10 diciembre 2011

El polémico Valle de los Caídos

Estos días está habiendo alguna que otra noticia sobre este lugar, pero conste que el post no va a tratar de ningún tema político. Sé que soy pesada, que ya lo avisé en el anterior; sin embargo, sé que es un tema espinoso aquí en España esto de los caídos y la Guerra Civil, entonces prefiero avisar y como dice el refrán, quien avisa no es traidor. Que esto es un blog de viajes.

Al pie del monumento

Una vez hecha la advertencia de rigor, comienzo. En 23 años de vida nunca había ido al Valle de los Caídos, y el otro día, después de visitar la zona de El Escorial, dije ¿y por qué no vamos, si está aquí al lado? En realidad siempre he tenido curiosidad por verlo: esa cruz tan grande, prácticamente en medio de la montaña… Sin duda, un sitio peculiar.

Me voy a permitir hacer una breve introducción histórica, para el que no sepa de qué va esto. El Valle de los Caídos lo mandó construir el general Francisco Franco, y cuya construcción comenzó en 1940 y acabó en 1958. La mano de obra que levantó este monumento fue la del Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas, es decir, lo que vienen siendo batallones de trabajo compuestos por presos políticos.

Después de esta intro, vamos a lo que vamos. Al entrar en la carretera que lleva al conjunto arquitectónico en cuestión, pasamos unos monolitos llamados los Juanelos. Varios kilómetros después vamos divisando la gigantesca cruz de nada más y nada menos que 150 metros de alto y unos brazos de 46 metros. Cuando llegamos podemos dejar el coche (el día que yo fui, sin problemas de aparcamiento) en uno de los dos parkings que hay: bien en el lado del funicular o bien en el extremo opuesto.

Estatua de la Piedad, protegida con una valla

Al llegar al pie de lo que es la basílica, lo encontramos un poco deteriorado: los hierbajos crecen aquí y allá, y hay vallas protegiendo la zona por riesgo de desprendimientos. Las grandes columnas rodean todo el edificio, y tallados en la fachada encontramos un par de los antiguos escudos de España. El acceso a la basílica se hace por el lado izquierdo, dando un rodeo por esas columnas; en la entrada vemos que no está permitido hacer fotos en el interior ni grabar –algo muy común- y que tenemos que pasar por un detector de metales.

Ya en el interior me llamó mucho la atención lo tétrico y lóbrego del sitio: un espacio inmenso que se adentra unos 200 metros en la roca. Esta es la gran peculiaridad de la basílica, que al contrario de otras que se construyen “piedra sobre piedra” aquí se excavó en la montaña para “levantarla” (si se puede llamar así). Quizás esto sea parte del motivo de que haya bastantes humedades y goteras… Siguiendo por este amplio pasillo central vemos tapices por las paredes, con representaciones de escenas apocalípticas, y con minúsculas capillas laterales, como la de Santa África.

El pórtico exterior, con sus enormes columnas

Cuando llegamos al altar, que coincide justo debajo de la gigantesca cruz exterior, vemos las dos famosas tumbas con algunas flores: la de Primo de Rivera y la de Franco. Si levantamos la vista podemos apreciar en la cúpula un precioso mural de motivos religiosos (evidentemente) y si miramos a los lados, está la Capilla del Sepulcro y la del Santísimo. En la primera se ve aún el órgano de tubos; en la segunda, hay un enrejado igual que me hizo pensar en que allí habría otro órgano, enfrentado al anterior, pero que por alguna razón –probablemente deterioro- ya no está allí. Detrás de estas capillas están los osarios donde se encuentran los restos de los caídos de ambos bandos combatientes en la Guerra Civil Española.


Foto hecha un poco... de refilón, digamos

Después de esto, media vuelta y a salir al exterior, con la intención de ir hasta el funicular que, como sospechaba, estaba cerrado. Y por desgracia el camino que llevaba hasta la cruz también era inaccesible. Mirando un poco por internet me he dado cuenta de que esto lleva así bastante tiempo y por lo que parece, no avanzan las “labores de mantenimiento”. Eso sí, en cuanto lo abran me gustaría ir porque las vistas desde arriba (creo que se podía subir hasta los brazos de la cruz) tienen que ser absolutamente INCREÍBLES.

Esta fue mi visita al Valle de los Caídos. Para más información os aconsejo que indaguéis por la red, porque hay cosas muy interesantes. Contadme si habéis ido alguna vez, qué os ha parecido, si alguien lo ha visitado cuando estaba totalmente abierto con el funicular, que mandéis fotos… Ya sabéis, eso que tanto me gusta a mí: ¡que participéis! :) ¡No os olvidéis de seguirme en  FacebookTwitterInstagramYoutube y Google + !

3 comentarios :

  1. Pues yo no he estado nunca, pero sí que vi la cruz desde la carretera alguna que otra vez, Cómo para no verla, no? jeje

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  2. Yo estuve cuando tenía 7 años en una excursión del cole y de eso ha llovido ya bastante... Y la verdad es que recuerdo poco... Tal vez debería volver a ir...
    Saludos

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  3. La verdad es que estuve cuando tenía 14 años, casi nada!!! Me acuerdo de poco así que no te puedo ayudar pq mis recuerdos están demasiado lejanos...

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