltrán es un pueblo que recomiendo al 100% y que puede llevar un par de horas visitarlo, a no ser que hagas una de las sendas. Para comer, nosotros fuimos al Rinconcito de Gredos, del que ya te hablaré en otro post, pero que también recomiendo, por la calidad en la comida y por sus vistas.

Cuéntame si has estado en Mombeltrán, qué me recomiendas y qué no te gustó. ¡Ah! Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitter y Youtube  😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Vinos y pinchos en Santo Domingo de la Calzada

28 enero 2022

Una forma de comer local, divertirte y conocer bares en la Rioja es hacerte una ruta de pinchos y vinos. Nosotros nos organizamos una el sábado por la noche en Santo Domingo de la Calzada, y te voy a contar por dónde “pincheamos” por si te apetece hacerlo a ti también.

Todos los bares están súper cerca, por lo que es muy cómodo ir de uno a otro en caso de que no haya sitio en alguno.

BAR DADOS (Plaza de la Alameda, 1)

Un bar pequeñito donde no había demasiada gente al principio. Nos atendieron bien y la comida estaba rica. Nuestra primera opción, además de los vinitos, fue la chistorra, pero no tenían y nos pedimos una ración de champiñones al ajillo. En total, la ración y los dos vinos, fueron 6’8€.


CERVECERÍA CAPOTA (Avenida Juan Carlos I)

Este bar tenía mucho ambiente, tanto en la terraza como dentro. Los pinchos eran más originales y había bastante variedad. Nosotros pedimos un pincho de jamón con chistorra y pimiento y otro que era de berenjena rebozada con gulas y jamón. En total, con los vinos, fueron 7€.


CERVECERÍA EL ESPOLÓN (Avenida Juan Carlos I)

Para mí, fue el que menos me gustó. Había bastante variedad de todo, pero estaba todo como muy recalentado. Por ejemplo, yo pedí un hojaldre de espinacas y estaba muy flácido.

Aquí pedimos 2 vinos, 2 gildas (una brocheta con piparra, boquerón y aceitunas), un pincho de viera rellena y otro de hojaldre de espinacas y queso. En total fueron 10€.

CERVECERÍA TITANIC (Avenida Juan Carlos I)

Llegábamos con hambre, y además del vino pedimos una botella grande de agua, 1 plato de huevos con jamón y patatas, y tres pimientos rellenos de setas y gambas. En total fueron 17€.



¿Qué más bares me recomiendas? ¿Conoces estos de los que he hablado? Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookInstagramTwitter y Youtube  😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Granada en 4 días

14 enero 2022

Alhambra de Granada, visita diurna

Si hace tiempo te proponía planes gratuitos en Granada, hoy vengo a traerte una propuesta de cómo puedes organizar tu visita a esta belleza andaluza en 4 días. Antes de empezar, te comento varias cosas:

  • Alojamiento: yo estuve en Granada Old Town, un hostel muy bien situado en el centro de la ciudad y a unos 25 minutos en bus desde la estación de autobuses.
  • Aparcamiento: es malísimo, así que te aconsejo que viajes en transporte público o que cojas parking con tu alojamiento.
  • Transporte público: es fácil moverse por la ciudad en autobús, yo lo recomiendo por lo que he comentado en el punto anterior. Hay una aplicación para ver el tiempo de los buses, rutas, etc. que es muy sencilla.
  • Reserva de entradas de la Alhambra: si vas a visitarla, no olvides reservar tus entradas con antelación. Aquí tengo un post sobre la visita nocturna y diurna a la Alhambra, por si quieres echarle un ojo.

Interior del Palacio de la Madraza

DÍA 1

La ciudad de Granada se presta a ser disfrutada con eso que llaman ahora de slow travel. El primer día es fantástico para pasear y visitar alguna de las maravillas que nos ofrece, como por ejemplo, la Capilla Real (5€ con audioguía) y el Palacio de la Madraza (2€ visita guiada). Yo no conocía la Madraza y te aseguro que la visitaría mil veces, porque me pareció absolutamente impresionante.

