Lastres, el pueblo del Doctor Mateo

18 abril 2016

Comenzamos la semana paseando por Lastres (Llastres en asturiano), una villa marinera que fue premiada en 2010 con el premio al «Pueblo ejemplar de Asturias». Forma parte del Concejo de Colunga, y está situada en la costa este asturiana, en la conocida como Comarca de la Sidra. Este pueblo, además de ser precioso, tiene otra particularidad: en él se rodó la serie de ficción española «Doctor Mateo».

Lastres
Lastres

Lastres no entraba en la planificación inicial del viaje por Asturias, pero al final, el día que hicimos barranquismo nos quedó un poco de energía y nos decantamos por conocer algún sitio más. De camino a Lastres hicimos una parada en el Museo del Jurásico, donde nos limitamos a ver una lograda exposición de dinosaurios que tienen en el exterior y a fotografiarnos haciendo el tonto con ellos jajaja. Pospusimos la visita a este interesante museo para más adelante, ya que quedaba poco tiempo para que cerrara (y costaba 7,24€)

Museo del Jurásico de Asturias
Museo del Jurásico de Asturias

Una vez en Lastres no fue demasiado fácil aparcar, y eso que no se veía mucha actividad turística aquel día… Conseguimos dejar el coche malamente al lado de la playa y dedicamos un par de horitas a recorrer tranquilamente el pueblo, con sus cuestas empedradas y sus bonitas casas.

Panorámica de Lastres
Panorámica de Lastres

Como os decía al principio del post, esta villa fue el escenario de la serie «Doctor Mateo» entre 2009 y 2011, donde cambiaba su nombre por el de San Martín del Sella. Yo no veía la serie, por lo que no os puedo ilustrar mucho en este tema, pero sí os diré que había carteles indicando dónde estaban los escenarios de la serie protagonizada por Gonzalo de Castro. Si vuestro interés por la serie es escaso o nulo, no pasa nada, Lastres tiene encanto más que de sobra al margen de ese tema.

En Lastres podemos ver los escenarios de la serie «Doctor Mateo»
En Lastres podemos ver los escenarios de la serie «Doctor Mateo»

Además de la belleza natural de sus calles, podemos subir por las Escaleras de la Fábrica de Mercedes, adosadas al acantilado, que conducían a la conocida como la Casa de las Ballenas. Allí era donde se trabajaba la grasa de estos inmensos cetáceos, que se cazaban en Lastres hasta el siglo XVIII.


Lastres
Lastres

Podéis asomaros a la Capilla del Buen Suceso, en el barrio del mismo nombre. Es apenas un hueco en la pared donde descansa una talla de la Virgen del Buen Suceso con un retablo del siglo XVII. Y si os gusta ver iglesias, tenéis que subir hasta la de Santa María de Sábada, un templo del siglo XVIII rodeado de campo.

Iglesia de Santa María de Sábada
Iglesia de Santa María de Sábada

Si no sabéis qué hora es, podéis consultarla en la Torre del Reloj, pequeñita, pero que aún así sobresale del resto de la villa, ya que su origen (allá por el siglo XV) era el de torre vigía.


Hasta aquí llegó mi visita a Lastres, en la que por lo visto me faltó una de las joyas de la corona: subir hasta el mirador de San Roque. Aunque no me preocupa, porque tengo que volver a ver el Museo del Jurásico y ya de paso… Me doy otro paseíto por Lastres :)

Os invito a seguirme en las redes sociales  (FacebookTwitterInstagramYoutube y Google +) para no perderos ninguna novedad del blog. ¡Hasta pronto viajeros!

¡Donde me dejes llevarte cumple 5 años!

13 abril 2016



¡Buenos días amigos!

