Hotel Eurostars Madrid Tower: mi primera vez en un 5*

17 enero 2017

¡Hola amigos!

Hoy traigo una reseña un tanto especial, ya que no va a tener el formato habitual de las que hago en mi sección de hoteles. Como no cobro un céntimo por hablar de los alojamientos (cuando he sido invitada lo he dicho) y no tengo que seguir ninguna norma, esta me apetece hacerla diferente. Más sentimental 😁



Vale, es un poco mentirijilla eso de que es mi primera vez en un hotel 5* porque ya estuve en el de Marina D'Or, pero para mí no es lo mismo porque, precisamente, allí fui invitada. Ir con invitación tiene el pro de que te ahorras el hotel, y el contra de que la calidad tal vez esté un poco inflada por eso de que eres un huésped que luego puede hablar bien o mal del sitio. A lo que iba.

Cuando llega la Navidad, mi chico y yo tenemos por costumbre escaparnos a algún hotelito madrileño a descansar. Sé que a algunos de vosotros, lectores viajeros, os parecerá un pecado desaprovechar uno o dos días en la propia ciudad. Un gasto tonto. Pero es que llega un punto de saturación durante el año en el que el cerebro necesita desconectar, y a mí, si me llevas a un sitio que no conozco, no desconecto. Lo paso bien y me encanta, pero quiero verlo todo, salir, entrar a museos, pasar a la iglesia, hacer fotos, probar platos típicos… Vamos, que descansar no descanso en absoluto. Por esto decidimos quedarnos en Madrid.



Mi novio es el que se encarga de elegir el sitio y llevarme de sorpresa, y este año ya sabes dónde hemos ido, porque ha sido lo primero que te he dicho: ¡al Hotel Eurostars Madrid Tower! Nada más y nada menos que el lujoso hotel situado en una de las cuatro torres del complejo Cuatro Torres Business Área. En plan peliculero me tapó los ojos y, cuando los abrí estaba en la planta 22, con unas espectaculares vistas al Paseo de la Castellana 😍



El Eurostars me dejó totalmente deslumbrada. Voy ahora con la parte más técnica del asunto, para que esta reseña tenga interés para ti:
  • La habitación tenía la cama más grande que había visto en mi vida, además de comodísima. Si la almohada no te convencía, había una carta de almohadas donde podías elegir una a tu gusto. La habitación tenía un sillón, una pantalla enorme de televisión y un escritorio, pero yo con mirar por el inmenso ventanal era más que feliz. ¡No necesitaba televisión!



  • El baño era más que completo, con un plato de ducha con hidromasaje y, separada, la bañera. Una parte de la pared era acristalada, con unas láminas de madera que podías abrir para que entrara la luz de la habitación. Tenía secador de pelo con difusor, algo que nunca había visto en un hotel (para los que no saben qué es eso, es un cacharro para secar pelo rizado). El váter se cerraba aparte, como si fuera de un aseo público, por lo que tú podías estar haciendo pis y otra persona lavándose las manos, y no te veía.

  • Las zonas recreativas no tuve la suerte de probarlas. Tiene un spa y un gimnasio, pero eso ya no entraba en el presupuesto jejeje. Tampoco lo hacía el desayuno, que eran 25€ por persona, así que tampoco probamos el restaurante. ¡Una lástima!

Por último, hablaré de los alrededores del Hotel Eurostars Madrid Tower. Todo lo bonito que tiene el alojamiento y sus mágicas vistas desde las alturas, lo tiene de fea la zona. No fea, que tampoco es fea, pero salvo el Hospital de la Paz, la zona empresarial con los cuatro rascacielos madrileños no tiene nada que ver ni que hacer. Para salir lo mejor es irte al centro, que el metro (parada Begoña) está muy cerca.




A diferencia de otras veces, hoy no voy a poner nota. El hotel me encantó, y el trato que nos dieron al llegar y al marcharnos fue excepcional, como yo siempre imaginé que te tratarían en un hotelazo de esa categoría. Pero me faltó por probar el restaurante y demás instalaciones, y me parecería una nota puesta solo a la mitad del alojamiento. Cada uno que valore según lo que he contado 😊

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¡Hasta la próxima!

