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Luanco, localidad bonita... y del bonito

28 junio 2025

Luanco es la capital del concejo asturiano de Gozón, y tiene ese encanto de villa marinera bañada por el Cantábrico que en verano atrae a turistas que huyen del calor del Mediterráneo. Si todo va bien, este año estaré bañándome por esa zona de nuevo 😀

Con unos 6000 habitantes, Luanco (en asturiano, Lluanco) me resultó un lugar tranquilo, a pesar de lo masificada que estaba la playa. Pudimos pasear por su recogido casco histórico, de origen medieval y visitar el Museo Marítimo de Asturias.

Una de las festividades más populares de Luanco son las Jornadas Gastronómicas del Bonito, que suelen celebrarse el primer fin de semana de julio desde hace ya 42 años. Nosotros no lo pillamos, ya que fuimos en agosto, pero es un buen momento para degustar este pescado en los restaurantes de la localidad.

Lo que más me llamó la atención fue la Iglesia Parroquial de Santa María, ya que está en una ubicación idílica, justo al lado del mar, rodeada de un césped verde y fresco. Como ves en la foto de arriba, se creaba un contraste curioso entre la iglesia y la gente tomando el sol en la playa 😁

Otro punto de interés es la Torre del Reloj, que a lo largo de su historia ha sido utilizado como torre de vigía, cárcel y almacén. Su campana fue renovada en 2020 (la anterior databa de 1752), y es la encargada de acompañar a los vecinos de la zona hasta el nuevo año, ya que se celebran allí las tradicionales campanadas en Nochevieja. La antigua campana puede verse ahora en la Plaza de la Villa.

Luanco ha sido un pueblo mediático este 2025, ya que con el fallecimiento del Papa Francisco, uno de los nombres que se barajaba para ser su sucesor era el luanquino Ángel Fernández Artime, “Angelín”, quien finalmente no resultó elegido.

¿Conoces Luanco? ¿Has estado? Por si te apetece visitarlo y hacer un roadtrip por Asturias, te dejo aquí mi guía de viaje. Además, te recomiendo ir al Faro de Cabo dePeñas, muy cercano a la capital de Gozón.

Qué ver en Avilés

22 noviembre 2017

Una ciudad costera bien situada, con aeropuerto cerca, playa e impresionantes paisajes para todos los gustos. Así es Avilés. Aunque fue en 2015 cuando visité Asturias, es ahora cuando me aventuro a escribir sobre ella.



He de decir que no pude disfrutar de Avilés como se merecía, puesto que el día que la visité estaba en fiestas, con el Mercado Modernista ocupando gran parte de las calles e impidiendo que las contemplara en condiciones.



Aún así, rescatando algunas fotos y recuerdos, he conseguido hacer un recopilatorio de siete lugares que no debes perderte. ¡Allá vamos!

Iglesia de San Antonio o de los Padres Franciscanos
En este conjunto religioso  conviven varios estilos arquitectónicos –barroco, gótico, románico- y su nave central, del periodo románico, es el edificio más antiguo que se conserva en Avilés.



Iglesia de Santo Tomás de Canterbury
Construida a principios del siglo XX, esta iglesia se levantó con la intención de sustituir a la Iglesia Vieja de Sabugo. Por esto, también es conocida como Iglesia Nueva de Sabugo.


Fuente de los caños de San Francisco
Situada al lado de la Iglesia de San Nicolás de Bari (de la que no tengo foto) es uno de los símbolos más emblemáticos de Avilés. Es un monumento del siglo XVII que adquirió fama ya no por las cabezas que lo conforman, sino por los escudos que hay encima de ellas.


Casco histórico
Como comentaba al principio del post, no pude apreciar bien sus calles por “culpa” del mercado. Aún así, la mezcla de estilos arquitectónicos que asomaba de entre los puestos –desde medieval hasta modernista- hacía del paseo algo único. Como curiosidad, el Ayuntamiento fue el primer edificio noble que se construyó fuera del recinto amurallado.


Palacio de Camposagrado
Un edificio barroco que perteneció al Marqués de Camposagrado. Actualmente es la sede de diseño de la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias.


Centro Niemeyer
El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer construyó este complejo de edificios dedicados a diversas manifestaciones culturales. Está situado fuera del casco histórico, y aporta un toque moderno a la ciudad. No llegué a pasar dentro, pero merece la pena, al menos, dar un paseo por la plaza que une los cuatro edificios que componen el centro.