Hoy es un gran día: hace ya 5 años que nació Donde me dejes llevarte. ¡Cómo pasa el tiempo! Aunque es cierto que últimamente tengo el blog un poco desactualizado, no quiere decir que no vaya a volver a la carga, solo estoy cogiendo carrerilla para volver con más fuerza :)

Durante estos años ha ido cambiando de look, pero siempre conservando su esencia verde y naranja. Este 2016 no he podido hacer un sorteo, como venía haciendo en anteriores aniversarios :( Pero no os preocupéis, en cuanto me sea posible me invento una excusa y busco algo que sortear jejeje.

Sin más, daros las gracias por seguir aquí año tras año, o por pasarte a leer este pequeño blog. Os recuerdo que podéis seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + de regalo de cumpleaños :D

¡Abrazos para todos!

Museo Etnográfico de la Lechería (Asturias)

11 abril 2016

¡No vayáis! Primer aviso. Sé que el nombre del museo puede ser prometedor si eres devoto de la leche y el queso como yo, pero no merece la pena en absoluto. Comenzaré la historia por el principio, y luego me contáis si seguís con ganas de ir o no.

Museo Etnográfico de la Lechería
Museo Etnográfico de la Lechería

Uno de nuestros objetivos en Asturias era visitar alguna quesería o algún museo relacionado con los lácteos, pero no era tan fácil como parecía. La mayoría de museos chulos (los relacionados con el queso cabrales) estaban lejísimos, y los que no, tenían poco horario de apertura o no permitían visitas. Yo llevaba mi folleto de los museos del queso, pero, aviso, está bastante desactualizado y casi no sirvió de nada. Llamé a un par de sitios en los que me trataron como loca cuando pregunté que si se podía visitar.

Por fin encontramos el que parecía el definitivo: el Muséu Etnográficu de la Llechería (Museo Etnográfico de la Lechería en castellano). ¡Bien! Nos pillaba relativamente cerca, en la Foz de Morcín, y costaba 2€ la visita, según la guía. De nuevo, el folleto estaba desactualizado, porque costaba 3€ la entrada.

Cuando por fin lo encontramos, que costó lo suyo, nos dio un vuelco el corazón. ¡Estaba cerrado! No nos lo podíamos creer. Ya que estábamos allí, nos acercamos a la puerta a ver qué ponían los carteles, por si abrían más tarde. Esto era lo que encontramos, además de los horarios: 

Museo Etnográfico de la Lechería
Museo Etnográfico de la Lechería

Fuera quien fuese quien había puesto ese cartel, estaba en el supermercado de enfrente. Así que allí nos dirigimos. Una vez en el supermercado, preguntamos al dependiente, que nos dijo que nos esperásemos y que ahora nos abrían. Nuestro asombro aumentaba cada segundo. Esperamos pacientemente hasta que nos abrieron. Pasamos por caja, aunque cada vez con más dudas, y ahí nos dejaron, SOLOS, en el Museo de la Lechería. El sitio era pequeño, olía a humedad, y daba un poco de miedo, con tanto cachivache y con esa soledad en la que nos habían dejado. Realmente descubrí que no estábamos tan solos cuando pasé al baño y vi las arañas que había por todas partes, casi me da un patatús. ¡No vayáis! Segundo aviso.

Museo Etnográfico de la Lechería
Museo Etnográfico de la Lechería

¿Qué aprendí en el museo? Poca cosa, para qué voy a mentir. El clima no era muy propicio para que mantuviera la atención en los pobres paneles que acompañaban los artilugios para elaborar el queso, batir la leche o sacar manteca. Encima las cosas que ponían no eran demasiado agradables (fragmento de un cartel del museo: "en el odre se introduce la leche por la boca […] situada en el cuello del animal, y se cuelga de la rama de algún árbol próximo hasta que cuaje"). Total, que no me gustó nada aquel sitio.