Calle del Darro

Saliendo del centro, puedes dirigirte a la calle del Darro. El paseo es muy bonito, aunque tienes que tener cuidado porque hay zonas estrechas con muchos peatones y coches (te hablo de antes de la era COVID). En esa misma calle te recomiendo visitar la Iglesia de San Pedro y su torre (2€), y continuar hacia el Paseo de los Tristes, donde disfrutar de las vistas de la Alhambra.

Vistas desde la torre de la Iglesia de San Pedro

DÍA 2

Una visita tranquila a la Catedral (5€) te puede llevar fácil una hora. Yo viajaba sola y perdí la cuenta del tiempo que estuve, porque el organista estaba ensayando y me quedé sentada viéndolo como un concierto.

Órgano de la Catedral de Granada

Puedes visitar la zona centro y perderte por los mercados de artesanos y, si has comprado las entradas a la Alhambra con la visita nocturna, hoy sería el día para realizarla (al menos yo lo haría en el segundo día). Aprovecha y sube hasta la colina para ver atardecer desde la colina de al-Sabika, porque las vistas son inmejorables.

La Alhambra, visita nocturna

DÍA 3

La visita diurna a la Alhambra te llevará casi todo el día. Yo entré a primera hora y me fui después de comer (comí una empanada en un banco). A la salida, aproveché para visitar el Carmen de los Mártires, que está muy cerca y es muy agradable para pasear si hace buen día. Para bajar hasta el centro lo hice a pie, paseando por el barrio del Realejo.

Carmen de los Mártires

Para acabar bien el día, puedes reservarte un rato de relax en unos baños árabes. Yo fui al Aljibe de San Miguel, que me pillaba cerca del hostel, que ahora está cerrado (aunque no fue santo de mi devoción, había mucho ruido).

DÍA 4

Aunque posiblemente ya hayas paseado por allí, el barrio del Albaicín es de los más emblemáticos y merece dedicarle un paseo con mimo. En el Camino del Sacromonte se encuentra la Casa del Chapiz (2€), un edificio que aúna los estilos renacentista, mudéjar y nazarí. Hoy es la Escuela de Estudios Árabes de Granada, y tiene un jardín por donde es muy agradable pasear.

Casa del Chapiz

Nunca había oído hablar de la Abadía del Sacromonte y fue un lugar que me encantó y que te recomiendo. Ojo, porque cuando yo fui cerraba de 14 a 15:30, y no está precisamente céntrica para estar dándose paseos hasta allí. El autobús 34 es el que sube hasta allí, aunque también puedes hacerlo caminando (se tarda unos 45 minutos desde el centro), y la entrada cuesta 5€. 

Claustro de la Abadía del Sacromonte

Creo que con esto, para 4 días, hay más que suficiente. Te he puesto poca cosa para no aturdir, que a mí personalmente no me gustan los post llenos de datos sin ton ni son. Recuerda que estos planes puedes complementarlos con los gratuitos que te cuento aquí.

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¡Hasta siempre, 2021!

30 diciembre 2021

Antes de sentarme a escribir esto, me he leído la entrada de fin de año 2020, y era bastante similar a lo que quiero publicar hoy.

Casualmente, he tenido el mismo número de entradas que el año pasado, solo 7, pero es cierto que le he vuelto a coger el gusto a esto de sentarme a escribir y a hacer cosas del blog. Solo me falta tener tiempo 😅

Me siento muy afortunada porque he hecho escapadas a Soria y a Gredos, además de un viaje grande en verano a Sicilia. ¡Esto ya es muy diferente del año pasado!

Sigo con el máster, el trabajo y con salud, algo que está muy codiciado últimamente, así que soy feliz y me siento muy afortunada.

