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5 razones por las que hacer el descenso del Sella

28 junio 2016

¡Hola amigos! Sí, de vez en cuando me da por hacer algún post de estos dando razones o consejos con un número delante. En este caso, os traigo 5 razones por las que descender este famoso río asturiano. ¡Allá vamos!

1. Verás Asturias desde una perspectiva única
La mejor perspectiva para ver el Sella es desde dentro. A lo largo del recorrido verás paisajes que, de otra forma, probablemente no verías.



2. Puedes hacerlo solo o acompañado de quien quieras (incluido tu perro)
Esta parte es bastante obvia, pero a lo que me refiero es que, además de hacerlo solo si lo deseas, es un plan fantástico para hacer en pareja, con amigos o con familia. No hay problema en que vayan niños, siempre que lo hagan acompañados de adultos y, si lo que quieres es ir con tu mascota perruna, ¡también puedes hacerlo! Hay canoas donde puedes montar con tu perrito, para el que también disponen de equipación (al menos con la empresa que yo lo hice).



3. Harás deporte aunque no seas deportista
Con esto quiero decir que, aunque no seas una persona especialmente ágil (como es mi caso), puedes hacerlo sin dificultad. El recorrido es para todos los públicos, hay lugares para ir parando a descansar e incluso a tomar algo y, si te cansas, siempre está la opción de llamar a la empresa que has contratado por si pueden recogerte. Yo no había montado en canoa en mi vida y sobreviví. De hecho, llegamos los primeros al final del recorrido :D

4. No todo es remar: también puedes saltar
Que yo recuerde hay, al menos, una zona desde la que saltar al río Sella, que os pongo aquí en el vídeo. Yo no me atreví, pero a mi novio le encanta tirarse por todos los sitios que puede, así que por ahí está saltando ^_^



5. Te sentirás realizado
Tengo comprobado que hacer este tipo de actividades (subir o bajar barrancos, hacer rutas de especial dificultad, etc.) dan una especial satisfacción. No es lo mismo decir que viste el Sella a su paso por este o el otro pueblo que decir "yo remé 15 kilómetros por el Sella". No lo pienses, ¡hazlo!



Como podéis ver en la última foto, yo hice el descenso con Astur Aventura (que conste que lo pagué yo de mi bolsillo, nadie me ha pagado por publicidad) y fue bastante bien la cosa. No obstante, si prefieres otra empresa, hay más de 20 que realizan esta actividad. Nos costó 18€ por persona, comprando antes por internet, donde te recomiendo comprarlas para beneficiarte de los descuentos. Algunas de estas ofertas incluían picnic, pero nosotros preferimos comprar algo en un supermercado cercano y meterlo en el bidón que te dejan junto a la canoa.



Estas son mis 5 razones, ¿cuáles son las tuyas? Antes de finalizar el post, os dejo algunos consejos para descender el Sella:
  • El descenso en los meses de verano es más sencillo que si vas en marzo y abril, cuando el río baja más bravo por el deshielo.
  • El recorrido es de unos 15 kilómetros, con posibilidad de parar varias veces e incluso de tomar algo en algún chiringuito a orillas del río.
  • Calcula que, si vas a un ritmo normal, parando varias veces a beber agua y picar algo (y a saltar desde las rocas), tardarás alrededor de 3h. 15 minutos. Al menos, ese es el tiempo exacto que nos llevó a nosotros hacer el descenso.
  • Lleva bikini/bañador y calzado de agua, a ser posible chanclas para las rocas.
  • No olvides la crema solar y una botella de agua para hidratarte por el camino.
  • Lleva el teléfono móvil con batería por si tienes alguna emergencia. La empresa te proporciona un bidón hermético para meterlo junto a la comida, así que no te preocupes que no se moja.

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¡Hasta pronto viajeros!

