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Torremolinos: un destino ideal de vacaciones

08 abril 2019

¡Hola viajero!

Se acerca la Semana Santa, y aunque yo no huelo las vacaciones, he pensado que ya era hora de pasar por el blog y dar algunas ideas de destinos vacacionales 😊

Tal vez no sea el mejor título para un post, porque parece que me han pagado las vacaciones y te voy a vender las mil maravillas por eso peeeero… Nada más lejos de la realidad. El viaje está pagado con mi trabajo y esfuerzo (y el de mi madre, que vino conmigo), y si he titulado así el post es porque de verdad lo siento. Te voy a contar mis razones, y luego me cuentas tú si opinas como yo o no.


Torremolinos es una localidad malagueña perteneciente a la llamada Costa del Sol, y en los años 60 el turismo creció allí de forma casi desproporcionada, llenando a la ciudad de hoteles y de una gran oferta de ocio que atraía a gente de todo el mundo. Por esto no me atraía especialmente el destino (lo cogí porque salía barato el transporte y el apartamento), pero cambié de opinión y acabó encantándome.

Torre Pimentel

Desde Madrid llegué con bus directo por poco más de 30€ ida y vuelta. Me alojé en los Apartamentos “El molino de la torre” (ya te hablaré otro día de este alojamiento), que se encuentra al lado de la Torre Pimentel o Torre de los Molinos, en un lugar estratégico. Casi sin saberlo, había cogido un apartamento en el que, para mí, es uno de los mejores sitios de Torremolinos.
  • Curiosidad: la Torre Pimentel tiene más de 700 años y no puede visitarse por dentro. Alrededor creció un barrio de molineros que fue creando el núcleo de la actual ciudad.


La zona que rodea a la Torre es muy bonita, con calles empedradas, casas de paredes blancas decoradas con flores. Si vas bajando, entretenido por el bullicio de las tiendas, llegas a la playa casi sin enterarte. Eso sí, te advierto que es zona de cuestas. Este barrio es el Bajondillo.
  • Curiosidad: si te da pereza bajar o subir las escaleras, hay dos ascensores: uno municipal y otro del Hotel Meliá. Yo no los utilicé, así que desconozco qué tal funcionan.


Para llegar a la playa también puedes hacerlo por el Camino de la Playa, al lado del cementerio. Puede sonar tétrico, pero lo cierto es que es una bajada la mar de bonita, con un mirador que ofrece unas vistas estupendas de la playa de Torremolinos. Eso sí, cierra de 12 de la noche a 7 de la mañana.

Barrio Blanco

Las playas me parecieron bastante buenas. De hecho, la del Bajondillo y otras tres más -la Carihuela, los Álamos y Playamar- han obtenido recientemente la llamada Bandera Q, que garantiza que estas playas cumplen con los criterios de calidad, seguridad, rigurosidad y profesionalidad que establece el Instituto para la Calidad Turística Española.
  • ¡Ojo! Las playas son de arena fina, pero al menos la del Bajondillo tiene un tramo de bastantes piedras a la hora de entrar al agua. Si tienes escarpines de agua, llévatelos, lo agradecerás.
La ciudad no tiene grandes monumentos, pero sí diversos atractivos. Además de varias iglesias, encontramos la Casa de los Navajas, un llamativo edificio de estilo neomudéjar y mozárabe, perteneciente a una familia acaudalada que se dedicaba al negocio de la caña de azúcar. La visita es gratuita.

Casa de los Navajas

Otro lugar que no debes perderte si pasas allí unos días es el Parque de la Batería, considerado el pulmón de Torremolinos con 74.000 metros cuadrados. El nombre del parque viene de una batería defensiva que estuvo situada en él, y de la que aún podemos ver algunos cañones.
  • ¡Ojo! El parque solo tiene un acceso que se encuentra por la Avenida del Carmelo, no busques más puertas.

Un lago artificial con barcas, un carrusel, áreas de juego infantil o zonas para practicar deporte son algunas de las cosas que podremos encontrar en esta zona verde de la ciudad. Pero sin duda, el gran atractivo es la Torre Mirador, que con sus 15 metros de altura ofrece unas impresionantes vistas.

Parque de la Batería

Nosotras fuimos caminando desde donde estábamos alojadas (un paseo de media hora aproximadamente), pero puedes ir en tren y bajarte en Montemar Alto. A la vuelta, bajamos andando hasta la playa y recorrimos parte de la Senda Litoral, que nos llevó a conocer El Morro, una zona rocosa que divide en dos a Torremolinos, dejando a un lado La Carihuela y al otro el Bajondillo.

Amanecer, visto desde los Apartamentos "El molino de la torre"

Por último, quería mencionar el Jardín Botánico “Molino del Inca”, al que no pude ir porque nos pillaba muy lejos y no encontré forma de llegar en transporte público (si conoces la forma, por favor, cuéntamela para ir en futuras ocasiones), pero que me quedé con muchas ganas de visitar.

