Descubriendo el casco histórico de Ciudad Real

12 febrero 2017

Lo bueno que tiene la música es que te lleva a muchos sitios. Gracias a ella he tenido la oportunidad de recorrer la Selva Negra, de conocer algunos rincones maravillosos de Francia o de pasear por la geografía española a ritmo de pasodoble (porque, no nos engañemos, si vas con la banda algún pasodoble tocas).

Esta vez, con la excusa de ver a mi novio en un concierto, aproveché para descubrir Ciudad Real. ¡Mi primera escapada del año! La visita fue exprés, pero pude conocer bastantes cosillas que creo que os pueden ayudar si vais a ir por estos lares.



Llegamos alrededor de las 11 de la mañana, dejamos las cosas en el Hotel Guadiana (ya os hablaré de él otro día) que es donde nos alojábamos y fuimos hacia la Catedral de Nuestra Señora del Prado. El templo es el segundo de nave única más grande de España, y se puede visitar gratis. Es un edificio bastante sobrio tanto por dentro como por fuera, que destaca por su bonito rosetón -imitación del que hay en la Ermita de Alarcos- y su magistral retablo, reconocido como Bien de Interés Cultural.



Como peculiaridad, te contaré que la Virgen por las noches se asoma a la ventana y observa la calle. Sí, como lo lees. Gracias a una plataforma giratoria, la patrona de Ciudad Real deja unas horas de observar el interior de la catedral y se gira para que los fieles puedan contemplarla desde la calle. Curioso, ¿verdad?

Los Jardines del Prado rodean la Catedral junto a otros edificios emblemáticos como el Museo López-Villaseñor o el antiguo Gran Casino, hoy dedicado a acoger diversas actividades culturales. Te recomiendo que llegues unos minutos antes de las 12 de la mañana a la Plaza Mayor, porque tendrás la oportunidad de ver un pequeño baile ofrecido por las figuritas del carillón de la Casa del Arco. Esas figuritas no son otras que Sancho Panza, Don Quijote y su "padre" Miguel de Cervantes, que danzan juntos hasta las 12 del mediodía. Los autómatas salen a otras horas, dependiendo la época del año.



El Ayuntamiento es un tanto peculiar, y creo que no gustó a todo el mundo el nuevo estilo que le dieron en la reconstrucción de 1976. Viendo en fotos cómo era la antigua casa consistorial, esta me parece un tanto estrambótica para la estética general de la ciudad. ¿Tú qué opinas?



Después de dedicarle un rato a pasear por los alrededores de la plaza, nos fuimos a curiosear los monumentos más cercanos. La Iglesia de San Pedro, la de Santiago o la de la Merced son algunas de las iglesias a las que pudimos pasar. Por fuera vimos el Palacio de la Diputación, que solo se puede visitar de lunes a viernes por las mañanas y, de pasada, pude contemplar la Puerta de Toledo, una de las entradas a la ciudad amurallada del siglo XIII, situada un poco a las afueras del casco histórico.



Así, a grandes rasgos, esta es Ciudad Real. Me pareció bastante bonita, y si tenéis tiempo os recomiendo hacer una de las visitas guiadas que ofrece la Oficina de Turismo (situada al lado del Ayuntamiento), que solo cuestan 3€ y me consta que están muy bien. Lo único que no me gustó es que los carteles de los monumentos los tenían súper descuidados, y para una loca de los paneles informativos como soy yo, que además iba sin plano ni guía ese día, eso es un error imperdonable. El que os he puesto de la Iglesia de Santiago estaba bien, comparado con otros que vi… Salvo eso, todo bien 😊


¿Qué os ha parecido Ciudad Real? ¿Os animáis a visitarla? ¡Hasta pronto viajeros! Nos leemos por aquí y también en las redes sociales, donde te invito a seguirme para no perderte ninguna novedad del blog: FacebookTwitterInstagramYoutube y Google +

El Portalón de la Casona (Ciudad Real)

08 febrero 2017

Un buen lugar para tapear por Ciudad Real es "El Portalón de la Casona", en la Plaza Mayor. Al contrario de lo que pasa en otras ciudades, que tomarte algo en un bar céntrico te supone un buen golpe para el bolsillo, aquí los precios fueron muy asequibles.