Oteando el Cantábrico desde el Mirador de Peña Cabarga

09 enero 2017

El primer post del año es toda una responsabilidad. Aunque ya he escrito uno (de la sección mensual "En imágenes") ese no lo cuento, ya que no es estrictamente viajero. Después de darle vueltas, he decidido empezar 2017 por todo lo alto y escribir sobre el Mirador de Peña Cabarga, en Cantabria. ¿Qué te parece mi elección?



Encontramos este magnífico mirador después de subir por una estrecha carretera de montaña en la que tienes que poner todos tus sentidos. No porque esté mal el asfalto, sino porque como te descuides, te embobas mirando el paisaje y te caes ladera abajo.



Llegamos a subir hasta 568 metros de altitud y, desde ahí, las vistas de la Bahía de Santander son impresionantes. Confieso que subimos en coche (arriba hay un parking para dejar tu vehículo), pero hay rutas muy chulas para hacer el ascenso a pie. Para la próxima espero hacer alguna 😊 Peña Cabarga es un puerto frecuentado por ciclistas, llegando incluso a ser escenario de la Vuelta Ciclista a España en cinco ocasiones, la última este pasado 2016.




En lo alto del Pico Llén, que así se llama la cota más alta de este monte, se encuentra la Cámara Oscura, una especie de pirulí -monumento al Indiano- que actualmente se encuentra cerrado. Estoy intentando averiguar desde cuándo y por qué razón no está abierto, pero de momento no he tenido suerte. ¿Tú lo sabes? Si es así, te animo a que lo comentes en el post para que los demás lectores y yo nos enteremos. ¡Gracias!



Como seguramente te hayas quedado igual que estabas con eso de la Cámara Oscura, cito aquí la definición que hacen en la web de Cantabria Rural sobre este artilugio:

"Consiste en una gran cámara herméticamente cerrada en la que entran los rayos de luz reflejados por los objetos del exterior únicamente a través de un pequeño orificio practicado en una de sus paredes […]. Fue utilizada antiguamente como ayuda para el dibujo. La imagen, proyectada sobre papel u otro soporte, podía servir de pauta para dibujar sobre ella. Posteriormente, cuando se descubrieron los materiales fotosensibles, la cámara oscura se convirtió en cámara fotográfica".



En cualquier caso, hayas subido como hayas subido hasta el mirador, las vistas que vas a encontrar arriba si el día no está nublado, son inigualables, llegando a avistar hasta Picos de Europa.


Espero que hayas disfrutado de este post. Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓ ¡Hasta la próxima, viajeros!

Diciembre en imágenes

01 enero 2017



¡Feliz año, viajeros!

Espero que hayáis tenido un feliz final de 2016 y que el 2017 comience con buen pie 😊 El pasado año ha sido bastante regular para mí, y espero que este presente mejore algo, aunque, entre tú y yo, de momento no pinta bien.

Pero no estoy aquí para aburrir a nadie con mis miserias jejeje, así que voy a empezar el año con mi sección en imágenes. Recientemente he descubierto que tengo un problema con los pies de foto, así que, mientras lo soluciono, os voy a dejar aquí una especie de índice de lo que es cada foto.

  1. Navidad en Alcalá de Henares
  2. Dibujo de un libro de colorear de esos que están tan de moda
  3. Amanecer desde el Eurostars Madrid Tower
  4. La plaza del Teatro Real, decorada de Navidad
  5. Navidad en Torrejón de Ardoz

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San Saturio, una ermita a orillas del Duero

26 diciembre 2016

Si hace unos meses os descubría una ermita bañada por el Cantábrico, ahora le toca el turno a otra que, aunque no está bañada por el Duero, poco le falta: la Ermita de San Saturio, en Soria. ¿Quieres conocerla?



Para llegar a ella tenemos un bonito paseo a orillas del Duero, por el que solía caminar, dicho sea de paso, el ilustre Antonio Machado. Un Vía Crucis nos conduce hasta la entrada de la ermita, que llama mucho la atención por estar excavada en la roca. El acceso es gratuito, y los horarios varían dependiendo de la época del año, por lo que es recomendable consultarlos antes de ir.