Museo Etnográfico de la Lechería
Museo Etnográfico de la Lechería

Me pareció totalmente descuidado, desconozco las razones de que esté así (y me encantaría saberlas, podría ser un lugar muy interesante). Al acabar la escueta visita, volvimos al supermercado para avisar de que nos íbamos de allí. Fin del cuento. Por todo esto es por lo que os recomiendo, por tercera vez, que no vayáis, a no ser que cambien las cosas y acondicionen el lugar.

Museo Etnográfico de la Lechería
Museo Etnográfico de la Lechería

¿Estáis de acuerdo conmigo? ¿Tal vez me he pasado de dura? ¿Qué opinaríais vosotros de un sitio así? Por cierto, aprovecho este post para pediros recomendaciones de museos del queso en Asturias para cuando vuelva, sea cuando sea eso jejeje.

Marzo en imágenes

02 abril 2016

¡Buenas tardes!

A puntito de cumplir 5 años con el blog (que se dice pronto) tengo al pobrecito un poco desatendido. ¡Pero es que no paro! Desgraciadamente no todo son viajes, pero no me puedo quejar del mes de marzo. He podido pasar un fin de semana en Rascafría, y además hice una escapada exprés a las Fallas de Valencia ^_^ No llegué a estar ni 24h. pero pude ver los ninots del centro, disfrutar de la Nit del Foc y de la última mascletá. Ya os contaré cómo hacer todo eso en tan poco tiempo.

Abril va a ser un mes más complicado, pero para que pase bien, de momento lo inicio con la sección "en imágenes", esperando como siempre que me contéis cuál es vuestra favorita. ¡Feliz fin de semana!

No os olvidéis de seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + para no perderos ninguna novedad del blog :)

Fallas de Valencia

Falla de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia


Desfile fallero por las calles de Valencia

Penúltima noche fallera

No podía faltar una imagen de alguna procesión, ¡que para eso ha sido Semana Santa!

Rascafría

Descubriendo una joya madrileña: el Monasterio del Paular

16 marzo 2016

No todo el mundo tiene la oportunidad de irse de viaje en Semana Santa. Por eso, para aquellos que nos quedamos en Madrid pero queremos huir de la gran ciudad, os propongo una escapada por la sierra madrileña, concretamente por la zona del  Valle Alto del Loyoza. Podéis hacer una excursión de solo un día, o bien alojaros en Rascafría para moveros desde allí, cosa que recomiendo si pensáis hacer alguna ruta.

Monasterio del Paular
Monasterio del Paular visto desde el Puente del Perdón

Sea cual sea tu opción, no debes perderte el Monasterio del Paular, una de las joyas arquitectónicas y artísticas del Valle del Paular. Este monasterio, cuyo nombre completo es Real Monasterio de Nuestra Señora de Santa María de El Paular, fue fundado en el siglo XIV. Hoy lo podemos conocer (previo pago de 5€ de entrada: museo + monasterio) gracias a los monjes que residen allí, ya hace más de 60 años. De hecho, la visita por todas las salas te la hace un monje la mar de agradable. Merece la pena pagar para conocer el lugar.

Retablo del Monasterio del Paular
Retablo del Monasterio del Paular

La visita comienza en la iglesia, relativamente pequeña, pero presidida por un inmenso retablo hecho de alabastro con recubrimiento de pan de oro. La autoría se le atribuye a tallistas genoveses, aunque más tarde los expertos dictaminaron que es una obra de artistas de la escuela burgalesa.

Cúpula del Monasterio del Paular
No dejes de mirar a todas partes: techo, suelo, paredes... Todo es impresionante.
Cúpula del Monasterio del Paular

Después de conocer un poco la historia de este magnífico lugar (si queréis más datos históricos mirad su web, yo os lo cuento muy resumido), pasamos a visitar otras estancias del monasterio: la Capilla de la Inmaculada, de estilo barroco; la Capilla de los Apóstoles, cuyos zócalos son de cerámica de Talavera, y después pasamos al sitio que más me impresionó: el Tabernáculo o Transparente.

