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Restaurante “2 Valdeses” (Torrelavega)

22 octubre 2018

Este verano llegué a Torrelavega, en Cantabria, a la hora de comer. Era domingo, y estábamos desesperados por encontrar un sitio donde comer, donde además, a ser posible, no nos quitaran un ojo de la cara por un menú. Después de dar infinidad de vueltas, llegamos de casualidad a 2 Valdeses, en la Calle Augusto González Linares, 26.


Nos atrajo que el menú, para ser domingo, costaba solo 16€ con la bebida incluida, y además tenían infinidad de platos para elegir. Entramos y tuvimos la suerte de coger la última mesa, y a pesar de estar lleno hasta la bandera, nos atendieron muy rápido.



Nos explicaron que la carta estaba en varios colores porque había dos tipos de menú, uno más caro y otro –el de 16€- más barato. Lo que variaba era la cantidad de platos que entraba en cada uno, pero aún cogiendo el económico, había muchísimos y muy originales.


Finalmente nos decidimos por pasta marinera y carpaccio de tudanca (un tipo de vaca de Cantabria) con lascas de parmesano. ¡Delicioso! De segundo unas carrilleras en salsa y un hojaldre de solomillo con patatas paja y champiñones. Todo para chuparse los dedos, y además el tema de mis montones de alergias lo llevaron genial, informándome con todo detalle de los ingredientes. Esto parece que debería ser lo normal, pero ya te aseguro que no lo es en absoluto… Lo normal es que te miren como una loca que no quiere comer algo porque no le gusta o porque no quiere engordar.


De postre (estoy salivando mientras preparo este post) mi novio pidió una porción de tarta de hojaldre, típica de Torrelavega, y yo leche frita. De verdad, pocas veces en mi vida he comido en un sitio con una comida tan rica, que se sale algo de lo normal (no son los típicos macarrones boloñesa, ensalada mixta y filete con patatas) y con un trato tan estupendo.


Pagamos los dos menús con todo el gusto del mundo y, aunque ya no volvimos en todas las vacaciones por allí, tengo claro que en cuanto vuelva a pisar Torrelavega volveré a ir a ese restaurante. Como dato, el menú cuesta lo mismo todos los días de la semana, y si tienes claro que vas a ir, sobre todo en fin de semana, llama para reservar, porque si no lo mismo no tienes sitio.

¿Has estado alguna vez en este restaurante? ¿Te gustaría probarlo? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Restaurante “El Café” (Vega de Pas)

09 julio 2018

Si tienes la oportunidad (y si no la tienes te recomiendo que la fuerces) ve a comer al Restaurante “El Café”, en la Vega de Pas, Cantabria. Es un sitio donde comer que cumple las tres B: bueno, bonito y barato.

Cocido montañés

Escalopines al queso

Puedes comer un cocido montañés por solo 3,5€, escalopines al queso por 5,40€ y un entrecot por 7 (precios orientativos, desconozco si han actualizado la carta). La comida está para chuparse los dedos, el servicio y la atención son estupendos, todo casero y acogedor. Y para colmo, las vistas desde el restaurante son preciosas. Los postres también son muy baratos, y caseros, rondan los 2,5€.


Desde que estuve la primera vez, siempre que voy a Cantabria estoy deseando ir a comer un buen cocido. Y tú, ¿conoces este restaurante? ¿Has estado alguna vez? ¡Cuéntame! También puedes comentarme tu opinión por las redes sociales: FacebookTwitterInstagram y Youtube 





Mesón Jose (Cuenca)

26 marzo 2018

En la calle San Francisco 18 de Cuenca se encuentra el Mesón Jose, un restaurante que nos recomendaron en la recepción del Hotel Arévalo (estábamos alojadas allí). La recomendación fue maravillosa, cenamos ahí las dos noches que estuvimos porque nos encantó.
  • NOTA: Que conste que todo está pagado de mi bolsillo, en ningún caso esto es un post patrocinado 😉



Un revuelto de la casa, una ración de croquetas y una de chipirones fue lo que tomamos la primera noche. Esas raciones, más el pan y dos botellas de vino nos salieron a 15€ por persona, que me pareció un precio más que razonable teniendo en cuenta que todo estaba riquísimo.


La segunda noche elegimos una cosa que se llama “alpargata”, que es como una súper tosta, en nuestro caso con beicon y queso, pero las había de más cosas. Tuvimos que pedir una carta aparte para elegirla, porque en la carta normal no venían (pero vimos que se las servían a otros en la mesa de al lado y preguntamos). 


