Linares también está en Cantabria

18 abril 2018


Aunque creo que es mucho más conocido el municipio de Linares que está en Jaén, Cantabria también tiene un lugar del mismo nombre. ¿Lo sabías? Desde este pueblecito cántabro podemos contemplar el famoso Desfiladero de la Hermida, en el Mirador del Castro Verdeja.


Linares no llega a los 100 habitantes, pero posee un encanto que ya les gustaría a muchas ciudades. Casitas de tejas anaranjadas brotan del verde paisaje. Respiramos aire puro a cada paso que damos. ¿No te encanta esa sensación?



En este rinconcito de Cantabria encontramos la Torre de Linares, un monumento medieval que sirvió de residencia al señor de Linares. Forma un conjunto defensivo junto a las torres de Verdeja y de Piedrahita, que tengo pendiente de visitar. Rehabilitada y restaurada en 2003, ahora es una oficina turismo y un punto temático sobre la vida en la Edad Media. Una pena que cuando fui estaba cerrada 😓


Desde Linares parte una ruta para subir al Virdiu de Treslajorá, que es una de las cumbres del macizo de Peñarrubia, a unos 1.125 metros de altitud. Ese no era nuestro objetivo aquel día, pero no lo descarto para el futuro, ya que las vistas tienen que ser impresionantes. ¿Tú la has hecho?



En resumen, nuestra visita a Linares consistió en un paseo por el pueblo acompañados de un perrito que nos hizo de guía, llegada hasta la torre, nos asomamos al mirador del Castro Verdeja y vuelta al coche. Ya que estábamos, aprovechamos para acercarnos al Mirador de Santa Catalina (del que te hablaré otro día) que está a poco más de 5 kilómetros de allí.



¿Conoces Linares? ¿Te gustan este tipo de pueblos o eres de los que prefieres la ciudad? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + 😃 si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

¡Cumplimos 7 años!

13 abril 2018


Tal día como hoy, en abril de 2011, creaba este pequeño blog que, quién me lo iba a decir a mí, resiste aún 7 años después. Y eso tengo que agradecéroslo a vosotros, que en mayor o en menor medida os pasáis por aquí. ¡Gracias! 😊🎈

Este año no he podido hacer sorteo (os recuerdo que aquí los sorteos los hago con mi dinero y con mi amor, más amor que dinero, todo sea dicho), pero aún así no podía faltar una pequeña mención al aniversario de mi criatura viajera. 

Si me preguntáis con qué me quedo de estos 7 años, respondería sin dudar que con la gente que he conocido. Hay gente encantadora por el mundo de los bloggers con la que, en algunos casos, llevo en contacto desde que empecé en la blogosfera. Más allá de leernos los blogs, nos contamos la vida, y eso también mola 😀

Espero poder celebrar un octavo aniversario, y todos los que vengan. Sabéis que cualquier sugerencia, petición o comentario será bienvenido, y que también podéis seguirme por las redes sociales y comentar por ahí, si por el blog os da pereza (FacebookTwitterInstagramYoutube y Google +).

De nuevo, muchas gracias por seguir mis aventuras por este mundo casi infinito que es internet. ¡Nos leemos! 💕


Cuenca más allá de las Casas Colgadas

09 abril 2018

A unos 170 km. de Madrid se encuentra Cuenca, una ciudad histórica medieval fortificada con gran encanto turístico, no solo por los monumentos que nos ofrece, sino también por el entorno privilegiado en el que se encuentra. No en vano fue nombrada Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1966.


  • TEN EN CUENTA QUE… Si vas en coche, casi toda la zona monumental es de estacionamiento regulado, y que te va a compensar aparcar lejos del centro o bien dejarlo en un parking.
Si hay algo que hace especial a esta ciudad son las Casas Colgadas, un conjunto de tres casitas encaramadas en la montaña de las cuales no se conoce su origen exacto. Restauradas en el siglo XX, dos de las casas acogen el Museo de Arte Abstracto Español (gratuito).

Casas Colgadas

Para ver bien estas casas-monumento, te recomiendo que camines unos metros por el Puente de San Pablo, desde donde tendrás una preciosa panorámica de la zona. El puente tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando estaba construido en piedra. Sin embargo, después de que se desmoronara, a principios del siglo XX se reconstruyó en hierro y madera.

Puente de San Pablo

Desde allí también puedes contemplar el Convento de San Pablo, edificado en 1523 y utilizado en la actualidad como Parador Nacional de Turismo. Es una zona que merece la pena visitar tanto por el día como por la noche, porque iluminada tiene un aspecto mágico.



Callejea por la zona de las Casas Colgadas y llega hasta la Plaza Mayor, donde encontramos el Ayuntamiento y la Catedral, el ejemplo más temprano del estilo gótico en España. Aún no he visitado el interior, pero me gustaría hacerlo en alguna futura visita a la ciudad. El templo fue construido durante el siglo XIII, aunque ha ido sufriendo transformaciones a lo largo de los años. El precio de la entrada ronda los 5€, 8€ si quieres entrada conjunta con el Museo del Tesoro de la Catedral.