Parque del Muelle
Declarado como Jardín Histórico, puedes dar un agradable paseo entre árboles y flores, contemplando unos cañones que forman parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias. Estas piezas de artillería son del siglo XVIII y, según algunos estudios realizados, pueden ser de la batería de artillería que había en el Castillo de San Juan de Nieva.



Hasta aquí mis recomendaciones. Sé que me he dejado algunas cosas, así que estoy abierta a consejos para futuras visitas 😊 Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube :) si no lo haces ya. 

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Museo Marítimo de Asturias (Luanco)

17 julio 2017

Si te gusta el mar, si te gustan los museos o te gustan ambas cosas, este es tu sitio. El Museo Marítimo de Asturias tiene su sede en la villa marinera de Luanco, y en él se exponen más de 7.000 piezas divididas en cuatro zonas: biología marina, carpintería de ribera, pesca tradicional e historia de la navegación.
 
 

El precio de la entrada general son solo 2,8€, por lo que merece la pena darse un garbeo por el interior del museo. Si aún así no entra en tu presupuesto, los martes la visita es gratis, así que el dinero no es excusa 😉
 
 

Nada más entrar al museo, ya estuvimos entretenidos un buen rato con un juego de hacer nudos. Si sois como nosotros y os distraéis con una mosca (o con un nudo) id con tiempo para recrearos en estas cositas.
 
 
 
Cuando conseguimos empezar de verdad la visita lo hicimos por la planta baja, dedicada a la biología marina. Aquí pudimos ver todo tipo de flora y fauna marina, incluyendo un montón de "bichos" de esos que hacen que te replantees si quieres volver a meter un pie en el agua 😱
 
 

La sección de carpintería de ribera ocupa la nave principal del museo -junto con la de la pesca tradicional-, y hace hincapié en la importancia que tuvo Luanco en la construcción de embarcaciones. Para que conozcas más de cerca este oficio, han recreado los talleres de construcción de un astillero.
 

 
La primera planta del museo está dedicada a la historia de la navegación. He de decir que, aunque no te importe nada demasiado la historia de la navegación, esta planta merece muchísimo la pena por las casi 100 maquetas que tiene. Hay reproducciones de barcos diminutas y otras a una escala bastante grande. Por haber, ¡hay hasta una parte dedicada a los barquitos de juguete! Barcos de plata, de sal, de marfil…
 
 

En definitiva, es un museo súper entretenido que, aunque consideres que las cosas del mar no son lo tuyo, merece la pena visitar. Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Cudillero desde arriba, desde abajo y desde dentro

19 junio 2017

Si hay un pueblo distinguido por su color, ese es Cudillero, en Asturias. Sus pintorescas casitas parecen brotar directas de la montaña, y el encanto que despide le ha hecho ganarse el título de Conjunto Histórico Artístico. En este post vamos a conocer Cudillero desde tres puntos de vista: desde dentro, desde abajo y desde arriba, ¿me acompañas?
 

 
Desde dentro
Lo primero que llama la atención de esta villa marinera es la construcción de sus casas, todas de colores y construidas en lo que parece un gigante y natural anfiteatro. Otra cosa curiosa pero que no se ve es su lengua, el pixueto, un dialecto asturiano que va cayendo en desuso poco a poco pero que se utiliza en el pregón de L'Amuravela, una fiesta donde se narra en clave de humor -y en pixueto- lo ocurrido durante el año. Se celebra el 29 d junio.
 
 
 
Pasea, admira cada rincón, tómate algo en la Plaza de la Marina y, cuando la encuentres, pasa a la Iglesia Parroquial de San Pedro. En el interior de este templo del siglo XVI te encontrarás un estilo sobrio, con varias tallas barrocas, donde hasta las lámparas hacen un guiño al mar.
 

  
Desde arriba
Sube hasta lo más alto del pueblo y contempla la inmensidad del mar, los tejados de las casas y el faro de Cudillero, en pie desde 1858. Es un paseo muy agradable, y puedes hacerlo con tranquilidad, parándote a descansar en cualquier rincón si te fatigas de subir escalones.
 