Como estuve unos días allí, aproveché para conocer algunos sitios que estaban bien comunicados en tren/bus y no pillaban muy lejos. Podéis ver cuáles son en este post: Qué hacer 4 días en la Costa del Sol.

Como ves, Torremolinos no es solo playa. También tiene una parte turística muy importante y está bien comunicado con otras zonas para poder conocer otros rincones de Málaga. ¿Te ha gustado? ¿Has estado alguna vez? ¡Cuéntame!

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Alcazaba de Málaga

10 diciembre 2018

El monumento más impresionante de Málaga para mí, sin duda alguna, es la Alcazaba. Se alza imponente, en las faldas del Monte Gibralfaro, y puede visitarse por 3´5€. ¿Te animas a visitarlo en este post?


Tenía ganas de conocer Málaga solamente por visitar esta antigua fortaleza musulmana, construida entre los siglos XI y XIV, y lo cierto es que no me decepcionó. Sacamos la entrada en la misma puerta, donde también podías cogerla junto con el Castillo de Gibralfaro, que yo no pude ver por falta de tiempo. Las entradas se sacan en máquinas, pero teníamos algunas dudas y el hombre que había allí nos atendió de maravilla, ¡gracias! La normal costó 3,5€ y la reducida, 1`5€, que me parece un precio muy barato para la maravilla que vas a ver.


Lo primero, te recomiendo que vayas con tiempo, porque fácilmente se te pueden ir dos horas allí dentro… Nosotras íbamos con calma, haciendo muchas fotos y sentándonos a disfrutar del paisaje, así que si no eres tan “pesado” tal vez te lleve algo menos hacer la visita 😅


La Alcazaba aprovecha la topografía del terreno para levantar sus grandiosos muros, y está construida sobre los restos de una fortaleza fenicia. Es una mezcla de fortaleza defensiva y palacio, con unos bellísimos patios en el interior, que se dan un aire al Alcázar de Sevilla (que también me encanta). .


Tiene dos recintos diferenciados por alturas: el inferior se accede por la Torre de Cristo, cuyo nombre le viene del uso que recibía como capilla. El recinto superior tiene dos accesos, uno por el oeste y otro por el este, por la Puerta de los Cuartos de Granada y la Torre del Homenaje respectivamente. En el interior del recinto superior se encuentra el Palacio.


Además de los datos históricos, te daré alguno de carácter práctico que a veces no salen en otros sitios: si eres de vejiga pequeña, como yo, ¡no te preocupes! En el interior de la Alcazaba hay aseos. También puedes sentarte a tomar algo en un bar que han puesto en la parte superior, con unas vistas inmejorables.


En cuanto a la hora de visita, yo fui en pleno agosto y aproveché las últimas horas de apertura del monumento, para que así el sol hubiera bajado un poco. El atardecer desde allí es una auténtica pasada, pero tienes que planificarte para que no te pase como a mí, que al final no pude ver el Castillo de Gibralfaro. Parte de este problema lo tuve porque pensaba (equivocadamente) que Alcazaba y Castillo se comunicaban cómodamente por dentro, pero no es así. Tienes que salir, darte un buen pateo (cuesta arriba) o coger un autobús y ya visitas el Castillo. Organízate bien si quieres ver el conjunto Castillo-Alcazaba en el mismo día.



¿Tú has estado en la Alcazaba? ¿Te gustó tanto como a mí? ¡Cuéntame! Te recuerdo que puedes seguirme en FacebookTwitterInstagram y Youtube para no perderte ninguna novedad del blog 😊

Noviembre en imágenes

03 diciembre 2018

¡Hola amig@s!

Aquí os dejo la ración de fotos del mes de noviembre 😊 Aproveché el puente de primeros de mes para visitar sitios que no conocía, como el Faro de Moncloa o el Museo de América, o para revisitar otros en los que ya había estado, como Complutum o El Escorial

Ha sido un mes un poco complicado, y por eso he tenido un poco a un lado las redes sociales y el blog. Espero ir retomándolo poco a poco. Ahora viene un puente muy majo, que aunque yo no lo voy a disfrutar, sí aprovecharé los ratitos libres para descansar y a ver si veo algo navideño.

¡Feliz semana!

Museo de América


Vistas desde el Faro de Moncloa

 Paisajes otoñales


Los campos de la Alcarria 

Complutum 

Monasterio de El Escorial

Restaurante María Mandiles (Valencia)

22 noviembre 2018

Situado en el Barrio del Carmen, este coqueto restaurante llamado María Mandiles nos conquistó en seguida gracias a la amabilidad de su personal y a su carta. Nos gustó tanto que las dos noches que estuvimos por esa zona de Valencia cenamos allí, ¡estaba todo riquísimo! Tienen cuatro restaurantes, así que si te apetece probarlos lo mejor es que mires en su web cuál te pilla mejor.