El Barrio de San Pedro es el más antiguo de Cuenca. Está organizado alrededor de la calle San Pedro, donde residía la nobleza conquense. Por ese motivo, en esta zona encontramos casonas con sus escudos.

Otro barrio que no debes perderte es el del Castillo, desde donde disfrutarás de unas vistas espectaculares de la ciudad. Además, si te apetece hacer alguna senda, desde allí parten varias (otra cosa que tengo en tareas pendientes).


El Jardín de los Poetas reabrió en marzo de 2017 después de 10 años de clausura. Cuando yo estuve aún no estaba abierto, pero buscando por internet he descubierto que ahora sí, y está distribuido en dos pisos: en el bajo se pueden ver restos de hallazgos arqueológicos, y en el primer piso hay un mirador.


Además de todo esto que os he contado, hay muchas más iglesias, estatuas y callejuelas con encanto. En este vídeo os muestro un poco más de la ciudad.



Y antes de acabar, un par de recomendaciones:

  • Si tienes que comer en Cuenca, te recomiendo el Mesón Jose.
  • Si tienes que dormir en Cuenca, te recomiendo el Hostal Arévalo (tengo pendiente de hacer la reseña, pero si necesitas información estaré encantada de dártela)
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Marzo en imágenes

02 abril 2018

¡Hola viajeros!

Ya estamos en abril, y aquí va mi selección de imágenes del mes pasado. Es un poco pobre la galería, pero es que marzo ha sido un mes agotador en el que no me ha apetecido ni hacer fotos. A ver si abril se presenta mejor...

Espero que hayas pasado una buena Semana Santa, y que sigamos leyéndonos otro mes más (al menos). Por cierto, que este mes el blog ¡cumple ya siete añazos!

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Paseos primaverales

Atardecer desde Loeches 

Cuenca 

Amanecer en Daganzo 

Bienvenida, primavera 

Mesón Jose (Cuenca)

26 marzo 2018


En la calle San Francisco 18 de Cuenca se encuentra el Mesón Jose, un restaurante que nos recomendaron en la recepción del Hotel Arévalo (estábamos alojadas allí). La recomendación fue maravillosa, cenamos ahí las dos noches que estuvimos porque nos encantó.
  • NOTA: Que conste que todo está pagado de mi bolsillo, en ningún caso esto es un post patrocinado 😉



Un revuelto de la casa, una ración de croquetas y una de chipirones fue lo que tomamos la primera noche. Esas raciones, más el pan y dos botellas de vino nos salieron a 15€ por persona, que me pareció un precio más que razonable teniendo en cuenta que todo estaba riquísimo.


La segunda noche elegimos una cosa que se llama “alpargata”, que es como una súper tosta, en nuestro caso con beicon y queso, pero las había de más cosas. Tuvimos que pedir una carta aparte para elegirla, porque en la carta normal no venían (pero vimos que se las servían a otros en la mesa de al lado y preguntamos). 


También pedimos huevos rotos con jamón, muy ricos porque venían con las patatas cocidas, en vez de las típicas fritas. Lo malo es que venía con pimentón por encima, y yo tengo alergia, así que tuvimos que pedir que las cambiaran (en la carta no especificaba que llevara pimentón).

El trato que nos dieron en el Mesón Jose fue inmejorable, nos sentimos como si fuéramos clientes habituales. Un trato súper amable, cercano, atención rápida… Vamos, que si vuelvo a Cuenca voy a comer aquí seguro.

Y tú, ¿has ido alguna vez? ¿Qué tal la experiencia? ¿Me recomiendas más sitios para comer en Cuenca?


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Ermita de la Virgen del Mar, casa de la patrona de Santander

19 marzo 2018


En una islita, unida a la península por un puente peatonal, se encuentra la Ermita de la Virgen del Mar, donde se aloja desde hace siglos la patrona de Santander. Tiene una casa austera a la par que bonita. Sus paredes blancas tienen los adornos justos, de temática marinera: un barquito por aquí, unas redes por allá, un timón por el otro lado… Tiene buen gusto, esta Virgen.


Sus bancos de madera llenan el templo, aunque dudo que pueda acoger en su interior más de unas 70 personas (que ya está bien, en mi casa no cabrían tantas en el salón). Es un sitio tranquilo, siempre que el temporal no azote la zona.


Y allí, en el altar, encontramos a la Señora del Mar. Bajo un ático de temática también marina (un barco hundiéndose, un tanto desalentador), en la calle central del retablo está ella, nuestra anfitriona, la patrona de Santander. Es pequeñita, mide 55 centímetros de altura, y nos recibe con el Niño sentada en sus rodillas. El niño representa al Salvador, y nos bendice con una mano, mientras en la otra sujeta la bola del mundo.


La Virgen del Mar nació a finales del siglo XIII (es viejita, aunque no aparenta los años que tiene), y cuenta una de las leyendas que apareció flotando sobre una tabla, en las rocas de la playa que ahora lleva su nombre, y que posiblemente formaría parte de algún barco que se hundió.