También pedimos huevos rotos con jamón, muy ricos porque venían con las patatas cocidas, en vez de las típicas fritas. Lo malo es que venía con pimentón por encima, y yo tengo alergia, así que tuvimos que pedir que las cambiaran (en la carta no especificaba que llevara pimentón).

El trato que nos dieron en el Mesón Jose fue inmejorable, nos sentimos como si fuéramos clientes habituales. Un trato súper amable, cercano, atención rápida… Vamos, que si vuelvo a Cuenca voy a comer aquí seguro.

Y tú, ¿has ido alguna vez? ¿Qué tal la experiencia? ¿Me recomiendas más sitios para comer en Cuenca?


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Restaurante "La Esquina" (Suances, Cantabria)

13 octubre 2016

Este pequeño restaurante, llamado "La Esquina" se sitúa en el Paseo de la Marina, al lado de la playa de Suances. Nos llamó la atención porque el menú que ofrecían no era caro (12'5€) y ofrecía platos variados, algo más diferente que en los otros establecimientos.



De primero elegí un arroz marinero que estaba delicioso y que traía gambas, mejillones y pescado de forma generosa, lo cual es de agradecer, ya que en otros sitios te ponen el arroz y una gamba, y todavía hay que dar gracias… Mi novio se pidió unos macarrones que fueron bastante normalitos, pero ricos también.



De segundo plato me decanté por merluza a la plancha con patatas (os recuerdo que yo no puedo comer ensalada) y mi novio un filete de ternera con patatas. Todo muy rico, la merluza se notaba fresca, no como otras congeladas que se quedan un poco tiesas.



En general, el sitio estuvo bien, aunque he de decir que nos tocó un camarero que debía ser nuevo (y un poco "empanao", para qué engañarnos) y me sacó un poco de mis casillas. Lo primero porque trajo una fanta sin gas, como si llevara abierta un tiempo, y se sorprendió porque pedimos que nos la cambiara, que esa no tenía gas. Todavía nos miró raro, ¡como si fuera un capricho que nos trajeran un refresco en buen estado!

Lo segundo por lo que agotó mi paciencia fue porque le repetí 20 veces que, por favor, el pescado me lo trajera con patatas y no con ensalada, que soy alérgica. Y ME LO TRAJO CON ENSALADA. Muy amablemente me dijo que me la retiraría del plato y que me ponía patatas, y otra vez a luchar con él porque le dije que tenía que ser un plato completamente limpio, que no hubiera rozado la ensalada antes porque me podía morir. Y bueno, aquí sigo viva y coleando, por lo que supongo que al final hizo bien su trabajo. ¡Ay! Qué difícil es a veces comer fuera de casa teniendo alergia.


Y tú, ¿has comido aquí alguna vez? ¿Te atendieron bien? ¡Cuéntame! También puedes comentarme tu opinión por las redes sociales:  FacebookTwitterInstagram y Youtube.

¡Hasta la próxima, viajero!

Hamburguesería "El Campesino" (Madrid)

04 agosto 2016

Este pequeña hamburguesería se ha convertido en uno de mis favoritos para comer o cenar desde que lo probé en diciembre. Es barato, la comida está rica y encima lo tengo al lado del conservatorio, ¿qué más quiero? :)



Está situado en la Calle Atocha nº 111. Como es una calle muy larga y, aunque sé que existe Google Maps, te explico mejor cómo llegar, que es muy fácil: si subes desde la estación de Renfe de Atocha, está en la acera de la discoteca Kapital, a unos 5 minutos de ahí (ojo que es muy pequeñito y corres el riesgo de saltártelo si no vas pendiente).



A veces te toca hacer tiempo antes de hacer un transbordo, o simplemente llegas con hambre de tu viaje y lo primero que haces es irte al McDonalds o Burger King de turno. ¡Error! Si tienes tiempo, invierte 10 minutos en salir de la Renfe o el Metro hasta este sitio, porque la relación calidad precio es estupenda.



Tienen un menú por unos 10€, aunque confieso que yo nunca lo como porque con la hamburguesa (que cuesta unos 6,5€) ya voy más que servida. Las hamburguesas muy originales, no las típicas normales con queso, bacon y cuatro chorradas más, ¡y son enormes!

