¿Vives en Madrid, quieres hacer una
excursión pero no tienes mucho tiempo? Navalcarnero es tu sitio 😀 Se tarda media hora desde la capital, y es un lugar bonito y
con buen ambiente, ideal para cambiar de aires y desconectar de la
rutina. Nosotros fuimos un jueves de verano en el que nos apetecía
salir, pero a la vez tampoco queríamos ir a la sierra o marcharnos
muy lejos. Casualmente, ninguno de los dos habíamos ido a
Navalcarnero, y habíamos visto que su casco histórico tenía mucho
que ofrecer, así que ¡allá que fuimos!
Aparcamos sin problema cerca de la
Ermita de San Cosme y San Damián (de 1582, posiblemente el templo
más antiguo de la villa), que estaba cerrada y solo pudimos admirar
por fuera. Desde ahí fuimos por la Calle Constitución, pasando por
la Plazuela del Tío Canor, donde encontramos una fuente y uno de los
famosos murales de Navalcarnero, en este caso representando la
vendimia.
Llegamos a la Plaza de Segovia, en ese
momento engalanada para las fiestas patronales. Los banderines y un
escenario dificultan poder apreciar bien la belleza de esa
arquitectura castellana; aún así, me pareció un lugar muy
pintoresco. Como curiosidad, la plaza se llama así porque
Navalcarnero, en sus orígenes, perteneció a Segovia. ¿Lo sabías?
Intentamos pasar a la iglesia de
Nuestra Señora de la Asunción, pero estaban en misa y no pudimos.
Fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983, y también
Bien de Interés Cultural. Bajamos por la calle Bernardino Beotas
hasta llegar a la reproducción de la fachada de la Casa de la
Cadena, en la que el rey Felipe IV y Mariana de Austria recibieron la
bendición nupcial. En la Plaza de Francisco Sandoval se encuentra el
Ayuntamiento, una construcción nueva que no me pegaba nada con el
cuidado estilo de toda la villa de Navalcarnero.
Nos apetecía pasear por algún sitio
verde, así que fuimos hasta el Parque Histórico de San Sebastián, (el de la foto de arriba) donde podemos encontrar varias esculturas y homenajes a personajes
históricos que han tenido relación con la localidad. Un lugar muy
agradable donde descansar del calor que hacía ya a esas horas.
Volvimos a la Plaza de Segovia para ver
el Museo de Pintores de Navalcarnero, una exposición gratuita donde
disfrutar de las pinturas de diferentes artistas, unos oriundos del
lugar, otros que tuvieron su inspiración en las calles de la villa.
¡Recomiendo no perdérselo!
Como había sido una excursión
improvisada, no habíamos hecho los deberes y no sabíamos de la
existencia de las pinturas murales hasta que me lo dijo mi madre 😪 Aprovechamos que en la planta baja del Museo de Pintores
estaba la oficina de turismo y preguntamos dónde quedaban. He de
decir que la señora fue muy agradable, pero nos lo explicó un poco
regular; tiramos de Google Maps para localizar alguno, pero estaban
muy separados unos de otros y con el calor que hacía ya no nos
apeteció visitarlos.
En otra ocasión completaremos la
visita a Navalcarnero, que aún nos quedaron cosas por ver (como el
Centro de Interpretación, que abre en fin de semana). ¿Alguna que
me recomiendes? Te leo en comentarios.