La jarra de tinto de verano más la tapa costaba 2'80€, y el refresco con la tapa 2'30€. Si eres de los que, como yo, bebe poco (o con una jarra de tinto de ese tamaño tiene para rato) no pasa nada, porque también podías pedirte una tapa suelta por 1'30€.



Tenían variedad de tapas, y con un par de ellas te podías quedar bastante saciado. Nosotros pedimos unas migas con huevo frito, unos huevos rotos con jamón, una guitarra de jamón (que es el sándwich de la foto) y una tosta de solomillo con queso roquefort, esta última un poco escasa pero muy rica.




La comida en total nos salió rondando los 8€, porque el servicio en mesa tenía suplemento. Pero vamos, que aún pidiendo otra tapa más con bebida, el precio por persona estaba muy bien. ¿Qué te parece? ¿Me recomiendas otro sitio para la próxima vez que vaya a comer a Ciudad Real?

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Enero en imágenes

04 febrero 2017

¡Hola viajeros! 

Después de unos cuantos días (más de los que me gustaría) vuelvo por aquí. El mes de enero ha tenido una cuesta bastante empinada, y que se va a prolongar un tiempecito más 😩 Aún así, he tenido la suerte de sacar algunos ratitos para despejarme. 

La Navidad, que parece tan lejana, todavía tiene algo de presencia en este post: la primera foto es de un regalo de reyes -fui a ver La cena de los idiotas-, y la segunda es de la decoración de Torrejón. La tercera foto me alegró el comienzo del año, ya que me tocaron estos folletos en un sorteo de Donde finaliza el Norte; y la última fotografía es de mi primera escapada del año, de la que os hablaré más pronto que tarde: ¡Ciudad Real!

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¡Hasta pronto! 😉





Hotel Eurostars Madrid Tower: mi primera vez en un 5*

17 enero 2017

¡Hola amigos!

Hoy traigo una reseña un tanto especial, ya que no va a tener el formato habitual de las que hago en mi sección de hoteles. Como no cobro un céntimo por hablar de los alojamientos (cuando he sido invitada lo he dicho) y no tengo que seguir ninguna norma, esta me apetece hacerla diferente. Más sentimental 😁



Vale, es un poco mentirijilla eso de que es mi primera vez en un hotel 5* porque ya estuve en el de Marina D'Or, pero para mí no es lo mismo porque, precisamente, allí fui invitada. Ir con invitación tiene el pro de que te ahorras el hotel, y el contra de que la calidad tal vez esté un poco inflada por eso de que eres un huésped que luego puede hablar bien o mal del sitio. A lo que iba.

Cuando llega la Navidad, mi chico y yo tenemos por costumbre escaparnos a algún hotelito madrileño a descansar. Sé que a algunos de vosotros, lectores viajeros, os parecerá un pecado desaprovechar uno o dos días en la propia ciudad. Un gasto tonto. Pero es que llega un punto de saturación durante el año en el que el cerebro necesita desconectar, y a mí, si me llevas a un sitio que no conozco, no desconecto. Lo paso bien y me encanta, pero quiero verlo todo, salir, entrar a museos, pasar a la iglesia, hacer fotos, probar platos típicos… Vamos, que descansar no descanso en absoluto. Por esto decidimos quedarnos en Madrid.