En 2022 espero acabar el máster, seguir viajando y seguir mejorando la calidad de vida de mi perra Kendra, que se convirtió en mi compañera de vida en 2020 y está siendo mi gran reto a nivel personal en los 33 años que he vivido.

Te deseo lo mejor del mundo para este año que empieza, y que nos sigamos leyendo por aquí.

¡Felices fiestas y feliz 2022!

ALOJAMIENTOS: Parador de Gredos

08 diciembre 2021

Si necesitas desconectar y estar en contacto con la naturaleza, alojarte en el Parador de Gredos es una buenísima opción. Lleva en funcionamiento desde 1928, cuando fue inaugurado por Alfonso XIII, y es el primer alojamiento de la red de Paradores.

DÓNDE ESTÁ

El Parador se sitúa a unos 3 kilómetros de Navarredonda de Gredos, al lado de una zona de pinares estupenda para coger setas (ojo, hay que solicitar permiso para hacerlo).

Está a pie de carretera, algo que de entrada no me gustó, pero no hay tráfico excesivo y el lugar sigue siendo tranquilo. Es fácil llegar en coche, y dispone de aparcamiento gratuito no vigilado.

INSTALACIONES

Habitaciones

La habitación que nos tocó no era demasiado grande, pero estaba muy bien. Estuvimos en octubre, que ya hacía fresco, y la habitación tenía un radiador de hierro que calentaba que daba gusto. Las vistas eran espectaculares, y la cama cómoda y calentita.


Baño

Muy completo, con las amenities justas y con packaging de cartón para no usar plásticos de un solo uso (me ganaron con eso). El baño disponía de secador y bidé.

Zonas comunes

El Parador dispone de varias salas donde ver la tele, jugar a las cartas o sentarse a charlar, todo en un estilo rústico y acogedor. También tiene varias terrazas con vistas a la sierra donde sentarte a leer o a contemplar el paisaje.

Comidas

El Parador cuenta con un restaurante que está muy bien, aunque la carta me pareció un poco escasa. Nosotros fuimos a cenar (importante reservar) y nos gustó mucho. Para que os hagáis a la idea, la cena para dos nos salió por 65€, y tomamos:

  • Trucha ahumada al estilo del parador
  • Jamón y chacinas de la zona
  • Pan y aceite
  • 2 postres
  • 1 botella de agua grande
  • Media botella de vino

En cuanto al desayuno, es tipo buffet. Muy cuidado el protocolo COVID y muy rico todo. Bollería casera recién hecha, los platos calientes los sacaban en el momento previa petición y el zumo recién exprimido.

PRECIO

Solo el alojamiento, en un sábado de puente, fueron 160€. Teniendo en cuenta todo lo que habíamos mirado en esa época, el precio me pareció muy razonable tratándose de un Parador. El desayuno lo tuvimos gratis gracias a  un bono que nos dieron de Amigos de Paradores.



VALORACIÓN Y OPINIÓN PERSONAL

Le doy un 9’5/10. El trato que nos dieron fue muy bueno en líneas generales. Cuando llegamos nos habían dado una habitación con dos camas y solicitamos una doble, y nos la cambiaron sin problemas. En el restaurante tenían bien indicados los alérgenos, y salvo por el tema de la carta (que me hubiera gustado tener algo más para elegir) estaba todo riquísimo.

Sin duda, repetiría tanto en el alojamiento como en el restaurante. Y tú, ¿has estado alguna vez?

Valle de los Templos: un pedazo de Grecia en Italia

19 noviembre 2021

Uno de los yacimientos más impresionantes que he visitado hasta ahora es el Valle de los Templos, que ya te adelanto de valle tiene poco… El parque arqueológico, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1997, te transporta a la Grecia del siglo VI a.C. a lo largo de 1.300 hectáreas.