Desde abajo
Cuando te hayas cansado de mirar el Cantábrico, baja hasta el puerto y prueba a tocarlo. Mete las manos, mete los pies. Métete entero si te atreves. Yo no me atreví, el agua estaba demasiado fría y el día no ayudaba con el cielo encapotado.
 

 
Hasta aquí mi visita por Cudillero. ¿Me recomiendas algo más por visitar? Si tienes pensado comer por allí, te dejo la reseña del restaurante donde yo lo hice: el restaurante "los Arcos".
 
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Candás, pequeña villa con gran historia

17 abril 2017

Candás es uno de esos pueblecitos que me encantan. De esos que, aunque no encabezan las guías turísticas, es para dedicarles un rato, un paseo, y disfrutar de sus paisajes. La visitamos en nuestras vacaciones asturianas, antes de ir al Faro de Cabo de Peñas, y nos llevó apenas una mañana.



Es la capital del concejo de Carreño, y desde la Edad Media está ligada a la actividad pesquera. De hecho, el 1 de agosto se celebra, como cada año desde 1970, el Festival de la Sardina, donde se cocinan estos pescaditos en unos puestos por el Paseo de San Antonio. Una pena no haber podido estar para esta fiesta, pero la anoto por si coincide algún año 😊



Lo que sí hicimos nosotros fue conocer la obra del escultor candasín Antonio Rodríguez García, “Antón”. Puedes hacerlo de dos formas: pasando al Museo Antón o, como hicimos nosotros, dando un paseo por el Parque Escultórico (fotografía de arriba) y viendo las obras que hay al aire libre. Es un personaje curioso este señor… Aunque mejor debería decir chico, porque no llegó a vivir más de 26 años. Seguid leyendo, que abajo os cuento más sobre su vida.




Paseando paseando llegamos hasta el Faro de San Antonio (arriba, en la foto), ubicado en el macizo del mismo nombre, con unas vistas impresionantes. Este edificio se usa desde 1917 para guiar a los barcos, pero el lugar como tal es emblemático desde el siglo XVIII, cuando se utilizaba como emplazamiento estratégico para proteger la costa y el puerto con la ayuda de tres cañones. Estos cañones los podemos ver a lo largo de nuestro paseo.



En el mismo cerro que el Faro encontramos la Capilla de San Antonio de Padua, que en su interior alberga la imagen del santo. Y por último, antes de marcharnos, visitamos la Iglesia Asilo de San Félix de Candás, un templo del siglo X que en la Guerra Civil fue destruido y más tarde reconstruido. Lo único que sobrevivió -gracias al ya mencionado Antonio Rodríguez- fue el retablo barroco. El joven escultor lo desmontó con ayuda de las personas  que estaban encarceladas en el interior de la iglesia, y pudieron guardar en un almacén antes de que fuera devastado. Antón, como era conocido, no pasó de 1936, perdiendo la vida a causa de la guerra.


Para no acabar de forma tan dramática, te contaré que el patrón de Candás es San Félix, cuya festividad se celebra el mismo día del Festival de la Sardina. ¿Has estado alguna vez en esta pequeña villa marinera? ¿Has comido esas sardinas que se asan el 1 de agosto? ¡Cuéntame!

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La belleza única de los Lagos de Covadonga

26 julio 2016

Hoy te voy a presentar a dos amigos muy especiales. Dos amigos que conocí el año pasado en Asturias y que estoy deseando volver a ver. Aunque, por desgracia, no sé cuándo nos volveremos a encontrar.

Bienvenido a los Lagos de Covadonga

Ellos son el Lago Enol y el Lago La Ercina, más conocidos popularmente como los Lagos de Covadonga. ¿Te suenan? Tal vez tú también los conozcas :) Se sitúan en la parte asturiana del Parque Nacional los Picos de Europa, en el macizo de Cornión, y son de visita obligada si vas a Asturias.


Pero antes de que puedas conocerlos en persona, debes saber algunas cosas. La primera, es cómo llegar hasta ellos. En la página de turismo de Asturias explican cómo ir en coche; sin embargo, ten en cuenta que no siempre está permitido ir en vehículo privado.

