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Füssen y Neuschwanstein

19 septiembre 2011

Nuestro nuevo destino está situado en un lugar cercano a las montañas, concretamente a los Alpes. Es un pequeño pueblecito con unas coloridas casas y cuyo atractivo se encuentra, además de en su belleza, en los castillos que hay en sus cercanías y en que forma parte de la llamada ruta del Rin Romántico. Esta ruta se compone de los pueblos Würzburg, Aschaffenburg, Rothenberg ob der Tauber, Nördlingen, Augsburgo, Schwangau y Füssen. Este es el lugar donde estuve, un pueblo bonito de visitar, aunque no tiene demasiados monumentos. Uno de ellos es el Hohe Schloss, la antigua residencia de verano de los obispos de Augsburgo.


Fussen

Pero sin duda, las principales atracciones turísticas de este pueblo son los castillos colindantes. Para llegar a ellos hay varias opciones: el bus que sale de Füssen te deja en un “descansillo” donde puedes ir andando al castillo (según los carteles se tarda unos 40 minutos solo para llegar a uno de ellos) o coger un coche de caballos. Los castillos son Neuschwanstein y Hohenschwangau y existen visitas guiadas para conocerlos. Si prefieres ver el castillo de Neuschwanstein desde fuera (o como complemento de la visita anterior) hay un mirador llamado Marienbrücke desde donde se ve la fachada y los preciosos bosques que lo rodean. Además, desde ahí salen senderos que se adentran en estas bonitas montañas al borde de los Alpes.

Neuschwanstein

Hablemos ahora de los castillos. Ambos pertenecían a Luis II de Baviera, un romántico que tuvo un final trágico e incierto. Hohenschwangau es la residencia donde pasó su infancia; Neuschwanstein ni siquiera fue terminado y Luis II vivió en él a penas unos meses. Este es uno de los castillos más famosos del mundo, y en él está inspirado el bonito castillo de Disneyland. La verdad, parece realmente de un cuento de hadas y princesas, con los paisajes tan paradisíacos que lo rodean. Pero no es oro todo lo que reluce y este encantador lugar fue testigo de una tragedia: tanto el monarca como su doctor murieron ahogados en el lago Starnberg, y sus muertes están envueltas en un halo de misterio.

Luis II, los castillos y Wagner
Ya estoy aquí con mis obsesiones musicales. Pero es que este rey, fue contemporáneo de Wagner y un gran admirador suyo. Se conocieron en Hohenschwangau y fruto de la admiración (quizás un tanto enfermiza), Luis II concibió Neuschwanstein como un gran escenario donde recrear la mitología germana en la que se inspiraban las óperas del afamado compositor. De hecho, una de las salas del castillo está decorada con frescos de la ópera Tanhauser

Neuschwanstein visto desde Marienbrücke
Neuschwanstein visto desde Marienbrücke 

Hasta aquí el post de Füssen y Neuschwanstein. Espero terminar mi ruta alemana pronto para contaros más lugares que visitar, a ser posible algo más cercanos. Aprovechad estos últimos días de calor para ir a la playita, que apetece :)

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Ocho ciudades, seis días

08 agosto 2011

A lo largo de este año he tenido la oportunidad de conocer bastantes lugares de Alemania, algunos de los cuales he compartido (y seguiré compartiendo) con vosotros en este blog.

Estatua de Beethoven (Bonn)

Como colofón os voy a contar la ruta que realicé hace un par de semanas, visitando pueblos y ciudades realmente maravillosas. En este primer post os voy a explicar las ciudades por las que he pasado, más o menos la distancia que hay entre ellas o qué podéis encontrar en cada una. Después, a lo largo de estos días, iré publicando post de cada lugar (o al menos esa es mi idea ahora mismo) para que se aprecie mejor su encanto. De momento, os hago una “pequeña” introducción :)

La ruta que yo hice duró seis días completos, y para ella alquilamos un coche para tener más independencia de horarios y movilidad. Es un viaje bonito para hacer en pareja (como fue mi caso), pero si se hace con amigos puede resultar mucho más económico. Aún así, con la versión “cara” del viaje (o sea, en pareja), nos salió aproximadamente a unos 330 euros por persona entre alojamiento, alquiler de coche, gasolina y comida.