Templo de Heracles

Comenzamos con los datos prácticos:

  • La entrada conjunta “parque arqueológico + museo” nos costó unos 15€, y tienes 3 días para utilizarla.
  • El coche lo metimos en el parking y nos costó 3€ por 2h.30 aproximadamente.
  • Desde el parking hay un servicio de taxi que te lleva a lo más alto del valle, para que puedas hacer el recorrido solo de bajada.
  • Te recomiendo llevar calzado cómodo, agua, crema solar y una gorra para protegerte del sol (sobre todo si vas en verano).
  • Hay otra entrada que permite visitar Kolymbethra, una antigua piscina que se convirtió en un vergel de plantas mediterráneas y que es uno de los jardines más antiguos que existen.

Comenzamos nuestra visita entrando por la Puerta V, que habría sido una de las entradas principales de la ciudad. Se cree que llegó a haber hasta 10 puertas, aunque solo se han identificado nueve.

Templo de Castor y Polux

Después, las columnas de lo que fue el Templo de Castor y Polux nos dan la bienvenida, reconstruidas en el siglo XIX con materiales de la zona. El nombre del templo deriva de un poema de Píndaro donde habla de estos gemelos mitológicos, pero es bastante probable que, en realidad, estuviera dedicado a Démeter y Perséfone.

Cuando estuvimos, había una serie de esculturas modernas que me parecieron absolutamente horribles (al menos en ese contexto), que no pegaban nada con el entorno y lo afeaban muchísimo. Intenté hacer como que no estaban y seguí recorriendo el yacimiento.

Aquí la susodicha escultura

Aunque a lo largo de todo el recorrido te encuentras restos arqueológicos impresionantes, sin duda las joyas de la corona son tres: el templo de Heracles, el de Juno y el de la Concordia.

El templo de Heracles es el más antiguo del valle. Es de estilo dórico, y la última restauración se realizó a principios del siglo XX. Hoy solo se conservan 9 de las 38 columnas de las que disponía.

Templo de Juno

El templo de Juno (o de Hera Lacinia) se encuentra en la parte más alta del valle. Aunque la construcción se asocia a Juno por un escrito de Plinio el Viejo, lo cierto es que no se sabe bien a quién estaba dedicado (al igual que pasa con los otros templos, en realidad).

Templo de la Concordia

El templo de la Concordia es el mejor conservado de todos, solo a la altura del Partenón, y su nombre proviene de una inscripción romana que se encontró en sus inmediaciones. En uno de los lados del templo se encuentra la escultura Ícaro caído, realizada en 2011 por el artista polaco Igor Mitoraj.

Esto son solo unas pequeñas pinceladas de lo que es el Valle de los Templos, ya sabes que no me gusta mucho detenerme en detalles que podéis leer exactamente igual en cualquier otra web.

Ícaro caído, de Igor Mitoraj

Sí que os diré que el lugar merece mucho la pena. Que nosotros le dedicamos unas horas, pero que bien requiere estar al menos un día, perdiéndose por cada rincón y explorando como una auténtica aventurera. Gracias a la búsqueda urgente de unos baños realizamos la subida hasta el templo de Juno por “calles” alternativas, en lugar de por el camino central, y gracias a eso descubrimos una zona con tumbas (y nos libramos del sol).

El Museo Arqueológico se encuentra fuera del recinto, en la colina de San Nicolás. Puedes ir en coche (y pagar parking) o ir dando un paseo. Nosotros, al ir al día siguiente, lo dejamos de nuevo en el parking, pero en el que está al lado del propio museo.

El museo se inauguró en 1967, y tiene 17 salas, cada una fascinante por la cantidad y la calidad de las piezas que alberga. Ver el estado de conservación en el que se encontraban algunas cosas, y ver una recreación de un Atlante en todo su esplendor en una de las salas (la de la foto) me dejó impactada.

Aunque no seas un entendido ni un apasionado de estos museos, te recomiendo que lo visites porque me parece disfrutable al 100% por todos los públicos.

¿Has estado alguna vez en el Valle de los Templos? ¿Y en Agrigento? ¡Cuéntame!

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