San Saturio nos da la bienvenida, casi incrustado en la piedra, en la primera sala que visitamos (creo que era la primera, ya hace algunos años de mi visita). La fama de este santo del siglo V se debe a que renunció a la riqueza que le correspondía por ser de familia de nobles y la repartió entre los pobres. Qué bonito acto, ¿verdad? Gracias a esto, fue canonizado en el siglo XVIII.



A lo que iba. El interior de la ermita es una mezcla de algo lúgubre y a la vez, bello. Pasillos y escaleras excavados en la roca, vidrieras narrando la vida de San Saturio y también de su discípulo San Prudencio, unas vistas privilegiadas del Duero y, por supuesto, la iglesia… Nada que pueda explicar bien con palabras, ni siquiera con fotografías. De hecho, no sé por qué razón no tengo fotos de la capilla 😐



Otra cosa bastante interesante que hay en el interior de este singular edificio es una recreación de las dependencias del santero, un personaje que vestía como un fraile, se asemejaba físicamente a San Saturio y cuidaba de la ermita. Actualmente, el oficio de santero se sigue conservando pero sin carácter religioso. Vamos, que viene a ser como una especie de vigilante del lugar, solo que se le sigue apodando como santero.



Y así, casi sin darnos cuenta, se nos ha pasado la visita a la Ermita de San Saturio, un lugar especial que, además de quedar retratado en las fotografías de miles de turistas, Antonio Machado plasmó con palabras en Campos de Soria.


¿Qué te ha parecido? ¿Conocías este rincón soriano? ¿Vas a ir a visitarlo? ¡Cuéntame! Recuerda que puedes seguirme en FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :) ¡Felices fiestas! 💕

8 planes para disfrutar de la Península de la Magdalena (Santander)

12 diciembre 2016

¡Hola viajeros!

El invierno se acerca. Winter is coming, como dirían algunos… y el frío se hace más llevadero cuando una se acuerda de lugares agradables. Como por ejemplo, la Península de la Magdalena, ese pequeño apéndice de Santander que le concibe un extra de encanto a la localidad cántabra. Esta gran zona verde tiene numerosos atractivos para locales y visitantes. ¡Vamos a descubrirlos juntos!





1. Recorrer la Península a pie, en bicicleta o en "El Magdaleno", un trenecito muy mono que además te va contando la historia del lugar. Yo ya he hecho las dos primeras opciones (os recuerdo mis 25 kilómetros en bici por Santander) y solo me queda la tercera. ¡Tendré que volver a probar el trenecito turístico!

2. Disfrutar de las vistas en los miradores. Gracias a su situación privilegiada, desde la Magdalena podemos contemplar de lejos la Isla de Mouro (abajo, en la foto) y la Isla de los Ratones.


3. Descubrir las monumentos que hay repartidos por el parque. El más emblemático tal vez sea la escultura de Félix Rodríguez de la Fuente que realizó el artista francés Forestier.

4. Bañarse en la playa. Si lo tuyo no son las zonas verdes, puedes ir a llenarte de arena y a remojarte en la Playa de la Magdalena o la Playa de Bikinis.



5. Visitar el Faro de la Cerda. Este faro de tan atractivo nombre es de finales del XIX, y sirvió para facilitar la entrada de barcos a la bahía de Santander, aunque en la actualidad forma parte del proyecto educativo "Aula del Mar".

6. Admirar el Palacio de la Magdalena. La joya de la corona del parque es de principios del siglo XX, y puede visitarse por unos 3€, siempre con guía. Yo, de momento, solo lo he admirado por fuera, que también mola 😉



7. Ver pingüinos, focas y leones marinos. Aunque no parezcan animales muy típicos de Cantabria, podemos verlos en el pequeño zoo gratuito y al aire libre que hay construido aprovechando la orografía del terreno. El acantilado hace de recinto para los animales, y la entrada al mar de piscina natural.

8. Visitar el museo "El Hombre y la Mar": también al aire libre y de acceso gratuito. Hay expuestas tres carabelas y una balsa de madera en homenaje a Vital Alsar, un marino de Santander.