El viaje comenzó en Dortmund (ciudad de la que espero hablaros más adelante, quizás por octubre), donde alquilamos el coche. De ahí fuimos a Bonn, ciudad de Ludwig van Beethoven. Tan solo estuve un par de horas para ver la ciudad, pero os contaré en el primer post todo lo que vi :)

La siguiente parada fue Heidelberg, donde además hicimos noche ese día. Me habían hablado muy bien de esa ciudad, por donde pasa el río Neckar y con un castillo en ruinas, y efectivamente pude comprobar que ¡merece la pena!

Munich
Múnich

De Heidelberg fuimos hasta Múnich, capital del Estado de Baviera, donde estuvimos dos días (con una excursión incluida). Me quedé con ganas de más, porque es una ciudad muy grande que necesita mucho más tiempo para disfrutarla. Aquí realicé una visita turística guiada con New Europe Tours que me pareció muy buena, por lo que os hablaré de ella en su momento. Solo os digo que la visita guiada fue buena por precio, duración y calidad de la misma, os lo aseguro.

Si estáis varios días en Munich (o si queréis hacer un tour similar a este) desde ahí se pueden sacar billetes de tren a Salzburgo, por un precio mínimo de unos 15€ por persona aproximadamente. Y con estos billetes que os digo, fue como llegué hasta Salzburgo, famosa por un virtuoso y genial músico llamado Mozart.

Dejando atrás Salzburgo y Munich, hay un castillo que estoy segura de que habéis visto o veréis alguna vez en vuestra vida, al menos en una foto, postal, o incluso –como es mi caso-, en un puzzle. Su nombre, un tanto complicado: Neuschwanstein. Está cercano a un bonito y acogedor pueblo llamado Füssen, por lo que os recomiendo visitarlo (se ve rápido) y luego ir al castillo y al mirador de Marienbrucke.

En contraste con este pueblo, a unos 230 kilómetros está Stuttgart, otra capital de estado, Baden-Württemberg. Central de la importante marca automovilística Mercedes, es un sitio bonito, aunque personalmente no es de las ciudades que más me ha llamado la atención.

Mainz
Atardecer en Mainz

El penúltimo lugar de mi tour germánico fue Mainz o Maguncia, donde puedes pasear por las orillas del Rin o por sus céntricas calles con la arquitectura típica de allí. Si seguimos el cauce del Rin, llegamos a la última ciudad. Por último, antes de regresar a Dortmund paramos en Koblenz, conocida por su característica unión de los ríos Mosel y Rin y por la forma de proa de barco que se crea en ella. Aviso, esto es muy bonito pero no tengo fotos, ya que había que ir a la otra parte del río para verla bien y no pude. Pero merece la pena meterse en internet y ver algunas fotos. 

Koblenz
Aquí se intuye la forma de barco de Koblenz

Hasta aquí la ruta alemana con un tinte austriaco. Ya os iré contando más cosas en los siguientes post. ¿Qué más decir? Para los que tengan curiosidad, conducir por las autopistas alemanas es muy entretenido, con eso de que hay zonas sin limitación de velocidad. Creo que es una forma de conducir más relajada y segura, aunque suene paradójico por las altas velocidades a las que se conduce.; pero es que los alemanes son muy respetuosos en temas de seguridad vial.

Espero que estéis atentos y no os perdáis los capítulos de este bonito viaje. Si alguien quiere más información sobre el alquiler de coche, qué hoteles/hostales/albergues estuvimos o cualquier otra cosa, que se ponga en contacto conmigo a través de dondemedejesllevarte@gmail.com Estaré encantada de contestar :)

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¡Nos vemos en el próximo capítulo!