Cuando llegamos a la hora de la cena estaba todo hasta arriba, y a diferencia de otros restaurantes -que nos dijeron de malas maneras que estaban hasta arriba-, aquí nos comentaron que había mucha gente pero que si queríamos podíamos esperar tomando algo mientras se vaciaba una mesa. Como las opciones no pintaban mejor y el sitio nos había llamado la atención, nos quedamos allí (y no nos arrepentimos).




El primer día pedimos una tosta con morcilla, tomate caramelizado y queso de cabra y unos huevos rotos bastante generosos. Eso, más dos bebidas (cerveza y tinto de verano) nos costó 16’5€.

Al día siguiente la cena nos salió un poco más cara porque nos dimos el capricho de cenar una fondeu de queso y unas patatas bravas. Eso, más dos bebidas, nos costó 30€. La fondeu hubiera sido suficiente para dos personas, las bravas fueron un exceso (aunque nos las zampamos, estaban deliciosas). Lo digo por si no quieres ser tan gocho como nosotras.

En definitiva, un restaurante que me encantó y que ojalá abrieran en Madrid. ¿Tú has estado? ¿Lo conoces? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Octubre en imágenes

04 noviembre 2018

¡Hola viajero!

Se va notando el peso del trabajo y la rutina, por lo que el mes de octubre viene un poco flojo de imágenes. Espero poder solucionarlo en noviembre 😊 Sin más, que hoy no estoy muy inspirada... Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.



¿Te has disfrazado por Halloween?

 Rutina

Madrid ha estado decorada con 
algunos escenarios de Harry Potter


Aprovechando el buen tiempo en El Retiro 


Mi perrito Coco, descansando

Restaurante “2 Valdeses” (Torrelavega)

22 octubre 2018

Este verano llegué a Torrelavega, en Cantabria, a la hora de comer. Era domingo, y estábamos desesperados por encontrar un sitio donde comer, donde además, a ser posible, no nos quitaran un ojo de la cara por un menú. Después de dar infinidad de vueltas, llegamos de casualidad a 2 Valdeses, en la Calle Augusto González Linares, 26.


Nos atrajo que el menú, para ser domingo, costaba solo 16€ con la bebida incluida, y además tenían infinidad de platos para elegir. Entramos y tuvimos la suerte de coger la última mesa, y a pesar de estar lleno hasta la bandera, nos atendieron muy rápido.



Nos explicaron que la carta estaba en varios colores porque había dos tipos de menú, uno más caro y otro –el de 16€- más barato. Lo que variaba era la cantidad de platos que entraba en cada uno, pero aún cogiendo el económico, había muchísimos y muy originales.


Finalmente nos decidimos por pasta marinera y carpaccio de tudanca (un tipo de vaca de Cantabria) con lascas de parmesano. ¡Delicioso! De segundo unas carrilleras en salsa y un hojaldre de solomillo con patatas paja y champiñones. Todo para chuparse los dedos, y además el tema de mis montones de alergias lo llevaron genial, informándome con todo detalle de los ingredientes. Esto parece que debería ser lo normal, pero ya te aseguro que no lo es en absoluto… Lo normal es que te miren como una loca que no quiere comer algo porque no le gusta o porque no quiere engordar.


De postre (estoy salivando mientras preparo este post) mi novio pidió una porción de tarta de hojaldre, típica de Torrelavega, y yo leche frita. De verdad, pocas veces en mi vida he comido en un sitio con una comida tan rica, que se sale algo de lo normal (no son los típicos macarrones boloñesa, ensalada mixta y filete con patatas) y con un trato tan estupendo.


Pagamos los dos menús con todo el gusto del mundo y, aunque ya no volvimos en todas las vacaciones por allí, tengo claro que en cuanto vuelva a pisar Torrelavega volveré a ir a ese restaurante. Como dato, el menú cuesta lo mismo todos los días de la semana, y si tienes claro que vas a ir, sobre todo en fin de semana, llama para reservar, porque si no lo mismo no tienes sitio.

¿Has estado alguna vez en este restaurante? ¿Te gustaría probarlo? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Jardines del Real, Valencia

16 octubre 2018

¡Hola viajero! 

El otoño se adueña ya de nuestros días, y con él, el trabajo y a veces la falta de tiempo. Al menos a mí me pasa, que septiembre me lleva a un mes de octubre de no parar, un bucle sin fin de actividades, y acabo saturándome. 



Y para evadirme, una de las actividades que más me gusta es ir a algún jardín a pasear, por eso hoy he elegido enseñarte los Jardines del Real, en Valencia. A mí no me pillan cerca (por desgracia) pero, si los tuviera al lado, sin duda me escaparía más de una y más de dos veces. 