Hasta aquí los ocho planes para disfrutar de este rincón tan emblemático de Santander. Me consta que me falta por hacer alguno pero os prometo que lo remediaré tarde o temprano 😇

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Noviembre en imágenes

04 diciembre 2016

¡Hola viajeros!

Ya es el último mes del año... ¡Qué rápido pasa el tiempo! Ahora empezarán a aparecer los post del balance viajero del año, la lista de deseos para 2017 y todas esas cosas que, confieso, a veces me hartan un poco.

Al margen de eso, aprovecho el post para compartir algunas imágenes del pasado mes de noviembre y para desearos un feliz mes de diciembre 💕

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Cada año las hojas se caen más tarde

Cuando tus alumnas deciden que te has ganado unas pegatinas

Ya le estoy dando caña al nuevo proyecto www.aleerblog.blogspot.com

Ensayos con el conservatorio y el Banda Municipal de Madrid

El camino de mi amargura


Mi primera visita al Museo Arqueológico Nacional (pero no la última)

21 noviembre 2016

¡Buenos días viajeros!

Semana nueva, post nuevo. Y como ya no nos libramos del frío ni de la lluvia en una temporadita -al menos del frío-, he pensado que tal vez te apetezca ir a conocer un museo. ¿Te vienes al Museo Arqueológico Nacional? Es un plan barato (solo cuesta 3€, y en algunas franjas horarias es gratuito) y además, aprenderás cosas sobre nuestra historia.

Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional

El museo tiene tres plantas y una entreplanta en las que va haciendo un recorrido que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna. Nos recibe una proyección audiovisual que, dicho sea de paso, no pude ver porque había bastante gente delante y no me apetecía esperar.

A continuación, retrocedemos en el tiempo no un año ni cien ni mil, ¡millones! Llegamos a la exposición de la Prehistoria. Siempre me ha resultado curioso eso de que hace tanto tiempo fuéramos tan parecidos a los primates y midiéramos apenas un metro y poco en edad adulta. ¡Cómo han cambiado las cosas!

Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional

La siguiente exposición es la de la Protohistoria, que abarca de los siglos XI al I a. C. y muestra las novedades que introdujeron los fenicios y los griegos cuando llegaron a la Península. Una de las salas que más me gustó fue la de la Hispania Romana, que tenía una estancia dedicada exclusivamente a los mosaicos, y me resultó impresionante. 

Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional
A lo largo de cuarenta salas descubrimos todo esto que os he contado más el Mundo Medieval (Al-Ándalus y los Reinos Cristianos), la Antigüedad Tardía, Oriente Próximo, Egipto y Nubia y la Edad Moderna, y una exposición sobre la moneda.

Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional

Lo que menos me gustó del museo fue la cantidad de vasijas y otros objetos de cerámica que exponía. No es nada en contra de este museo, la cerámica en general me resulta soporífera en cualquier sitio que la expongan. Salvo eso, el resto me encantó. Destacaría…
  • Los patios interiores con un techo de cristal por donde entra la luz natural y da a la exposición un toque muy especial, fuera de esas luces a veces mortecinas que hay en algunas salas.
  • La Dama de Elche. Fue un placer conocerla en persona.
  • La zona dedicada al arte islámico. Es un estilo que me fascina, y la forma que tiene el museo de mostrarla, con artesonados y arcos polilobulados como si estuvieras en el Alcázar de Sevilla, me encandiló.

Museo Arqueológico Nacional
Museo Arqueológico Nacional

Que además de cosas varias para observar, tiene "estaciones táctiles" donde puedes comprobar la textura de algunas de las cosas que exponen en el museo, como por ejemplo mis queridas vasijas de cerámica y sus diferentes decoraciones.

Estas son algunas de las razones por las que debes visitar el Museo Arqueológico Nacional. No olvides pasar a la recreación de la Cueva de Altamira que tienen en el exterior, ¡que a nosotros casi se nos pasa!

Os deseo una buena semana y me despido hasta la próxima 😊 Recuerda que puedes seguir al blog a través de FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + :)