Ruta a pie, avistamiento de aves,
paddle sup, montar en barco, correr en kart, enoturismo y buena comida. ¿Que
qué es todo esto? Son todas las cosas de las que he podido disfrutar en
Noja
este fin de semana gracias al
Club del Producto "Noja Escapada". He
tenido el placer de volver a Noja, ya que en
mi primer paseo por allí no pude
disfrutar de la tierruca* tanto como me hubiera gustado. Por suerte he podido
poner remedio a eso y ahora mismo voy a contaros más cosas sobre Noja. Me ha
quedado un post un poco largo, pero creo que me ha quedado bastante ameno :)
*Nota: en Cantabria, los
diminutivos se hacen con -uco -uca
Después de un tranquilo viaje en
tren desde Madrid, llegamos a Cantabria preocupados por el tiempo. Habíamos
visto llover a raudales a través de las ventanillas del tren y estábamos
asustados. Por suerte, los tuits de otros bloggers que ya estaban allí me
tranquilizaron: en Noja hacía buen tiempo. Cuando llegamos, efectivamente, nada
de lluvia. Nos recogieron en la estación de Santander y, antes de comenzar la
ruta a pie, paramos en la Posada la Mies a dejar las maletas (ya os hablaré en
un post aparte de este bonito alojamiento).
Armados con el chándal y calzado
cómodo, empezamos la primera actividad que el Noja Escapada nos había
preparado: la
Ruta de la Costa, aquella que intenté hacer en mi primera vez en
esta localidad cántabra y no pudo ser. Ludo, un chico muy majete de
SEO/Birdlife (SEO =
Sociedad Española de Ornitología) fue nuestro guía durante
el camino. Nuestra ruta comenzó en la
Playa de Ris, enfrente de la
Ermita de
San Pedruco, una de las más antiguas de
Noja.
Gracias a los prismáticos que nos
proporcionó Ludo, pudimos verla un poco más de cerca, rodeada de un montón de
gaviotas. La lluvia nos acompañó durante la ruta, causando unas cuantas
protestas al principio y un maravilloso arcoíris después. De hecho, fueron dos
los arcoíris, uno de ellos el más perfecto y completo que he visto en mi vida.
Bromeamos con Javier diciéndole que cuánto se habían gastado en ponernos el
arcoíris jejeje.
Acabamos la Ruta de la Costa en
la Playa de Trengandín, donde íbamos a cenar. Pero
de dónde comer en Noja ya os hablaré otro día más tranquilamente, lo prometo.
Hoy, "solo" vamos a ver qué hacer.
El sábado también teníamos la
agenda completita. Empezábamos a las 9,30 de la mañana con un paseo en el tren
turístico de Noja, recorriendo la ciudad en este vehículo que nos llevó a
nuestro destino final: el observatorio de las Marismas de Victoria, situado al
lado del Puente "Romano" (en realidad, medieval). Son unas lagunas de
agua dulce (que viene del monte) y agua salada (del mar) que desde 1992 es un
espacio protegido. Ludo nos explicó que aunque se llama marisma, se le puede llamar también laguna litoral, ya que se mantiene el mismo nivel de agua durante todo el año.
Noja es un lugar que, aunque en
verano se llena con más de 40.000 personas, en invierno cuenta solo con unos
2.500 habitantes. Curioso, ¿verdad? Y más teniendo en cuenta que, si te gusta
la tranquilidad y conocer la naturaleza, las mejores épocas para hacer rutas y
avistar aves son invierno y otoño.
Después de observar algunas aves
(de nuevo gracias a los prismáticos) fuimos paseando hasta el
Molino de las
Aves de Noja, donde pudimos aprender cómo funcionaba el molino antaño y
observar la marisma desde otro lugar. Este edificio se ha convertido en un
centro de ecoturismo desde donde salen diversas actividades para entrar en
contacto con la naturaleza. Para saber más del molino y sus actividades, podéis
meteros en la página de SEO Birdlife y poner en el buscador "Noja".