La otra historia dice que los vecinos de Santander querían construir la ermita en su honor otro lugar, pero que por la noche los materiales de construcción eran misteriosamente trasladados al lugar donde había aparecido la Virgen. Así que decidieron ubicar la ermita en su actual localización.

Yo le pregunté a la Patrona que cuál de las dos historias era cierta, pero aquel día de agosto que la visité no me quiso contestar. A mí me gusta pensar que las dos historias pueden ser ciertas, y así se lo hice saber a la Virgen del Mar. Siguió callada, y dicen que el que calla otorga


Después de tan acogedora y reveladora visita, paseamos por los alrededores de la Ermita. Es un entorno rocoso, con zonas de prado y de playa. Puedes elegir remojarte en el mar o quedarte leyendo en la hierba, verde incluso en verano; y si el plan no te convence lo único que queda es pasar al único bar de la zona o darse la vuelta e irse por donde has venido.

¿Has estado alguna vez en la Ermita? ¿Qué plan has elegido? Yo soy de las de quedarme leyendo mientras oigo el mar 😊 Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Qué ver en Colmenar de Oreja

12 marzo 2018


Declarado Bien de Interés Cultural, Colmenar de Oreja es un municipio madrileño situado al sur de la Comunidad, en la Comarca de las Vegas. Gracias a sus canteras hoy podemos disfrutar del Palacio de Aranjuez o de la Fuente de Cibeles, ya que sus piedras fueron extraídas de allí.


Además de por sus la calidad de sus piedras, esta ciudad es conocida por su característica Plaza Mayor, una plaza castellana porticada, construida entre los siglos XVII y XVIII. Yo debía llevar unas expectativas muy altas, porque me decepcionó un poco. Es bonita y había bastante ambiente, pero no me gustó mucho (os recuerdo que en los comentarios no se publicarán si hay faltas de respeto, así que pensad bien si vais a criticar esta opinión cómo lo vais a hacer). Lo que sí me impresionó de la plaza –y mucho- no se ve a simple vista: está asentada sobre un enorme túnel de piedra. Aquí encontramos el Ayuntamiento y la Casa del Pósito.

Plaza Mayor

Al lado de la Plaza Mayor encontramos la Iglesia de Santa María la Mayor, de visita obligada si vas a Colmenar. Solo cuesta 0’50€ y su interior es muy bonito, con un impresionante retablo. Fue la Orden de Santiago quien mandó construirla en el siglo XIII, aunque fue completándose a lo largo de los siglos. La última capilla en ser añadida fue la del Cristo del Perdón (antes de Nuestra Señora del Amparo).

Interior de la Iglesia de Santa María la Mayor

A lo largo de su historia, esta iglesia ha sufrido varios percances. En 1886 hubo un incendio que causó graves destrozos, lo que hizo que durante 6 años permaneciera cerrada. Además, en la Guerra Civil estuvo ocupada por tropas republicanas. Precisamente es hasta 1936 cuando hay documentos de la presencia del órgano, que desapareció en este periodo. El actual se inauguró en 2009, y fue donado por doña María Pérez García.

Órgano de la Iglesia Santa María la Mayor

Paseamos por las calles de Colmenar de Oreja, llegando hasta la Ermita de San Roque y el Convento de la Encarnación, que fue el templo sustituto mientras se restauraba la Iglesia de Santa María la Mayor.  

Ermita de San Roque

Sin duda, lo que más me gustó de esta villa fue el paseo que lleva hasta la Ermita del Cristo del Humilladero. Es fácil, agradable y al final te espera una bonita Ermita que alberga en su interior al Cristo del Humilladero, patrón de la ciudad. Yo intenté entrar, pero estaba cerrada y no ponía horario, desconozco cómo va el asunto de las visitas.

Jardines del Zacatín

A la vuelta del paseo estuvimos descansando y haciendo algunas fotos en los Jardines del Zacatín, un acogedor rinconcito que fue inaugurado en 1983 y que, junto a la Fuente del Zacatín, hace más agradable la entrada al Arco de Zacatín (también conocido como Ojo de la Fuente). Este arco da paso a un túnel que atraviesa por debajo la Plaza Mayor, algo que me resultó de lo más curioso.

Ermita de San Isidro

Por último, antes de irnos a casa, fuimos hasta un punto en el mapa que marcaba como “vistas panorámicas”, y que además ponía que había unos jardines y una ermita. En mi cabeza me había imaginado algo muy idílico, y cuando llegué allí y vi un parquecito, poca vista panorámica y una Ermita de San Isidro cuanto menos curiosa, me quedé un poco chafada. Digo que la Ermita de San Isidro es curiosa por su forma y por su reciente construcción. Estaba un poco lejos y ya no me apeteció bajar hasta ella, así que por dentro no pude admirarla.

¿Tú has estado? ¿Qué te parece Colmenar de Oreja? ¡Cuéntame! Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