Solo le saco un par de pegas a la hamburguesería: la primera, es que una de las camareras no me gusta cómo atiende, porque las dos veces que ha estado ella atendiendo el servicio ha ido lento y mal, llegando a traernos unas patatas casi al acabar de comer porque se había olvidado (después de recordárselo en varias ocasiones…). Sin embargo, el dueño del restaurante -o el que yo imagino que es el dueño- fue muy amable y viendo lo que había pasado, nos invitó a esas patatas, ya que no las habíamos ni tocado.



Y la segunda pega es que el restaurante suele tener las puertas abiertas o se abren constantemente para servir a una pequeña terraza, de forma que en invierno pasas algo de frío y en verano el aire que tienen dentro no refresca suficiente.


Aún con este par de cositas, os recomiendo ir a "El Campesino" :) Merece la pena. ¿Conocías este sitio? ¡Cuéntame!

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Cervecería Park (Cangas de Onís)

24 noviembre 2015

Hace un par de semanas que os hablé de Cangas de Onís, un precioso pueblo de Asturias, y ahora llega el turno de mi recomendación para comer de forma barata. El lugar que elegimos fue la Cervecería Park, ya que tenía bastante variedad y nos parecía bien de precio. 



Así que los dos días que tuvimos que cenar allí fuimos a este lugar, situado en una plaza cercana al Puente Romano (no sé cómo se llama y tampoco lo he encontrado en Google Maps, si alguien sabe la dirección exacta puede ponerla en un comentario)




El primer día cenamos un par de pizzas: una 4 quesos (en teoría, quesos asturianos) y otra de chorizo de pueblo (también se supone que de Asturias). Cada una costaba 7,5€ y daba para comer una persona, e incluso aún nos sobró algo. El total de ese día de las 2 pizzas + refrescos fue 18,30€ cenando en la terraza. Las pizzas estaban muy ricas, no sé si los quesos y el chorizo de verdad serían de la zona, pero al menos eran artesanas y no congeladas como pasa en muchos bares.





La segunda noche fuimos de nuevo a la Cervecería Park, porque habíamos cenado bien la noche anterior y porque casi todo estaba lleno o era mucho más caro. Para esta noche elegimos una cazuelita de chorizo a la sidra (4€) y una sartén de adobu (carne adobada), huevo, patatas y salsa de queso cabrales (8€). El tamaño de la sartén daba perfectamente para cenar, junto con el chorizo, y no quedarte con nada de hambre. Esta noche la cena nos salió más barata aún, 16,8€.



En definitiva, si quieres comer bien y no gastarte mucho dinero, esta puede ser una buena alternativa :) ¿Qué te parece? ¿Me recomiendas más sitios? Te recuerdo que puedes seguirme en las redes sociales  para no perderte ninguna novedad del blog :)  (FacebookTwitterInstagram y Youtube)

¡Hasta pronto viajeros!

Restaurante Don Juan de Alemanes (Sevilla)

18 junio 2015

Llegamos a Sevilla un viernes por la noche, cansados pero hambrientos. Había que llenar el estómago tras 6 horas de bus, así que Sevilla Inside (la empresa anfitriona que nos había invitado allí) eligió para la cena el Restaurante Don Juan de Alemanes, situado en la Calle Alemanes 7, con una terracita al lado de la Giralda.


El menú fue rico, variado, con productos típicos de la zona. Mis alergias me permitieron comer casi todo, menos una hamburguesa que me cambiaron por arroz negro, ya que la carne estaba aderezada con mostaza.

Para empezar tomamos unos dados de queso curado en aceite. Adoro el queso, así que no diré nada más :) Seguimos con un foi recubierto con gelatina, de modo que el aspecto que presentaba era el de un flan. Me gustó mucho, y lo acabamos en un abrir y cerrar de ojos. Y no podemos olvidarnos de las croquetas de rabo de toro, que no había probado nunca pero confieso que no me gustaron demasiado.



La ensaladilla no la puedo comer, pero tenía muy buena pinta. Lo mismo me pasó con la pastela andalusí, una especie de pastelito relleno de pollo con especias y frutos secos (de ahí que no pudiera comerlo).



Otro de los platos que pudimos probar fue un mix de pescaíto frito, en sus cartuchos, como manda la tradición. Nos pusieron 4 tipos (disculpadme, pero no recuerdo bien cuáles), solo sé que había cazón porque fue mi favorito, y porque fue la primera vez que lo probé.


El plato principal era una hamburguesa, pero tanto la de carne como la de atún estaban aderezadas con mostaza, como os he comentado, así que me cambiaron este plato por un arroz negro con calamar envuelto en rollitos de beicon. Estaba rico, aunque el sabor del beicon ahí no terminaba de convencerme.