Tabernáculo o Transparente del Monasterio del Paular
Tabernáculo o Transparente del Monasterio del Paular

Lo primero que pensé al pasar allí fue… ¿por qué demonios no sabía que esto estaba aquí? Una sala de mármol, muy ornamentada, en cuyo punto más alto el techo llegaba hasta los 15 metros de altura. Cualquier foto que ponga no hace justicia, me resultó imposible retratar aquel lugar. Aún así os pongo una, aunque ya os digo que no se aprecia ni remotamente lo que allí había. De nuevo os remito a la web del monasterio para que veáis más fotos y aprendáis más de este lugar que me dejó completamente hechizada.

Comedor del Monasterio del Paular
Comedor del Monasterio del Paular

El listón estaba muy alto ya, y por eso, cuando después pasamos a la Sacristía, me parecía sobria en exceso, rozando lo desangelado. Cuando entramos en la siguiente sala, alguien tuvo a bien comentar que allí olía a patatas con chorizo, o algo así. Yo, con mi nariz taponada por los mocos que me suelen acompañar durante todo el invierno, no olía nada, pero pensé que estaba un poco loco aquel señor. Pues no, no estaba loco, yo era una prejuiciosa. Aquel señor tenía toda la razón, porque aquella estancia era el comedor. Aunque solo se utilizaba para ocasiones espaciales (cuando hay más de 30 monjes congregados), la cocina debía quedar cerca, y era casi la hora de comer.

Patio del Monasterio del Paular
Patio del Monasterio del Paular


Por último, visitamos el Claustrillo y el Gran Claustro, donde la exposición de cuadros de Vicente Carducho y el museo. Es interesante visitarlo, ya que se ven las diferentes etapas por las que ha pasado el Monasterio, y cómo estaba antes y después de las restauraciones.


La conclusión de todo esto es que, si eres madrileño y no has visitado este monasterio, no tienes perdón :P Tienes que ponerle remedio cuanto antes. Tenemos verdaderas joyas a un paso de casa, solo es cuestión de ponerse a descubrirlas :)

¿Os ha gustado? Contadme vuestra experiencia por aquí, si vosotros conocíais ya el monasterio o vais a ir próximamente. Y no os olvidéis de seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + para no perderos ninguna novedad del blog :)

Rascafría para todos los públicos

10 marzo 2016

A veces, el cerebro se satura y necesita desconectar. Por eso, en cuanto se me ha presentado ocasión, me he escapado con mi novio a la sierra, a ver la nieve y a disfrutar del aire puro de la montaña. Esa es la historia de cómo he acabado pasando un fin de semana en Rascafría, un pueblo de la serranía madrileña.

Rascafría

La villa en sí no tiene mucho que ver, algo que ya sospechaba antes de ir y que me confirmó la chica de la oficina de turismo (encantadora, por cierto). Sin embargo, el entorno es absolutamente impresionante.

Llegamos un viernes por la noche, y tuvimos la inmensa suerte de aparcar en la misma Plaza del Ayuntamiento, a 20 metros de nuestro alojamiento, el Hotel Rural Casa Granero. Ya os hablaré más a fondo en otro post, de momento os digo que es buena opción de alojamiento :) Y si no, mirad las vistas que tenía desde mi habitación, ¡casi no me apetecía ni salir!

Las vistas desde mi habitación del Hotel Rural Casa Granero


Rascafría es ideal para pasar un fin de semana, porque es cuando más vida tiene el pueblo. Familias que van a la montaña, grupos de amigos de picnic, parejas, colegios de excursión (yo misma estuve allí con el cole cuando tenía 6 años). Un lugar apto para todos los públicos. Si eres de Madrid o de los alrededores, también puede ser una opción genial para pasar solo un día. Los planes que te propongo puedes hacerlos todos en un mismo día, o espaciarlos y tomártelo con calma como hicimos nosotros.

