Bar Restaurante Granada (Alfafar, Valencia)

25 marzo 2017

¡Buenos días!

Como el domingo es un día que a veces no apetece cocinar y lo que queremos es salir a comer fuera de casa, te traigo una opción buena, bonita y barata si estás por Alfafar, en Valencia. 
  • Dirección: Av. de Gomez Ferrer, 4 (Alfafar)


Ahí fue donde dejamos el coche este año cuando fuimos a las Fallas, al lado de la estación de Renfe de Alfafar-Benetúser, y de casualidad nos topamos con un restaurante de nombre andaluz donde comimos a las mil maravillas: el Bar Restaurante Granada.



Nos llamó la atención que el menú costara 10€ estando en Fallas y siendo sábado, así que pasamos a preguntar. Al principio nos dieron largas, porque eran las 15:30 y decían que no sabían si quedaban todos los platos del menú y no sé qué historias, pero los camareros se fueron pasando la pelota unos a otros hasta que llegamos al que debía manejar el cotarro. Os transcribo el diálogo que tuvimos con él:

                - ¿Queda algo del menú? -le preguntamos.
                - ¿Algo? Queda de todo y en muchas cantidades -respondió.
                - ¿Y qué tenéis? -siempre me tengo que asegurar de que puedo comer bien en un sitio antes de sentarme.
                - Vosotros sentaros aquí y si no os gusta algo os lo cambio.




No sé a ti, pero a mí con ese desparpajo y buen trato ya me ganó, así que nos sentamos encantados de la vida. De aperitivo, un poco de tomate con aceite para untar el pan. ¡Riquísimo! Cuando nos trajo la hoja donde estaba apuntado el menú nos echamos unas risas al llegar a los postres: "muchos e impresionantes". Desde luego, tenían sentido del humor en aquel restaurante.



La comida estaba rica, tardaron poco en atendernos y encima venían perfectamente especificados los alérgenos en la carta. ¿Qué más podía pedir? Por 10€ comimos muy bien (fideuá, espaguetis, filetes de lomo, fritura de pescado y tarta de queso de postre), y vimos que el domingo también había menú y costaba 12€, así que decidimos volver. Una pena que al día siguiente fuera el día del padre y que llevaran dos meses con las mesas reservadas.



Y tú, ¿conocías este restaurante? ¿Qué te ha parecido? ¡Cuéntame! Si te ha gustado el post, te invito a seguirme en las redes sociales para no perderte ninguna novedad del blog: FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + y a compartirlo ↓😉

Paseando por el Barrio Pesquero de Santander

13 marzo 2017

El Barrio Pesquero de Santander es uno de esos lugares que no tienen nada especial, pero que no les hace falta tenerlo porque el encanto va en su esencia. 



El Barrio Pesquero de Santander no es el típico sitio que visitarías si tienes unas pocas horas para recorrer la ciudad, pero que merece la pena conocer. 



El Barrio Pesquero de Santander en realidad no se llama así, sino que es el Poblado Pesquero Sotileza.



¿Tú conoces el Barrio Pesquero? Yo lo descubrí en mi primera visita a Santander, pero hasta este verano pasado no tuve la ocasión de pasear por sus calles. Lo hice un día en el que el tiempo estaba un poco revuelto, con las calles solitarias y los nubarrones amenazando sobre nuestras cabezas y, la verdad, le daba un ambiente de lo más mágico.



Este poblado de pescadores se construyó entre 1943 y 1960 para alojar a los trabajadores de la mar que residían por la zona. Un proyecto de más de 500 viviendas que se quedaron en aproximadamente la mitad. Hoy en día, es una zona que la gente visita atraída por su oferta hostelera (pescado bueno y a buen precio, por lo que me han dicho).



¿Qué vas a ver si paseas por allí? Casitas bajas -como mucho de tres alturas-, murales de inspiración marítima, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen -patrona de los pescadores- y, por supuesto, barcos y más barcos.