Para acabar la cena nos descubrieron la magnífica vitrina de postres caseros, totalmente prohibida para mí, pero que os recomiendo probar porque tenía una pinta más que apetecible.


 ¿Qué os parece el restaurante? ¿Habéis estado? ¿Iríais? A mí no me importaría volver ahí a tomarme un tinto de verano y un mix de pescaíto ahí al lado de la Giralda… :) 

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Cómo me apaño para comer en los viajes con mis alergias alimentarias

10 marzo 2015



No hay comida, cena o simplemente un rato de tapeo en el que falte el tema de conversación "alergias". Concretamente, MIS alergias. Por esto me he decidido a escribir un post para hablar de ello. Antes de continuar, os dejo tres definiciones para no confundir conceptos. Porque alergia no es lo mismo que intolerancia ni que celiaquía, y a menudo nos tratan a todos igual.

Alergia
(Definición según la Asociación española de personas con alergia a alimentos y látex)
  • La alergia es una reacción o respuesta alterada del organismo ante una sustancia (alérgeno), por sí misma inofensiva y bien tolerada por las personas no alérgicas. El sistema inmunológico de las personas alérgicas crea mecanismos de defensa que se vuelven dañinos, causando los síntomas de alergia.

Intolerancia alimentaria
(Definición según EUFIC - European Food Information Council-)
  • La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito.

Celiaquía
(Definición según la Federación de Asociaciones de Celiacos de España)
  • Es un intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

Una vez esclarecidas las diferencias entre estos tres términos, prosigo. Cuando sale este tema de conversación, y más si estoy con bloggers de viajes, la cosa acaba derivando en "¿y tú cómo haces para comer cuando viajas?". Es simple y complejo a la vez: ¡con mucho cuidado!

Mi lista de alergias es larga: frutos secos, mostaza, curry, lentejas, pimentón crudo y una proteína que está en frutas y verduras, por lo que no puedo comer en crudo estos alimentos. La reacción que a mí me da no es una simple urticaria, sino que me puede dar un shock anafiláctico. Esto quiere decir que se me cierran las vías respiratorias y puede causarme la muerte.

Como veis, la dificultad que tengo para comer fuera de casa es alta porque, ¿quién no ha visto alguna vez eso de "puede contener trazas de frutos secos" en alguna parte?. Además, muchas salsas se espesan con frutos secos, y hay ingredientes que no están a la vista pero nos los comemos, con el consiguiente riesgo para los alérgicos.

"Puede contener", la frase que nos quita el sueño a los alérgicos


Siempre salgo de casa con mi jeringuilla de adrenalina, un "lápiz" preparado para que me pueda pinchar yo misma llegado el caso. A pesar de esto, si me da alergia me tengo que ir al hospital aunque me haya pinchado.

COMER EN ESPAÑA

Cuando viajo por España (o simplemente como fuera de casa) me toca explicar al camarero o a quien me atienda que si como algo que me de alergia, me muero. Así de simple. Aún así en muchos sitios no se pillan las manos y directamente te dicen que no se hacen responsables… Que todo "puede contener".

Inyectable de adrenalina, listo para pincharte en caso de emergencia


Los restaurantes no están concienciados de los problemas que traen las alergias. Cuántas veces habré tenido que decir que me cambien un plato por el hecho de que lleva una salsa, una guarnición o algo que no aparece en la carta especificado y no puedo comer. Y cuántas miradas de odio me he llevado por eso, porque encima piensan que es capricho. O cuántas miradas de "¿estás tonta?" al preguntar que si este plato lleva tal o tal cosa.

Tú preguntas: ¿la salsa césar lleva mostaza o frutos secos? Y hay camareros que te miran como si fueras una loca salida del manicomio y te dicen "es salsa césar". Bien, pues por poner un ejemplo, la salsa césar SÍ LLEVA MOSTAZA. Y si les da la gana, pueden espesarla con frutos secos. Comer con alergia en España es muy complicado porque, en general, no se lo toman en serio. 

COMER EN EL EXTRANJERO

Y si en España es complicado… Imaginad la odisea que supone para mí salir al extranjero. Hay países que, de momento, salvo que la cosa cambie, no me planteo visitar. Bien por la diferencia de idiomas, bien por las infraestructuras, o por la gastronomía local, es muy probable que no pueda pisar muchos lugares de la Tierra que me encantaría. Cuando salgo al extranjero me gusta ir a un apartamento para poder cocinar mi propia comida y así no tener problema.