Lagos de Covadonga

Con el objetivo de conservar y proteger mejor esta reserva natural, en las épocas de más afluencia turística hay que subir en un autobús que sale desde Cangas de Onís. El precio por persona es de 8€ y vale para todo el día.
  • NOTA: los precios y fechas/horarios son orientativos. Consulta siempre en la oficina de turismo antes de viajar

Lo siguiente que tienes que saber antes de llegar a los lagos es que el viaje no es corto, al menos en transporte público: tardarás alrededor de una hora en ir y otra en volver. ¡Si son poco más de 20 kilómetros!, me dirás. Sí, pero ten en cuenta que las carreteras son muy estrechas y que el autobús es grande. Que dos vehículos de ese tamaño pasen cada uno en una dirección es casi un milagro, y requiere de una gran coordinación entre conductores y largas esperas para los viajeros. Ármate de paciencia porque el final del viaje merece la pena.
  • NOTA: si vas con tu perro, el autobús tiene jaulas gratuitas para que los canes vayan en el maletero.

Ahora sí estás preparado para conocerlos. Primero te presentaré al Lago Enol, que es el primero que nos recibe, y el más grande de los dos. Se sitúa a unos 1.000 metros de altitud, algo más bajo que su "hermano", el Lago la Ercina. ¿Qué tal te han caído mis amigos? Por lo visto tienen aún otro compañero, el Bricial, pero solo se forma con las aguas del deshielo. A este no le conozco…

Lago Enol
Lago Enol

Lago La Ercina
Lago la Ercina

La zona es espectacular, con rutas que se pueden hacer de forma sencilla, por caminos señalizados. Hay varios miradores, un centro de visitantes -gratuito- y una ruta que se adentra en la Mina de Buferrera, con un recorrido al aire libre. Nosotros, por falta de tiempo, fuimos directamente a los lagos, así que no pudimos ver lo de la mina. Otra vez será :)

Ruta de la Mina de Buferrera
Ruta de la Mina de Buferrera

Hasta aquí mi relato de los Lagos de Covadonga, esa maravilla natural a la que volveré sin dudarlo en cuanto tenga oportunidad. No he dado muchos más detalles fuera de los prácticos, pero es que considero que es algo que no se puede describir más con palabras. Solo se puede vivirlo.

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5 razones por las que hacer el descenso del Sella

28 junio 2016

¡Hola amigos! Sí, de vez en cuando me da por hacer algún post de estos dando razones o consejos con un número delante. En este caso, os traigo 5 razones por las que descender este famoso río asturiano. ¡Allá vamos!

1. Verás Asturias desde una perspectiva única
La mejor perspectiva para ver el Sella es desde dentro. A lo largo del recorrido verás paisajes que, de otra forma, probablemente no verías.



2. Puedes hacerlo solo o acompañado de quien quieras (incluido tu perro)
Esta parte es bastante obvia, pero a lo que me refiero es que, además de hacerlo solo si lo deseas, es un plan fantástico para hacer en pareja, con amigos o con familia. No hay problema en que vayan niños, siempre que lo hagan acompañados de adultos y, si lo que quieres es ir con tu mascota perruna, ¡también puedes hacerlo! Hay canoas donde puedes montar con tu perrito, para el que también disponen de equipación (al menos con la empresa que yo lo hice).



3. Harás deporte aunque no seas deportista
Con esto quiero decir que, aunque no seas una persona especialmente ágil (como es mi caso), puedes hacerlo sin dificultad. El recorrido es para todos los públicos, hay lugares para ir parando a descansar e incluso a tomar algo y, si te cansas, siempre está la opción de llamar a la empresa que has contratado por si pueden recogerte. Yo no había montado en canoa en mi vida y sobreviví. De hecho, llegamos los primeros al final del recorrido :D

4. No todo es remar: también puedes saltar
Que yo recuerde hay, al menos, una zona desde la que saltar al río Sella, que os pongo aquí en el vídeo. Yo no me atreví, pero a mi novio le encanta tirarse por todos los sitios que puede, así que por ahí está saltando ^_^



5. Te sentirás realizado
Tengo comprobado que hacer este tipo de actividades (subir o bajar barrancos, hacer rutas de especial dificultad, etc.) dan una especial satisfacción. No es lo mismo decir que viste el Sella a su paso por este o el otro pueblo que decir "yo remé 15 kilómetros por el Sella". No lo pienses, ¡hazlo!