Es otro encanto diferente al que tiene, por ejemplo, la Península de la Magdalena, pero es igualmente un atractivo turístico. A mí me gusta ese olor característico de los puertos, a veces un poco fuerte, del mar y del pescado de la lonja, y pasear de forma solitaria, alejada de las masas que suelen rondar en los sitios típicos.

Si a ti también te gusta dar este tipo de paseos, no dejes de visitar este pequeño barrio santanderino. Y si te ha gustado el post, te invito a seguirme en las redes sociales para no perderte ninguna novedad del blog: FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + y a compartirlo ↓😉

24 horas en las Fallas de Valencia

07 marzo 2017

La primera y única vez que pude ir a las Fallas fue en 2010, y por fin el año pasado pude volver. Si la otra vez fue una escapada exprés, esta vez no iba a ser menos. ¿Quieres saber cómo aprovechar si solo tienes 24 horas para disfrutar de las Fallas? ¡No te pierdas este post!
  • Nota: las fotografías son todas de las Fallas de Valencia 2016



La primera opción es la que yo hice en 2010, que fui en la cremá, la noche en la que las fallas pasan a ser pasto de las llamas y que puedes leer en este post de hace unos añosLa segunda opción, que yo casi la disfruté más, es ir el penúltimo día para disfrutar de la Nit del Foc y de la última mascletá de la temporada. Os cuento qué hacer si elegís esta segunda recomendación.



Salimos temprano por la mañana desde Madrid, y llegamos al mediodía al centro de Valencia. Aparcamos un pelín retirado del centro porque sino, no hay quien aparque. Comimos un bocadillo previamente hecho con amor y cariño en casa, y así no perdíamos tiempo en buscar dónde comer.



Tuvimos unas horitas para contemplar y fotografiar las fallas que encontrábamos por cada rincón. Hay que tener cuidado, porque las aglomeraciones de gente y los petardos son una combinación peligrosa… Si te agobias fácilmente y no te gusta el ruido y la pirotecnia, esto no es para ti. Sé que parece una recomendación obvia, pero hay gente que a pesar de todo se empeña en ir a las fallas y lo pasa realmente mal. Tal vez, en ese caso, te recomendaría ir los primeros días que habrá menos gentío.



Después de hartarnos a ver los ninots y de esquivar algún que otro petardo nos fuimos a ver el desfile de la Ofrenda, un pasacalles donde las comisiones falleras peregrinan junto a sus bandas de música para acabar dejando las flores en el manto de su patrona, la Virgen de los Desamparados. Al acabar la ofrenda, la Virgen luce un precioso vestido realizado con las flores que la gente ha ido llevando.



A final de la tarde la cosa se puso un poco fea porque nos empezó a llover y nos mojamos un poco, pero por suerte la cosa no fue a más y por la noche paró. Buscamos un sitio donde cenar (algo alejado del centro) y, una vez con el estómago lleno, fuimos a la zona donde unas horas más tarde tendría lugar el espectáculo de la Nit del Foc, en la zona de la Alameda a la 1:30 de la madrugada.



El castillo de fuegos artificiales es un gran reclamo turístico, por lo que te recomiendo que te armes de paciencia y vayas con tiempo para coger sitio. Llévate las cartas, crucigramas, un libro y pipas porque te dará tiempo a hartarte de jugar, acabar los crucigramas, el libro y las pipas. El espectáculo merece la pena aunque, repito, hay que tener mucha paciencia. En este caso, el año pasado tuvimos la mala suerte de que además empezó con bastante retraso… Esperemos que este año no pase igual.





Una vez deslumbrados por los fuegos artificiales volvimos al coche. Como veréis, no he hablado nada de alojamientos en este post, y es que nuestro alojamiento fue el coche. Lo movimos hasta una zona apartada y con los sacos de dormir y los asientos de atrás plegados pudimos dormitar bastante decentemente. A la mañana siguiente dejamos el coche en una estación de Renfe cercana (no recuerdo cuál 😐) y fuimos al segundo ejercicio de paciencia de nuestro viaje a las Fallas: coger sitio para ver la última cremá.