Cuando viajo fuera de España (de momento solo he salido a Alemania, Francia, Italia, Austria y Suiza) llevo mínimo dos jeringuillas de adrenalina, mi informe médico y, si viajo en avión, a ser posible pido un justificante médico para que no me pongan pegas al meter la jeringuilla en cabina.

Mi doctora me proporcionó además una tarjeta como esta que os pongo en la foto, donde viene especificado que soy alérgica y los pasos a seguir en caso de que yo no pueda pincharme. Solo está en español, pero viene con dibujos explicado.




Antes de salir de España, y aunque lleve diccionario o un traductor en el móvil, me hago un glosario con las palabras de los alimentos que me dan alergia. De esta forma, los tengo más localizados y me ahorro tiempo. Con todo esto, la última vez que viajé a Alemania tardé 2 horas en hacer una compra minúscula por la dificultad de leer y traducir cada ingrediente de lo que iba a comer. No os hacéis a la idea de la cantidad de salchichas ("crudas") que "pueden contener" mostaza.


*                           *                            *

Esto es, a grandes rasgos, lo que supone comer y viajar con las alergias. Podría hablar durante horas, pero tampoco es el lugar ni el momento. ¿Qué os parece? ¿Vosotros tenéis alguna alergia? ¿Sois intolerantes, celíacos? ¿Cómo os las apañáis para comer cuando viajáis? ¡Contadme! Vuestros comentarios son bienvenidos, y si podéis aportar algo más al artículo, ¡genial!.

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Gastrobar-restaurante La Tabernita (Madrid)

05 enero 2015

A veces el centro de Madrid es agobiante, y sale mejor ir a cenar por las afueras. En mi caso, decidimos pasar una noche romántica en el hotel Nuevo Madrid (del que os hablaré más adelante) y encontramos de casualidad este restaurante pequeño y acogedor. Concretamente está en la Calle Arturo Soria, 243. Si aún os queda tiempo antes de volver de vacaciones (los que las disfrutéis) tal vez os apetezca comer/cenar aquí.


Me gustó bastante el sitio porque tiene un estilismo muy cuidado y la comida estaba muy rica. En realidad solo pedimos una sartén de huevos rotos con jamón para compartir, ya que no teníamos mucha hambre… ¡Y os aseguro que nos hinchamos! Era un señor platazo de huevos rotos, cuyo precio era de 11€. En total, nos salió la cena por 15,40€, comida más dos refrescos (que siempre me parece que tienen precios excesivos). 




El trato fue muy agradable, y los precios rondaban los 12€ todos, euro más euro menos. Lo más barato eran las tostas, que costaban 2,75€, pero el camarero nos dijo que eran muy pequeñas.

Os recomiendo el sitio, y tal vez llamar antes porque es muy pequeño y creo que se llena. Al menos, en la horita que estuvimos cenando (que era sobre las 21:30h) se llenó. Que conste que estos sitios corren de mi cuenta y que en ningún momento nadie me ha pagado ni me ha invitado para que hable de ellos :) Así que no confundáis recomendación con publicidad.




Si os ha gustado esta recomendación podéis pasar por la sección de dónde comer, a ver si encontráis algún sitio más que os guste para llenar la barriga. Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Restaurante La Pandorga (Santa Cruz de Tenerife)

20 noviembre 2014

¿Estás por Santa Cruz de Tenerife y no sabes dónde comer? Aquí te dejo una posibilidad. Se llama Restaurante La Pandorga, y se encuentra en la Calle Bartolomé Berza, 4, San Andrés (Santa Cruz de Tenerife).

Nos llamó la atención por su precio, 10€ el menú con bebida, pan y postre incluido, y que aparentemente tenía buena pinta. He de decir que acertamos, aunque lo único que no me convencía mucho es que el menú no era muy amplio. El trato que nos dieron fue muy bueno, en todo momento teniendo cuidado con mis alergias (que parece una cosa obvia, pero hay sitios que me ponen muchas pegas). 

Sopa de marisco - Restaurante La Pandorga

De primero nos decantamos por una sopa de marisco (¡deliciosa!) y de segundo yo pedí unas sardinas a la parrilla y mi novio unas croquetas caseras. Las sardinas venían con ensalada, y al comentarle que yo no podía comer en crudo, el camarero (que sospecho que también era el dueño del lugar) no dudó en ofrecerme una guarnición alternativa y ponerme un tomate a la parilla y unas papas arrugás, lo cual me pareció un detallazo. De postre tomamos un arroz con leche, muy rico aunque ya estábamos a reventar :)


Croquetas caseras con ensaladilla - Restaurante La Pandorga

Sardinas a la parrilla, papas arrugás y tomate - Restaurante La Pandorga

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¡A la rica comida nojeña!