Como podéis ver en la última foto, yo hice el descenso con Astur Aventura (que conste que lo pagué yo de mi bolsillo, nadie me ha pagado por publicidad) y fue bastante bien la cosa. No obstante, si prefieres otra empresa, hay más de 20 que realizan esta actividad. Nos costó 18€ por persona, comprando antes por internet, donde te recomiendo comprarlas para beneficiarte de los descuentos. Algunas de estas ofertas incluían picnic, pero nosotros preferimos comprar algo en un supermercado cercano y meterlo en el bidón que te dejan junto a la canoa.



Estas son mis 5 razones, ¿cuáles son las tuyas? Antes de finalizar el post, os dejo algunos consejos para descender el Sella:
  • El descenso en los meses de verano es más sencillo que si vas en marzo y abril, cuando el río baja más bravo por el deshielo.
  • El recorrido es de unos 15 kilómetros, con posibilidad de parar varias veces e incluso de tomar algo en algún chiringuito a orillas del río.
  • Calcula que, si vas a un ritmo normal, parando varias veces a beber agua y picar algo (y a saltar desde las rocas), tardarás alrededor de 3h. 15 minutos. Al menos, ese es el tiempo exacto que nos llevó a nosotros hacer el descenso.
  • Lleva bikini/bañador y calzado de agua, a ser posible chanclas para las rocas.
  • No olvides la crema solar y una botella de agua para hidratarte por el camino.
  • Lleva el teléfono móvil con batería por si tienes alguna emergencia. La empresa te proporciona un bidón hermético para meterlo junto a la comida, así que no te preocupes que no se moja.

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¡Hasta pronto viajeros!

Lastres, el pueblo del Doctor Mateo

18 abril 2016

Comenzamos la semana paseando por Lastres (Llastres en asturiano), una villa marinera que fue premiada en 2010 con el premio al «Pueblo ejemplar de Asturias». Forma parte del Concejo de Colunga, y está situada en la costa este asturiana, en la conocida como Comarca de la Sidra. Este pueblo, además de ser precioso, tiene otra particularidad: en él se rodó la serie de ficción española «Doctor Mateo».

Lastres

Lastres no entraba en la planificación inicial del viaje por Asturias, pero al final, el día que hicimos barranquismo nos quedó un poco de energía y nos decantamos por conocer algún sitio más. De camino a Lastres hicimos una parada en el Museo del Jurásico, donde nos limitamos a ver una lograda exposición de dinosaurios que tienen en el exterior y a fotografiarnos haciendo el tonto con ellos jajaja. Pospusimos la visita a este interesante museo para más adelante, ya que quedaba poco tiempo para que cerrara (y costaba 7,24€)

Museo del Jurásico de Asturias
Museo del Jurásico

Una vez en Lastres no fue demasiado fácil aparcar, y eso que no se veía mucha actividad turística aquel día… Conseguimos dejar el coche malamente al lado de la playa y dedicamos un par de horitas a recorrer tranquilamente el pueblo, con sus cuestas empedradas y sus bonitas casas.

Panorámica de Lastres

Como os decía al principio del post, esta villa fue el escenario de la serie «Doctor Mateo» entre 2009 y 2011, donde cambiaba su nombre por el de San Martín del Sella. Yo no veía la serie, por lo que no os puedo ilustrar mucho en este tema, pero sí os diré que había carteles indicando dónde estaban los escenarios de la serie protagonizada por Gonzalo de Castro. Si vuestro interés por la serie es escaso o nulo, no pasa nada, Lastres tiene encanto más que de sobra al margen de ese tema.

En Lastres podemos ver los escenarios de la serie «Doctor Mateo»
En Lastres podemos ver los escenarios de la serie «Doctor Mateo»

Además de la belleza natural de sus calles, podemos subir por las Escaleras de la Fábrica de Mercedes, adosadas al acantilado, que conducían a la conocida como la Casa de las Ballenas. Allí era donde se trabajaba la grasa de estos inmensos cetáceos, que se cazaban en Lastres hasta el siglo XVIII.


Lastres

Podéis asomaros a la Capilla del Buen Suceso, en el barrio del mismo nombre. Es apenas un hueco en la pared donde descansa una talla de la Virgen del Buen Suceso con un retablo del siglo XVII. Y si os gusta ver iglesias, tenéis que subir hasta la de Santa María de Sábada, un templo del siglo XVIII rodeado de campo.