A pesar de que era a las 14 horas, desde las 10 de la mañana la gente ya estaba cogiendo sitio. INCREÍBLE. Nosotros desayunamos, compramos unos aperitivos para la espera y cogimos sitio, eso sí, no sin antes plantearnos robar alguna silla de algún bar para que la espera fuera más cómoda 😁 También intentamos comprarla, pero no hubo manera. La próxima vez iremos mejor preparados, ¡prometido!

La espera fue un poco eterna, a pesar de que llevaba los crucigramas y un cuaderno para entretenerme. Sabiendo que la gente está ahí más de tres horas antes de la mascletá (si quieres coger buen sitio) no sé cómo no hacen algún pasacalles o algo que amenice la espera… Ahí lo dejo jejeje. A las 14 horas comenzó lo más ruidoso que he oído en mi vida, pero que con los oídos medio tapados es soportable e impresionante.

Así se cumplían las 24 horas en las Fallas de Valencia, y con ellas nuestra estancia en estas fiestas. Había sido poco tiempo pero bien aprovechado, ¿no crees? ¿Tú has estado en las Fallas? Me encantaría saber tu experiencia :) ¡Cuéntame!

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Febrero en imágenes

01 marzo 2017

¡Hola amigos! 

Empieza marzo y os traigo, puntual por una vez en la vida, la sección mensual "En imágenes" 😄 Como veis, abro y cierro el post con fotografías de flores, que me encantan, y entre medias unas cuantas de medios de transporte: las estaciones de Alcalá de Henares, Atocha y Chamartín, y el reflejo en el retrovisor de mi coche.

Aprovecho este post para desearte un felicísimo mes de marzo y para recordarte que puedes seguirme en las redes sociales para no perderte ninguna novedad del blog: FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + 

¡Hasta pronto! 👋








Descubriendo el casco histórico de Ciudad Real

12 febrero 2017

Lo bueno que tiene la música es que te lleva a muchos sitios. Gracias a ella he tenido la oportunidad de recorrer la Selva Negra, de conocer algunos rincones maravillosos de Francia o de pasear por la geografía española a ritmo de pasodoble (porque, no nos engañemos, si vas con la banda algún pasodoble tocas).

Esta vez, con la excusa de ver a mi novio en un concierto, aproveché para descubrir Ciudad Real. ¡Mi primera escapada del año! La visita fue exprés, pero pude conocer bastantes cosillas que creo que os pueden ayudar si vais a ir por estos lares.



Llegamos alrededor de las 11 de la mañana, dejamos las cosas en el Hotel Guadiana (ya os hablaré de él otro día) que es donde nos alojábamos y fuimos hacia la Catedral de Nuestra Señora del Prado. El templo es el segundo de nave única más grande de España, y se puede visitar gratis. Es un edificio bastante sobrio tanto por dentro como por fuera, que destaca por su bonito rosetón -imitación del que hay en la Ermita de Alarcos- y su magistral retablo, reconocido como Bien de Interés Cultural.



Como peculiaridad, te contaré que la Virgen por las noches se asoma a la ventana y observa la calle. Sí, como lo lees. Gracias a una plataforma giratoria, la patrona de Ciudad Real deja unas horas de observar el interior de la catedral y se gira para que los fieles puedan contemplarla desde la calle. Curioso, ¿verdad?

Los Jardines del Prado rodean la Catedral junto a otros edificios emblemáticos como el Museo López-Villaseñor o el antiguo Gran Casino, hoy dedicado a acoger diversas actividades culturales. Te recomiendo que llegues unos minutos antes de las 12 de la mañana a la Plaza Mayor, porque tendrás la oportunidad de ver un pequeño baile ofrecido por las figuritas del carillón de la Casa del Arco. Esas figuritas no son otras que Sancho Panza, Don Quijote y su "padre" Miguel de Cervantes, que danzan juntos hasta las 12 del mediodía. Los autómatas salen a otras horas, dependiendo la época del año.