10 noviembre 2014

¡Hola viajeros! Como bien recordaréis, aún tenía pendiente hablaros de las delicias que comí cuando estuve en Noja, en el #NojaNaturalmente, así que aquí estoy. Además, con este post aprovecho para inaugurar sección gastronómica del blog "Dónde comer".
  • Nota: Las fotos son desastrosas, lo sé, en ocasiones casi ni hay, porque en principio iban a ser complemento del post de Noja…
Tenéis que tener en cuenta que soy una bloguera alérgica, por lo que a veces comer fuera de casa me resulta un poco complicado. Sin embargo, antes de ir al blogtrip se lo comenté a Javier (la persona que estuvo en contacto desde el principio con los bloggers) y no tuve ningún problema para comer en los restaurantes. Si vais a Noja, tomad nota de los siguientes sitios que os comento. ¡La comida está para chuparse los dedos!

Restaurante "Las Olas"

(Dirección: Playa Trengandín, 4, Noja)

La primera noche cenamos allí, nos pusieron una bandeja como la que veis en la foto. Pudimos probar una buena variedad de pescado y marisco, ¡rico rico! Pero sin duda, lo que más me gustó es que el restaurante está frente a la playa, por lo que puedes recrearte la vista a la par que el estómago :) De postre tomé un poco de tiramisú, no está documentado pero estaba muy bueno. Tuve suerte porque a pesar de mis alergias pude elegir de un carrito lleno de tartas y postres varios, ¡no llevaban frutos secos!



Sala "El Barco". Bitácora Cocktail Lounge

(Dirección: Calle de la Fuente, 9, Noja)

Para salir de marcha la Sala Bitácora está bien, pero para tomarte algo antes de que anochezca tiene que ser ideal. Tiene un ambiente muy chic (para el que yo no iba nada preparada el día que estuve, todo hay que decirlo), y su terraza con los sillones mirando al mar… Pfff. Me derrito. Hay que destacar que esta sala ganó el premio al mejor gin-tonic en 2013, y que pudimos ver en directo cómo se preparaba. Y por supuesto… ¡degustarlo! :)



Bar "La Fuente"

(Dirección: Plaza de la Villa, Noja)

El sábado tuvimos una mañana muy intensa, y para tomar un aperitivo nos llevaron al bar La Fuente, en pleno centro de Noja. Pulpo, aceitunas y rabas abrieron nuestro apetito definitivamente para la comida que vendría después. Un bar totalmente recomendado, céntrico y con vistas a la Plaza de la Villa.



Restaurante "Azafrán"

(Dirección: Avda. de Ris, 3)

 Para comer el sábado nos llevaron al Restaurante Azafrán, que también tiene una parte de bar para tomar algo, decorada de una forma muy bonita (pasamos a cotillear, pero no hice foto). Yo que soy una entusiasta de los programas de cocina tipo Top Chef y Master Chef me sentí como si estuviera comiendo en uno de esos programas. Platos muy modernos, con un sabor exquisito, a juego con su presentación. Aquí pude probar el ceviche de salmón, que tenía muchas ganas. ¡Me encantó! Así que si os gusta este tipo de gastronomía, rica y elegante, os recomiendo que comáis aquí.



Restaurante del Hotel Liber-Spa

(Dirección: Avenida Santos Mártires s/n - Playa de Ris)

El sábado pesaba, después de todo el día haciendo actividades sin parar más que para comer. Para la última comida del día fuimos a este hotel y cenamos en el exterior. Un menú variado, con patés, langostinos y la estrella de la noche: los percebes. Llamadme loca y tonta pero a mí eso no me entraba por la vista y no fui capaz de comerme ni uno… :S El sitio estaba muy bien, pero no fue de mis favoritos de este viaje.



Restaurante "El Horreo"

(Dirección: Avenida del Ris 43)


Comí muy bien todo el fin de semana, pero sin duda, si tuviera que volver a un solo restaurante de los que probé en Noja, sería este: El Horreo. Me encantó, no solo porque el sitio era bonito, sino porque la comida era riquísima y normal. Me fascina probar cosas nuevas dentro de mis límites de alérgica/anafiláctica, pero me quedo con unas anchoitas, boquerones en vinagre o un chuletón bien hecho. ¡¡¡Este es mi favorito y repetiría sin dudarlo!!!  




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