Iglesia de Santa María de Sábada
Iglesia de Santa María de Sábada

Si no sabéis qué hora es, podéis consultarla en la Torre del Reloj, pequeñita, pero que aún así sobresale del resto de la villa, ya que su origen (allá por el siglo XV) era el de torre vigía.


Hasta aquí llegó mi visita a Lastres, en la que por lo visto me faltó una de las joyas de la corona: subir hasta el mirador de San Roque. Aunque no me preocupa, porque tengo que volver a ver el Museo del Jurásico y ya de paso… Me doy otro paseíto por Lastres :)

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Museo Etnográfico de la Lechería (Asturias)

11 abril 2016

¡No vayáis! Primer aviso. Sé que el nombre del museo puede ser prometedor si eres devoto de la leche y el queso como yo, pero no merece la pena en absoluto. Comenzaré la historia por el principio, y luego me contáis si seguís con ganas de ir o no.

Museo Etnográfico de la Lechería

Uno de nuestros objetivos en Asturias era visitar alguna quesería o algún museo relacionado con los lácteos, pero no era tan fácil como parecía. La mayoría de museos chulos (los relacionados con el queso cabrales) estaban lejísimos, y los que no, tenían poco horario de apertura o no permitían visitas. Yo llevaba mi folleto de los museos del queso, pero, aviso, está bastante desactualizado y casi no sirvió de nada. Llamé a un par de sitios en los que me trataron como loca cuando pregunté que si se podía visitar.

Por fin encontramos el que parecía el definitivo: el Muséu Etnográficu de la Llechería (Museo Etnográfico de la Lechería en castellano). ¡Bien! Nos pillaba relativamente cerca, en la Foz de Morcín, y costaba 2€ la visita, según la guía. De nuevo, el folleto estaba desactualizado, porque costaba 3€ la entrada.

Cuando por fin lo encontramos, que costó lo suyo, nos dio un vuelco el corazón. ¡Estaba cerrado! No nos lo podíamos creer. Ya que estábamos allí, nos acercamos a la puerta a ver qué ponían los carteles, por si abrían más tarde. Esto era lo que encontramos, además de los horarios: 

Museo Etnográfico de la Lechería

Fuera quien fuese quien había puesto ese cartel, estaba en el supermercado de enfrente. Así que allí nos dirigimos. Una vez en el supermercado, preguntamos al dependiente, que nos dijo que nos esperásemos y que ahora nos abrían. Nuestro asombro aumentaba cada segundo. Esperamos pacientemente hasta que nos abrieron. Pasamos por caja, aunque cada vez con más dudas, y ahí nos dejaron, SOLOS, en el Museo de la Lechería. El sitio era pequeño, olía a humedad, y daba un poco de miedo, con tanto cachivache y con esa soledad en la que nos habían dejado. Realmente descubrí que no estábamos tan solos cuando pasé al baño y vi las arañas que había por todas partes, casi me da un patatús. ¡No vayáis! Segundo aviso.

Museo Etnográfico de la Lechería

¿Qué aprendí en el museo? Poca cosa, para qué voy a mentir. El clima no era muy propicio para que mantuviera la atención en los pobres paneles que acompañaban los artilugios para elaborar el queso, batir la leche o sacar manteca. Encima las cosas que ponían no eran demasiado agradables (fragmento de un cartel del museo: "en el odre se introduce la leche por la boca […] situada en el cuello del animal, y se cuelga de la rama de algún árbol próximo hasta que cuaje"). Total, que no me gustó nada aquel sitio.

Museo Etnográfico de la Lechería

Me pareció totalmente descuidado, desconozco las razones de que esté así (y me encantaría saberlas, podría ser un lugar muy interesante). Al acabar la escueta visita, volvimos al supermercado para avisar de que nos íbamos de allí. Fin del cuento. Por todo esto es por lo que os recomiendo, por tercera vez, que no vayáis, a no ser que cambien las cosas y acondicionen el lugar.

Museo Etnográfico de la Lechería

¿Estáis de acuerdo conmigo? ¿Tal vez me he pasado de dura? ¿Qué opinaríais vosotros de un sitio así? Por cierto, aprovecho este post para pediros recomendaciones de museos del queso en Asturias para cuando vuelva, sea cuando sea eso jejeje.

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