El Ayuntamiento es un tanto peculiar, y creo que no gustó a todo el mundo el nuevo estilo que le dieron en la reconstrucción de 1976. Viendo en fotos cómo era la antigua casa consistorial, esta me parece un tanto estrambótica para la estética general de la ciudad. ¿Tú qué opinas?



Después de dedicarle un rato a pasear por los alrededores de la plaza, nos fuimos a curiosear los monumentos más cercanos. La Iglesia de San Pedro, la de Santiago o la de la Merced son algunas de las iglesias a las que pudimos pasar. Por fuera vimos el Palacio de la Diputación, que solo se puede visitar de lunes a viernes por las mañanas y, de pasada, pude contemplar la Puerta de Toledo, una de las entradas a la ciudad amurallada del siglo XIII, situada un poco a las afueras del casco histórico.



Así, a grandes rasgos, esta es Ciudad Real. Me pareció bastante bonita, y si tenéis tiempo os recomiendo hacer una de las visitas guiadas que ofrece la Oficina de Turismo (situada al lado del Ayuntamiento), que solo cuestan 3€ y me consta que están muy bien. Lo único que no me gustó es que los carteles de los monumentos los tenían súper descuidados, y para una loca de los paneles informativos como soy yo, que además iba sin plano ni guía ese día, eso es un error imperdonable. El que os he puesto de la Iglesia de Santiago estaba bien, comparado con otros que vi… Salvo eso, todo bien 😊


¿Qué os ha parecido Ciudad Real? ¿Os animáis a visitarla? ¡Hasta pronto viajeros! Nos leemos por aquí y también en las redes sociales, donde te invito a seguirme para no perderte ninguna novedad del blog: FacebookTwitterInstagramYoutube y Google +

El Portalón de la Casona (Ciudad Real)

08 febrero 2017

Un buen lugar para tapear por Ciudad Real es "El Portalón de la Casona", en la Plaza Mayor. Al contrario de lo que pasa en otras ciudades, que tomarte algo en un bar céntrico te supone un buen golpe para el bolsillo, aquí los precios fueron muy asequibles.



La jarra de tinto de verano más la tapa costaba 2'80€, y el refresco con la tapa 2'30€. Si eres de los que, como yo, bebe poco (o con una jarra de tinto de ese tamaño tiene para rato) no pasa nada, porque también podías pedirte una tapa suelta por 1'30€.



Tenían variedad de tapas, y con un par de ellas te podías quedar bastante saciado. Nosotros pedimos unas migas con huevo frito, unos huevos rotos con jamón, una guitarra de jamón (que es el sándwich de la foto) y una tosta de solomillo con queso roquefort, esta última un poco escasa pero muy rica.




La comida en total nos salió rondando los 8€, porque el servicio en mesa tenía suplemento. Pero vamos, que aún pidiendo otra tapa más con bebida, el precio por persona estaba muy bien. ¿Qué te parece? ¿Me recomiendas otro sitio para la próxima vez que vaya a comer a Ciudad Real?

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Enero en imágenes

04 febrero 2017

¡Hola viajeros! 

Después de unos cuantos días (más de los que me gustaría) vuelvo por aquí. El mes de enero ha tenido una cuesta bastante empinada, y que se va a prolongar un tiempecito más 😩 Aún así, he tenido la suerte de sacar algunos ratitos para despejarme. 

La Navidad, que parece tan lejana, todavía tiene algo de presencia en este post: la primera foto es de un regalo de reyes -fui a ver La cena de los idiotas-, y la segunda es de la decoración de Torrejón. La tercera foto me alegró el comienzo del año, ya que me tocaron estos folletos en un sorteo de Donde finaliza el Norte; y la última fotografía es de mi primera escapada del año, de la que os hablaré más pronto que tarde: ¡Ciudad Real!

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¡Hasta pronto! 😉