Mostrando entradas con la etiqueta villajoyosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta villajoyosa. Mostrar todas las entradas

Los colores de Villajoyosa

14 agosto 2012

Otro de los sitios que nos habían recomendado si íbamos por la zona era La Vila Joiosa (o Villajoyosa), llamativo sobre todo por sus casitas de colores: rojo, verde, azul, morado… A lo largo de la playa y del casco antiguo podías ver edificios de los colores más variopintos (algunos bastante mal combinados para mi gusto, como uno morado y verde).



Como aviso importante, es COMPLICADÍSIMO aparcar, casi al nivel de Benidorm. Así que os aconsejo que os planteéis ir en transporte público. Además, la oficina de turismo está un poco retirada si no aparcáis en el centro.



A grandes rasgos, lo más bonito que tiene la Vila -como se conoce a esta ciudad-, es ese conjunto de casas de colores en callejuelas estrechas y en la playa. Por ello os invito a que simplemente paseéis y disfrutéis del paseo, a que no busquéis la oficina de turismo más que para ver el edificio por fuera que es bonito. Y es que aquí tampoco nos atendieron muy bien (para seguir la racha de mala atención en oficinas de turismo que tuvimos en Altea y el Albir) la señora estaba de cháchara con una amiga y tardó en atendernos, malamente, encima…Hasta nos miró mal cuando le dijimos que no estábamos alojados allí...


A lo que iba. El edificio que más me llamó la atención fue el Ayuntamiento, me pareció el más peculiar que había conocido. ¿Por qué? Bien, creo que cuando vas a un sitio y buscas el ayuntamiento, lo asocias a una plaza o a un lugar más o menos espacioso, no sé si me entendéis. Pues aquí el Ayuntamiento está en una calle estrecha, entre dos casas. Mirad la foto porque me explico fatal :S

Otro monumento importante y cercano al Ayuntamiento es la Iglesia de la Asunción, una iglesia fortaleza adosada a las antiguas murallas de la ciudad. Hablando de murallas, Villajoyosa las conserva bastante bien: está la de Levante y la de Poniente, siendo la primera la que se encuentra en mejor estado.


Esta localidad alicantina tiene varias zonas verdes: una de ellas la que está por el Río Amadorio, del que no quedaba mucho y otra es un parque cercano a la playa, que como no tengo el mapa no sé cómo se llama… Es el que os pongo en la foto.

Si eres amante del chocolate, aquí hay varios museos. A mí del único que me hablaron en turismo fue del de Chocolates Valor, donde se hacía una visita guiada gratuita; sin embargo, también existe el museo de Chocolates Clavilenyo y de Chocolates Pérez.


Como preferí seguir paseando, dejé lo del chocolate para otra ocasión. Volvimos a la zona playera y allí seguimos admirando las casas cada una de su tono. Lo que sí que nos recomendaron en turismo y que no pudimos ver (más que nada porque no lo encontramos a la primera y ya se nos hizo tarde) fueron la Torre de L’Aguilo y su camino romano. Esta torre se encuentra al lado de la cala de Finestrat (por si os sirve de algo más que a mí) y por allí se puede hacer una senda al lado del mar, por lo que he leído.


Creo que esto es todo. Si tenéis alguna duda más podéis escribirme y preguntar, por si acaso hay algo que se me pasa y os puede resultar interesante (no prometo saberlo, ¡pero por si acaso!).

¡Un abrazo, viajeros!

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.