Para llegar lo hice paseando por el Turia, entrando por la puerta más cercana al Museo de Bellas Artes que hay. Yo los visité en pleno verano, botella de agua en mano, caminando de sombra a sombra, y aún con estas condiciones climatológicas, me encantaron.


Unos 2.800 ejemplares arbóreos y casi 170 especies botánicas diferentes hacen de estos históricos jardines -también conocidos como Jardines de Viveros- un rincón único en Valencia. El encanto reside no solo en su vegetación, también en la cantidad de esculturas que alberga, escondidas entre árboles y arbustos. 

Además, en su corazón podemos encontrar el Museo de Ciencias Naturales, que tiene un precio apto para todos los bolsillos (2€ la entrada general).



Como te digo, yo los visité con 40 grados, pero seguro que ahora, con una temperatura más humana y con los colores del otoño, tienen que estar absolutamente arrebatadores. ¿Tú has estado? Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Septiembre en imágenes

01 octubre 2018

¡Hola!

Después de un par de meses de ausencia de esta sección, "En imágenes" vuelve al blog 😊📷 El verano me tuvo entretenida, así que hasta ahora no he podido resucitar la sección. 

Espero que este nuevo curso me deje tiempo suficiente para actualizar unas cuantas veces el blog... También te recomiendo que me sigas en Instagram, que voy a empezar con las semanas temáticas, dedicando algunas semanas al mes a cosas concretas de mis viajes: castillos, animales, paisajes, ciudades... 

¡Por ahí te espero! ¡Feliz mes de octubre!


Castillo de Manzanares el Real 


Casa de Hypolytus, en Alcalá de Henares

En agosto me hice un poco más viejita, 
y septiembre ha sido el mes de celebrarlo 


Tienda de Telefónica en la Gran Vía, 
con exposición Marvel 

Ruta por Manzanares el Real

Getaria, cuna de Juan Sebastián Elcano

10 septiembre 2018

Hoy os voy a enseñar el municipio que vio nacer a aquel marino español que completó la primera vuelta al mundo junto con Magallanes, allá por septiembre de 1522. ¿Cuánta gente habrá soñado después de ellos con completar tan ansiada vuelta al mundo? ¡Que levante la mano!


Getaria es una localidad del País Vasco que se sitúa a unos 30 kilómetros de San Sebastián. Aparcar fue una tarea muy muy complicada, pero finalmente lo conseguimos al lado del Museo de Balenciaga. El diseñador es otro de los personajes ilustres que Getaria ha dado a luz, y por eso le dedican un museo de más de 9.000 metros cuadrados. Yo no pasé porque no me resulta especialmente interesante, pero por si a ti te interesa, el precio ronda los 10€ la entrada.

Museo Balenciaga

Continuamos en busca de la oficina de turismo, donde cogimos un plano de Getaria, con tan solo cuatro puntos señalados (os recomiendo mirar la web del municipio, porque tiene muchos más). El primero lo encontramos casi enfrente de turismo, y es una escultura en honor de Elcano, inspirada en la Victoria de Samotracia. Dicha estatua está encima del antiguo baluarte de la muralla de Getaria.


El casco histórico es pequeñito, pero de esos en los que da gusto perderse. Con un trazado medieval, destacan la Casa-Torre de Ochoa e Ibañez de Olano, diversas casonas y palacios y, por supuesto, la Iglesia de San Salvador. Este templo fue construido entre los siglos XIV y XV, y desde 1895 es Monumento Nacional, considerada como una de las joyas góticas del País Vasco.


Después de entrar a la iglesia, nos asomamos a la zona de las murallas que da al mar, que es un conglomerado de construcciones del siglo XVI y XVII. Por la zona portuaria volvemos a encontrar otra estatua dedicada a Elcano, que tras su construcción en 1800 ha sufrido diversos incidentes, uno en la primera Guerra Carlista y otra durante la dictadura franquista, al término de la cual volvió a ser restituida donde la vemos hoy.


Desde el puerto volvimos a subir hacia la oficina de turismo, pasando por la puerta del Ayuntamiento, también coronada con una estatua-homenaje a su marinero más famoso, Elcano.



Nuestro paso por Getaria fue breve porque se nos iba a hacer de noche y queríamos ver otro lugar antes, así que dejamos por ver algunos lugares interesantes como la Cripta –que no estaba indicada en el mapa- o la Ermita de San Prudencio, que estaba fuera del casco histórico. Pendiente queda, si volvemos algún día, hacer una ruta por el Monte San Antón, conocido como “Ratón de Getaria”, una isla que dejó de serlo gracias a un brazo artificial que lo une con el pueblo.

¿Tú has estado en Getaria? ¿Qué más me recomiendas que haga si vuelvo? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.