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Barranquismo en La Molina (Asturias)

14 octubre 2015

En un intento de superar mi fobia al agua y a la vez de hacer un regalo original, decidí hacer barranquismo este verano. El lugar elegido fue en La Molina (Asturias), y descendimos por el maravilloso (y frío) cauce del Río Casaño.


Después de mucho mirar, me decidí por la empresa "Los Cauces" (no me llevo nada por mencionarla, simplemente lo hago porque me gustó mucho el trato). En su web ponía que había un barranco "fácil" para iniciarse en esto, y además el precio me parecía razonable: 40€ por persona (36€ si reservabas por internet), incluyendo traslado al barranco y el material necesario.

El 29 de agosto fue el día señalado en el calendario para esta actividad. Me levanté nerviosa no, lo siguiente. Fuimos desde Oviedo -donde estábamos alojados- hasta Arriondas, donde está la sede de la empresa, y allí nos dieron el neopreno (que consta de chaqueta y peto), un casco y unos calcetines especiales. El calzado tienes que llevar el tuyo, si tienes unas botas de trekking con eso basta.



Tuvimos suerte porque, al ser sábado y fin de agosto, no había nadie más que nosotros para hacer ese barranco (al menos en esta empresa). Guillem, que así se llamaba nuestro monitor, nos atendió genial y con una paciencia infinita. En media hora nos plantamos en La Molina, un pueblo de la zona de Picos de Europa, y allí dejamos la furgoneta.

Nos dio los arneses, caminamos unos 15 minutos y nos encontramos cara a cara con el río Casaño. Yo, nerviosa, escuchaba las explicaciones de Guillem: haríamos algún rappel, otro tipo de descenso similar pero que nos bajaba él (no recuerdo el nombre técnico de esto), habría un par de saltos obligatorios y nos tiraríamos por algún tobogán natural. Estuvimos unos minutos para aclimatarnos al agua y comenzamos.


Como no voy a narrar cada milímetro del barranco, os haré un breve resumen de los "obstáculos" que pasamos y cómo fui afrontándolos, por si tienes pensado hacer este barranco y quieres más información. Además, os dejo al final un vídeo resumen con todo lo que pudimos grabar.

  • Rappel: no eran excesivamente altos, y la técnica para bajar es sencilla (te la explican allí). Tú no tienes que hacer ningún nudo, de todo se encarga el monitor. Hay uno de los que haces que resulta un pelín agobiante, ya que durante todo el tramo te está cayendo agua en la cabeza sin parar.
  • Hay un pequeño salto en el que nos teníamos que tirar en plancha, y luego caer de cara por un tobogán. Era fácil, y allí salté yo con mi estilazo… En fin… Intentad caer con la cara hacia un lado, y a lo mejor no dais un trago de agua como hice yo, sobre todo en la bajada del tobogán (podéis ver este y los otros saltos en el vídeo).
  • El "otro" rappel: es ese que os digo que os baja el monitor. Ojo, porque hay uno que al final suelta la cuerda y caéis de golpe al agua en caída libre. Sería como un metro o poco más, pero el susto que me di fue épico (es que no me enteré bien de esa parte en la que caías sin control U_u)
  • Saltos: hay dos obligatorios. Uno de ellos de 3 metros y otro de 4,5 metros. Ambos los puedes hacer sin dificultad. Dan algo de impresión, pero si los hice yo, tú también puedes :) Después, dependiendo de la cantidad de gente y del nivel que tenga cada uno, hay algún salto más pero ya bastante más alto y técnico, sobre los 6 metros. Estos no los hice.
  • Pasas por algunos sitios muy estrechos, tipo cuevas, en los que tienes que ir gateando. Si tienes claustrofobia, consulta antes de hacerlo por si acaso.



El balance de la actividad fue bastante positivo: había sobrevivido a los saltos, y solo estuve un minuto de reflexión antes de saltar. Pasé un poco de miedo, tragué agua en varias ocasiones, pero mereció la pena. Es un paisaje que difícilmente podría haber contemplado si no era haciendo barranquismo. 