Mi novio es el que se encarga de elegir el sitio y llevarme de sorpresa, y este año ya sabes dónde hemos ido, porque ha sido lo primero que te he dicho: ¡al Hotel Eurostars Madrid Tower! Nada más y nada menos que el lujoso hotel situado en una de las cuatro torres del complejo Cuatro Torres Business Área. En plan peliculero me tapó los ojos y, cuando los abrí estaba en la planta 22, con unas espectaculares vistas al Paseo de la Castellana 😍



El Eurostars me dejó totalmente deslumbrada. Voy ahora con la parte más técnica del asunto, para que esta reseña tenga interés para ti:
  • La habitación tenía la cama más grande que había visto en mi vida, además de comodísima. Si la almohada no te convencía, había una carta de almohadas donde podías elegir una a tu gusto. La habitación tenía un sillón, una pantalla enorme de televisión y un escritorio, pero yo con mirar por el inmenso ventanal era más que feliz. ¡No necesitaba televisión!



  • El baño era más que completo, con un plato de ducha con hidromasaje y, separada, la bañera. Una parte de la pared era acristalada, con unas láminas de madera que podías abrir para que entrara la luz de la habitación. Tenía secador de pelo con difusor, algo que nunca había visto en un hotel (para los que no saben qué es eso, es un cacharro para secar pelo rizado). El váter se cerraba aparte, como si fuera de un aseo público, por lo que tú podías estar haciendo pis y otra persona lavándose las manos, y no te veía.

  • Las zonas recreativas no tuve la suerte de probarlas. Tiene un spa y un gimnasio, pero eso ya no entraba en el presupuesto jejeje. Tampoco lo hacía el desayuno, que eran 25€ por persona, así que tampoco probamos el restaurante. ¡Una lástima!

Por último, hablaré de los alrededores del Hotel Eurostars Madrid Tower. Todo lo bonito que tiene el alojamiento y sus mágicas vistas desde las alturas, lo tiene de fea la zona. No fea, que tampoco es fea, pero salvo el Hospital de la Paz, la zona empresarial con los cuatro rascacielos madrileños no tiene nada que ver ni que hacer. Para salir lo mejor es irte al centro, que el metro (parada Begoña) está muy cerca.




A diferencia de otras veces, hoy no voy a poner nota. El hotel me encantó, y el trato que nos dieron al llegar y al marcharnos fue excepcional, como yo siempre imaginé que te tratarían en un hotelazo de esa categoría. Pero me faltó por probar el restaurante y demás instalaciones, y me parecería una nota puesta solo a la mitad del alojamiento. Cada uno que valore según lo que he contado 😊

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¡Hasta la próxima!

Oteando el Cantábrico desde el Mirador de Peña Cabarga

09 enero 2017

El primer post del año es toda una responsabilidad. Aunque ya he escrito uno (de la sección mensual "En imágenes") ese no lo cuento, ya que no es estrictamente viajero. Después de darle vueltas, he decidido empezar 2017 por todo lo alto y escribir sobre el Mirador de Peña Cabarga, en Cantabria. ¿Qué te parece mi elección?



Encontramos este magnífico mirador después de subir por una estrecha carretera de montaña en la que tienes que poner todos tus sentidos. No porque esté mal el asfalto, sino porque como te descuides, te embobas mirando el paisaje y te caes ladera abajo.



Llegamos a subir hasta 568 metros de altitud y, desde ahí, las vistas de la Bahía de Santander son impresionantes. Confieso que subimos en coche (arriba hay un parking para dejar tu vehículo), pero hay rutas muy chulas para hacer el ascenso a pie. Para la próxima espero hacer alguna 😊 Peña Cabarga es un puerto frecuentado por ciclistas, llegando incluso a ser escenario de la Vuelta Ciclista a España en cinco ocasiones, la última este pasado 2016.




En lo alto del Pico Llén, que así se llama la cota más alta de este monte, se encuentra la Cámara Oscura, una especie de pirulí -monumento al Indiano- que actualmente se encuentra cerrado. Estoy intentando averiguar desde cuándo y por qué razón no está abierto, pero de momento no he tenido suerte. ¿Tú lo sabes? Si es así, te animo a que lo comentes en el post para que los demás lectores y yo nos enteremos. ¡Gracias!