Respirando naturaleza en Cangas de Onís

13 noviembre 2015

Este verano tuve un flechazo con Asturias (sí, soy enamoradiza… Cada viaje suelo vuelverme a enamorar) y, aunque todo comenzó en Ribadesella, el lugar que escogí para alojarnos fue Cangas de Onís. Me pareció un sitio estratégico, porque teníamos al lado los Lagos de Covadonga, el río Sella y varios lugares que quería visitar. No me equivoqué: sin duda, Cangas de Onís es un lugar ideal para alojarse, y luego me arrepentí de no habernos quedado más tiempo.

Puente romano

Comenzamos la visita a la que fuera la primera capital de Asturias en la época de Don Pelayo, allá por el siglo IX. Lo primero es acercarnos al Puente Romano, icono de este concejo. Todo el mundo me había hablado de él, pero no me había hecho a la idea de lo impresionante que era hasta que lo vi en persona. En realidad, es de la época medieval, aunque se cree que el original es de la época de los romanos.

Puente romano

Después de conocer desde arriba y desde abajo este monumento, damos un paseo hasta la Capilla de la Santa Cruz. Os recomiendo pasar al interior porque este pequeño templo alberga un dolmen que data del año 4000 antes de Cristo aproximadamente. Se puede visitar de lunes a sábado de 10 a 14 y de 16 a 19 h., y la entrada cuesta 2€ salvo si vas el miércoles, que es gratis. La ermita es muy pequeña pero merece la pena, ya que es la única forma de ver el dolmen con su decoración a base de figuras en zig-zag (solo lo iluminan unos pocos minutos para no dañarlo).

Capilla de la Santa Cruz

La Iglesia Parroquial solo la pudimos ver por fuera, y me pareció muy chula. Fue construida en 1963, y en esa misma plaza encontramos la estatua de Don Pelayo y el Palacio Pintu, que actualmente es la delegación de Hacienda.

Iglesia Parroquial de Cangas de Onís

Esto es, en rasgos generales, lo que podemos encontrar en Cangas de Onís. Como os digo, tiene poquita cosa pero gran encanto. Mires para donde mires, hay naturaleza, y el aire que respiras es puro, de las montañas. Desde allí salen autobuses hacia los Lagos de Covadonga y hacia el Santuario, ya os hablaré en otro post sobre esto para que tengáis más información.

A pocos kilómetros de Cangas de Onís podemos hacer el descenso del Sella

Antes de despedirme, os dejo un par de opciones para hacer por esa zona si te gusta el turismo-aventura:
  • Hacer el descenso del río Sella: a pocos kilómetros de Cangas de Onís se encuentra Arriondas, una localidad con multitud de empresas que te ofrecen descender el Sella. Es una actividad apta para todos los públicos, ¡pueden hacerlo hasta los perros! Es cansado pero facilito, si tienes alguna duda puedes preguntarme dejando un comentario en el blog.
  • Hacer barranquismo: la empresa que yo contraté también tenía su sede en Arriondas. Es una forma de ver los paisajes de una forma más completa, ya que vas a meterte en los fríos ríos de Asturias. Os cuento cómo fue mi primera experiencia con el barranquismo en este post, por si queréis verlo.

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Barranquismo en La Molina (Asturias)

14 octubre 2015

En un intento de superar mi fobia al agua y a la vez de hacer un regalo original, decidí hacer barranquismo este verano. El lugar elegido fue en La Molina (Asturias), y descendimos por el maravilloso (y frío) cauce del Río Casaño.


Después de mucho mirar, me decidí por la empresa "Los Cauces" (no me llevo nada por mencionarla, simplemente lo hago porque me gustó mucho el trato). En su web ponía que había un barranco "fácil" para iniciarse en esto, y además el precio me parecía razonable: 40€ por persona (36€ si reservabas por internet), incluyendo traslado al barranco y el material necesario.

