29 mayo 2016

Tierpark Hellabrunn (Múnich): mi último zoo

Hoy os voy a proponer un plan que podéis hacer en familia en vuestra visita a Múnich. Un plan que, personalmente, no voy a volver a repetir: ir a un zoológico (el Tierpark Hellabrunn).

Tierpark Hellabrunn (Múnich)
Tierpark Hellabrunn (Múnich)

Adoro a los animales, sé que no deben estar en zoos y mucho menos en circos y antros de ese estilo, pero lo confieso: alguna vez he ido a alguno. Es cierto que no todos los parques de animales son iguales (no podemos comparar, por ejemplo, el Loro Parque con Cabárceno), y seguramente en algunos casos hasta hagan una buena labor criando y reproduciendo especies que, de otro modo, irían directas a la extinción. Sin embargo, los osos polares me hicieron cambiar de idea.

Tierpark Hellabrunn (Múnich)
Tierpark Hellabrunn (Múnich)


Antes de seguir con la historia, algunos datos prácticos del Tierpark Hellabrunn:
  • Dónde está: Tierparkstr. 30, München (Múnich)
  • Cómo llegar: en su web indica cómo llegar en diferentes medios de transporte público o en coche.
  • Cuánto cuesta: la entrada general cuesta 14€, aunque hacen descuento con el carnet de estudiante aunque no sea alemán.

Tierpark Hellabrunn (Múnich)
Tierpark Hellabrunn (Múnich)


Nosotros no teníamos nada que hacer en Múnich, ya habíamos visitado la ciudad y el Oktoberfest, y visitar el zoo nos pareció un plan interesante y no muy caro. ¡Iba a ver osos polares por primera vez en mi vida!

Tierpark Hellabrunn (Múnich)
Tierpark Hellabrunn (Múnich)


Paseamos, vimos el zoo -no era muy allá, las instalaciones eran un poco pobres- y, por fin, llegamos donde estaban los osos polares a los que tanto ansiaba ver (los osos, en general cualquier tipo, son mis animales favoritos). En mi cabeza estaban esas criaturas blancas, majestuosas, que caminan por el hielo y la nieve en el Ártico.

Tierpark Hellabrunn (Múnich)
Tierpark Hellabrunn (Múnich)


Sin embargo, el animal que me devolvía la mirada allí a lo lejos, a través del cristal, era un pobre oso amarillento que ni siquiera caminaba por el hielo. Podría afirmar que es de los animales más tristes que he visto en mi vida. Así que, aquel día en Múnich, quedé con aquel osito polar en que no volvería a ir a un zoológico.

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4 comentarios :

  1. La verdad es que da una lástima el pobre oso!! No me extraña que te hayas prometido no volver a un zoo... A mí tampoco me gustan mucho esos sitios, pero al final, cuando vas con niños es un clásico difícil de eludir...

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    1. Sí... Supongo que con los peques es otra cosa, que al final les llevas porque les hace ilusión. Pero yo, de momento, no tengo pensado volver a un zoo. Aunque como digo, no todos son iguales.

      Un abrazo

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  2. Muy buena decisión. Todos hemos cometido errores pero con la información que hay ahora tenemos que apostar por el turismo responsable. Hoy he visto en FAADA un vídeo de una orca del Loro Parque que no me ha gustado nada, así otro sitio al que no iré. Muy buena entrada, a ver si poco a poco nos vamos concienciando. Un abrazo.

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    1. Tienes toda la razón. Yo ya digo, no todos los zoos me parecen igual, pero este en concreto me pareció bastante terrible, con las instalaciones pequeñas y tristes. El Loro Parque otro que tal baila, masificado y con unas condiciones para los animales más que cuestionables.

      Un abrazo

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