La mañana da para mucho, y el clima
además acompañaba. por eso, al acabar la visita al Molino fuimos a la playa de
Trengandín, donde nos esperaba David, de
Enjoy Sup School con el equipo de
paddle sup. ¿Eeeeeh? ¿Qué es eso? Yo tampoco lo conocía antes de ir a Noja. Es
una actividad acuática que consiste en subirse a una tabla, similar a la de
surf, y remar con un solo remo, de pie sobre la tabla. En principio no era una
actividad que me llamara la atención (ya sabéis, mi pánico al agua), pero una
vez allí, con el calor apretando, no pude resistirme a probarla.
Fotografía gracias a Enjoy Sup School
Después de explicarnos los
sencillos pasos para practicar este deporte, nos dispusimos a iniciarnos en el
paddle sup (o paddle surf) en un agua lisa como una tabla y un poco fresquita.
Aunque no os lo creáis, seguí las instrucciones de David y me puse de pie sobre
la tabla ¡a la primera! Si os gusta el agua y probar algo diferente, os
recomiendo este deporte, más o menos sencillo y para toda la familia :)
Fotografía gracias a Enjoy Sup School
La tarde llegó, y con la tripa
bien llena (tan llena que temí que hundiéramos el barco jejeje) fuimos a montar
en barco junto al Capitán Velasco, donde conocimos un poco más sobre la pesca
de la nécora. Partimos desde la localidad vecina de Santoña y recorrimos la
bellísima costa de Noja, contemplando un atardecer que consiguió cautivar hasta
al más duro.
Aunque acabamos el paseo en barco
casi a la hora de cenar, aún nos quedaba conocer el Palacio de los Marqueses de
Albaicín, donde el señor alcalde de Noja nos recibió muy amablemente. El
monumento, que yo había conocido de día, se presentaba ahora con un tinte
nocturno que le daba un aire misterioso. Esa noche cenamos y nos acostamos más
pronto que el día anterior, que el día pasaba factura.
El domingo a las 11 de la mañana
fuimos al
Karting los Molinos de Noja. Allí nos esperaba Domingo, un señor
encantador que ha inventado un sistema de
conducción a ciegas. Sí, sí, como lo lees. Podéis leer
la noticia que publicó ABC el año pasado, cuando lo probó Serafín Zubiri.
Dado que eso de
conducir a ciegas
requiere un proceso bastante complejo (para empezar, que el que va a hacer de
tus ojos se gane tu confianza), finalmente no pudimos probarlo, ya que solo lo
hubieran podido hacer unos pocos bloggers. Sin embargo, tuvimos un plan
igualmente emocionante, ¡disputar el
I Gran Premio #Nojanaturalmente! Fue la
primera vez que me subí a un kart y me encantó. Al principio quedé la última,
pero según cogía confianza conseguí clasificarme para salir la 5ª en la
parrilla de salida. Empecé a idear una estrategia para hacer una salida digna
de Magic Alonso (cuando su coche era competitivo, claro), y conseguí quedar 4ª,
acariciando en algunos momentos del GP la 3ª posición. Finalmente, ganó el
invencible y veloz Antonio, de
Naturaleza y Viajes.
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| Disputando el I Gran Premio #NojaNaturalmente |
Después de la carrera estábamos
exhaustos y sedientos. Menos mal que nuestra siguiente parada eran las
Bodegas
Vidular, donde degustamos unos vinitos de la tierra.
El viaje llegaba a su fin, y
nos
despedimos de Noja hasta la próxima. Quiero dar las gracias a todas y cada una
de las personas que han hecho posible este blogtrip #NojaNaturalmente, y
felicitarles por su buena organización. También mandar un saludo a todos los
bloggers con los que he tenido el placer de compartir el fin de semana cántabro:
El Mule Carajonero, Un mundo para tres, Vero4travel, Viajes para toda una vida,
Turinea, Silvia Cocinitas y Naturaleza y viajes.
Espero volver a Noja más pronto
que tarde. De momento, quedan pendientes un par de post para hablaros de la
gastronomía y del alojamiento en Noja. Pero en fin, si algo me ha quedado claro
en este viaje es que Noja es un destino para todo el año. Que quiero visitarla
en otoño o invierno, cuando sus inmensas playas sean, casi solamente, para mí.
¡Hasta pronto Noja!
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