Paseando por Rascafría

Este pueblo se sitúa en el Valle Alto del Lozoya, muy próximo al Pico de Peñalara, cerca del Puerto de Cotos. Hay multitud de senderos para hacer a pie o en bici, pero nuestro objetivo del fin de semana era mucho más modesto: conocer el Monasterio del Paular y pasear por la zona.

Desde Rascafría puedes ir caminando hasta el Monasterio del Paular, hay como un par de kilómetros. Está comunicado por un camino bueno, asfaltado, muy fácil de hacer. Para que os hagáis a la idea, no solo estaban los típicos senderistas vestidos de pies a cabeza de Quechua y con los palitos esos para caminar, también había familias con sus niños paseando por allí.

Monasterio del Paular

El paseo transcurre a orillas del Lozoya, que bajaba con ganas. No era un camino muy bonito, pero es que era el más corto y nos interesaba llegar al monasterio a las 12 que empezaba la visita guiada. Hay otro camino más bonito, que es el que luego utilizamos para volver. Además, hay una tercera opción por si no te apetece caminar, y es que puedes aparcar en el mismo monasterio. La visita cuesta 5€ (combinada para toda la zona monacal y para el museo), y os la recomiendo encarecidamente. De nuevo, me dejo pendiente para otro post hablaros de este precioso lugar.

Bosque de Finlandia, Rascafría


Al acabar la visita, volvimos paseando a Rascafría pero por el camino bonito, el que sale de al lado del Puente del Perdón. Ahora sí podíamos entretenernos más, y fuimos caminando tranquilamente por el llamado Bosque de Finlandia, que ese día tenía un aire entre encantador y siniestro.

Subida al mirador de los Robledos, Rascafría

Otro de los lugares que no tenéis que dejaros sin ver es el Mirador de los Robledos, al que podéis acceder por la carretera del Monasterio del Paular en dirección Cotos. El acceso para subir en coche estaba completamente helado, por lo que aparqué en el parking de un restaurante unos metros más delante de la entrada del mirador. El ascenso a pie es fácil, pero si vas en esta época que está todo nevado, debes ir bien equipado, con calzado para nieve. Desde ahí se contempla una estupenda panorámica de la zona.

Vistas desde el mirador de los Robledos, Rascafría

Como veis, un fin de semana completito. Si queréis tener uno parecido, podéis buscar alojamiento en Tuscasasrurales.com, que es donde lo hice yo, y ahí elegís el que más se adapte a vuestros gustos y bolsillo.


¡Contadme! ¿Conocéis la zona? ¿Os ha gustado? Yo estoy deseando volver para poder hacer más rutas, conocer las Presillas o la Cascada del Purgatorio, que me han dicho que es espectacular. Bueno viajeros, ¡hasta la próxima!

No os olvidéis de seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + para no perderos ninguna novedad del blog :)

Febrero en imágenes

03 marzo 2016

¡Buenas noches!

Por fin he podido sentarme un ratito a actualizar el blog. Como veis, la sección "en imágenes" viene un poco pobre, pero es que el mes de febrero ha sido de no parar. Y el de marzo... ¡Prefiero no pensarlo! Aunque bueno, no me quejo que este fin de semana me voy a Rascafría a que se me congele el estrés un rato ^_^

La segunda foto, si os fijáis, no tiene mi dirección del blog, ya que me la pasó una amiga que vino a ver el concierto (gracias Ana). Además de un atardecer precioso en mi pueblo, Daganzo, y de la mirada de mi perro sumergido en un mar de mantas, os dejo un par de fotos del Auditorio Nacional, donde tuve el placer de tocar dos veces el pasado mes de febreo.

¡Nos leemos pronto viajeros (espero jejeje)! No os olvidéis de seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + para no perderos ninguna novedad del blog :)


Atardecer en Daganzo de Arriba

Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Madrid. Banda del RCSMM

Sala de Cámara del Auditorio Nacional de Madrid. Orquesta Clásica del RCSMM