El 29 de agosto fue el día señalado en el calendario para esta actividad. Me levanté nerviosa no, lo siguiente. Fuimos desde Oviedo -donde estábamos alojados- hasta Arriondas, donde está la sede de la empresa, y allí nos dieron el neopreno (que consta de chaqueta y peto), un casco y unos calcetines especiales. El calzado tienes que llevar el tuyo, si tienes unas botas de trekking con eso basta.



Tuvimos suerte porque, al ser sábado y fin de agosto, no había nadie más que nosotros para hacer ese barranco (al menos en esta empresa). Guillem, que así se llamaba nuestro monitor, nos atendió genial y con una paciencia infinita. En media hora nos plantamos en La Molina, un pueblo de la zona de Picos de Europa, y allí dejamos la furgoneta.

Nos dio los arneses, caminamos unos 15 minutos y nos encontramos cara a cara con el río Casaño. Yo, nerviosa, escuchaba las explicaciones de Guillem: haríamos algún rappel, otro tipo de descenso similar pero que nos bajaba él (no recuerdo el nombre técnico de esto), habría un par de saltos obligatorios y nos tiraríamos por algún tobogán natural. Estuvimos unos minutos para aclimatarnos al agua y comenzamos.


Como no voy a narrar cada milímetro del barranco, os haré un breve resumen de los "obstáculos" que pasamos y cómo fui afrontándolos, por si tienes pensado hacer este barranco y quieres más información. Además, os dejo al final un vídeo resumen con todo lo que pudimos grabar.

  • Rappel: no eran excesivamente altos, y la técnica para bajar es sencilla (te la explican allí). Tú no tienes que hacer ningún nudo, de todo se encarga el monitor. Hay uno de los que haces que resulta un pelín agobiante, ya que durante todo el tramo te está cayendo agua en la cabeza sin parar.
  • Hay un pequeño salto en el que nos teníamos que tirar en plancha, y luego caer de cara por un tobogán. Era fácil, y allí salté yo con mi estilazo… En fin… Intentad caer con la cara hacia un lado, y a lo mejor no dais un trago de agua como hice yo, sobre todo en la bajada del tobogán (podéis ver este y los otros saltos en el vídeo).
  • El "otro" rappel: es ese que os digo que os baja el monitor. Ojo, porque hay uno que al final suelta la cuerda y caéis de golpe al agua en caída libre. Sería como un metro o poco más, pero el susto que me di fue épico (es que no me enteré bien de esa parte en la que caías sin control U_u)
  • Saltos: hay dos obligatorios. Uno de ellos de 3 metros y otro de 4,5 metros. Ambos los puedes hacer sin dificultad. Dan algo de impresión, pero si los hice yo, tú también puedes :) Después, dependiendo de la cantidad de gente y del nivel que tenga cada uno, hay algún salto más pero ya bastante más alto y técnico, sobre los 6 metros. Estos no los hice.
  • Pasas por algunos sitios muy estrechos, tipo cuevas, en los que tienes que ir gateando. Si tienes claustrofobia, consulta antes de hacerlo por si acaso.



El balance de la actividad fue bastante positivo: había sobrevivido a los saltos, y solo estuve un minuto de reflexión antes de saltar. Pasé un poco de miedo, tragué agua en varias ocasiones, pero mereció la pena. Es un paisaje que difícilmente podría haber contemplado si no era haciendo barranquismo. 

El punto negativo y la anécdota del día fue que mi novio llevaba la GoPro atada con un mosquetón pero no resistió el segundo salto y la cámara se perdió a 5 metros de profundidad en una poza… Por suerte, pudimos recuperarla más tarde porque llevábamos las aletas y las gafas en el coche, que era la única forma de bajar hasta el fondo (con los neoprenos era imposible).



¿Qué os ha parecido este barranco? ¿Os atreveríais a hacerlo? ¿Habéis hecho alguno parecido? ¡Contadme! Me encanta leer vuestras experiencias :) Os invito a seguirme en las redes sociales  (FacebookTwitterInstagram y Youtube) para no perderos ninguna novedad del blog. ¡Hasta pronto viajeros!