El punto negativo y la anécdota del día fue que mi novio llevaba la GoPro atada con un mosquetón pero no resistió el segundo salto y la cámara se perdió a 5 metros de profundidad en una poza… Por suerte, pudimos recuperarla más tarde porque llevábamos las aletas y las gafas en el coche, que era la única forma de bajar hasta el fondo (con los neoprenos era imposible).



¿Qué os ha parecido este barranco? ¿Os atreveríais a hacerlo? ¿Habéis hecho alguno parecido? ¡Contadme! Me encanta leer vuestras experiencias :) Os invito a seguirme en las redes sociales  (FacebookTwitterInstagram y Youtube) para no perderos ninguna novedad del blog. ¡Hasta pronto viajeros!

Descenso del barranco de Masca

03 noviembre 2014

Uno de los últimos días de vacaciones en Tenerife lo dedicamos a bajar el barranco de Masca, un paisaje natural con gran encanto turístico desde donde luego puedes coger un barco para ver los acantilados de los Gigantes.


Para hacer el descenso hay que pensar primero en varias cosas: la primera de ellas, el transporte. Te recomiendo que consultes la web de Masca Trekking, donde vienen varias opciones. Nosotros aparcamos el coche en Santiago del Teide, y de ahí cogimos el bus (la guagua) hasta Masca.  Descendimos el barranco y cogimos el barco, que te deja en la playa de los Gigantes, donde cogimos otro bus hasta Santiago del Teide, donde teníamos el coche.
  • NOTA: Sí, es un lío y un poco rollo porque pasan cada bastante los buses, pero aparcar en Masca y volver luego hasta allí creo que era más complicado aún.


En segundo lugar, hay que tener en cuenta que es un sitio muy turístico, por lo que debes reservar el barco para volver si no quieres tener que subir los casi 6 km. de nuevo hasta el pueblo por el mismo sitio que has venido. Pero encima, cuesta arriba…

Nosotros llegamos a Masca y aprovechamos para comprar agua en el bar que hay justo al lado del bus, y para pasar al baño (si no consumes te cuesta dinero entrar, tenlo en cuenta). Paseamos un poco por la zona y mi novio se tomó una limonada de cactus (1,90€ un buen vaso) antes de empezar la ruta.


El recorrido tiene una dificultad baja al inicio, no es más que un camino de tierra que baja y baja. Sin embargo, según vas adentrándote más en el barranco (impresionante, por cierto) se complica más el asunto: sigues bajando pero ya por piedras (bastante sueltas, debes tener cuidado) y huecos más angostos, entre paredes enormes.



Yo me di un pequeño tortazo al final del camino porque un pie se me enganchó entre unas piedras y el resto del cuerpo siguió adelante :( Por suerte no fue nada. Una vez llegas al final, están las empresas del barco que te lleva bordeando los Gigantes desde el mar. El trayecto en barco cuesta 10€ por persona, 8€ si lo compras con anticipo.
  • IMPORTANTE: Siempre, en cualquier caso, llama a la empresa antes de iniciar el descenso para asegurarte que el barco sale y no se suspende por el temporal.


Para mí, el peor momento fue el de subir al barco, porque tienes que atravesar una pasarela que desaparece en el mar cada vez que viene una ola, y con el pánico que me da el mar a mí… Lo pasé fatal. Además, el barco no era tal, sino más bien una lancha grande, y hasta que conseguimos subirnos fue un suplicio, porque el mar estaba picado y tuvieron que hacer varias maniobras hasta que acercaron la embarcación. Nos dijeron que normalmente está el mar en calma y la gente puede bañarse en la playa sin peligro. Qué mala suerte que nos tocara el día así...  Una vez en el barco, solo queda disfrutar de las vistas.



Cualquier foto que pongas, por buena que sea, no hace justicia a ver este impresionante paisaje. Tampoco ningún vídeo, pero os lo dejo a continuación :) Siempre ayuda a hacerse a la idea. ¡Os animo a visitarlo vosotros mismos! Si no habéis hecho nunca senderismo o queréis informaros más, 



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