Como seguramente te hayas quedado igual que estabas con eso de la Cámara Oscura, cito aquí la definición que hacen en la web de Cantabria Rural sobre este artilugio:

"Consiste en una gran cámara herméticamente cerrada en la que entran los rayos de luz reflejados por los objetos del exterior únicamente a través de un pequeño orificio practicado en una de sus paredes […]. Fue utilizada antiguamente como ayuda para el dibujo. La imagen, proyectada sobre papel u otro soporte, podía servir de pauta para dibujar sobre ella. Posteriormente, cuando se descubrieron los materiales fotosensibles, la cámara oscura se convirtió en cámara fotográfica".



En cualquier caso, hayas subido como hayas subido hasta el mirador, las vistas que vas a encontrar arriba si el día no está nublado, son inigualables, llegando a avistar hasta Picos de Europa.


Espero que hayas disfrutado de este post. Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓ ¡Hasta la próxima, viajeros!

Diciembre en imágenes

01 enero 2017



¡Feliz año, viajeros!

Espero que hayáis tenido un feliz final de 2016 y que el 2017 comience con buen pie 😊 El pasado año ha sido bastante regular para mí, y espero que este presente mejore algo, aunque, entre tú y yo, de momento no pinta bien.

Pero no estoy aquí para aburrir a nadie con mis miserias jejeje, así que voy a empezar el año con mi sección en imágenes. Recientemente he descubierto que tengo un problema con los pies de foto, así que, mientras lo soluciono, os voy a dejar aquí una especie de índice de lo que es cada foto.

  1. Navidad en Alcalá de Henares
  2. Dibujo de un libro de colorear de esos que están tan de moda
  3. Amanecer desde el Eurostars Madrid Tower
  4. La plaza del Teatro Real, decorada de Navidad
  5. Navidad en Torrejón de Ardoz

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San Saturio, una ermita a orillas del Duero

26 diciembre 2016

Si hace unos meses os descubría una ermita bañada por el Cantábrico, ahora le toca el turno a otra que, aunque no está bañada por el Duero, poco le falta: la Ermita de San Saturio, en Soria. ¿Quieres conocerla?



Para llegar a ella tenemos un bonito paseo a orillas del Duero, por el que solía caminar, dicho sea de paso, el ilustre Antonio Machado. Un Vía Crucis nos conduce hasta la entrada de la ermita, que llama mucho la atención por estar excavada en la roca. El acceso es gratuito, y los horarios varían dependiendo de la época del año, por lo que es recomendable consultarlos antes de ir.




San Saturio nos da la bienvenida, casi incrustado en la piedra, en la primera sala que visitamos (creo que era la primera, ya hace algunos años de mi visita). La fama de este santo del siglo V se debe a que renunció a la riqueza que le correspondía por ser de familia de nobles y la repartió entre los pobres. Qué bonito acto, ¿verdad? Gracias a esto, fue canonizado en el siglo XVIII.



A lo que iba. El interior de la ermita es una mezcla de algo lúgubre y a la vez, bello. Pasillos y escaleras excavados en la roca, vidrieras narrando la vida de San Saturio y también de su discípulo San Prudencio, unas vistas privilegiadas del Duero y, por supuesto, la iglesia… Nada que pueda explicar bien con palabras, ni siquiera con fotografías. De hecho, no sé por qué razón no tengo fotos de la capilla 😐



Otra cosa bastante interesante que hay en el interior de este singular edificio es una recreación de las dependencias del santero, un personaje que vestía como un fraile, se asemejaba físicamente a San Saturio y cuidaba de la ermita. Actualmente, el oficio de santero se sigue conservando pero sin carácter religioso. Vamos, que viene a ser como una especie de vigilante del lugar, solo que se le sigue apodando como santero.



Y así, casi sin darnos cuenta, se nos ha pasado la visita a la Ermita de San Saturio, un lugar especial que, además de quedar retratado en las fotografías de miles de turistas, Antonio Machado plasmó con palabras en Campos de Soria.


¿Qué te ha parecido? ¿Conocías este rincón soriano? ¿Vas a ir a visitarlo? ¡Cuéntame! Recuerda que puedes seguirme en FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) ¡Felices fiestas! 💕