25 junio 2014

El hombre pez de Liérganes

Al acabar de ver Cabárceno, aún teníamos tiempo de conocer algún lugar más. Así que fuimos a Liérganes, otro de los sitios que me habían recomendado.

Paseando por Liérganes

No tuvimos problemas de aparcamiento, y lo primero que hicimos fue ir a la oficina de turismo. Yo ya había leído algo del pueblo, pero gracias al folleto aprendí la leyenda del hombre pez, típica de allí. Según esa leyenda, el joven Francisco (natural de Liérganes) tuvo que emigrar a Bilbao cuando su madre enviudó. En la víspera de San Juan, Francisco fue a nadar al río en Bilbao, desapareció y se le dio por ahogado. Pasaron 5 años y un día, en Cádiz, unos pescadores encontraron a una extraña criatura nadando en el agua: era un hombre que tenía escamas. Lo rescataron y la única palabra que consiguieron sacar a este hombre pez después de varios días fue “Liérganes”. Lo llevaron a este pueblo cántabro y allí su madre lo reconoció y le dio cobijo, hasta que un buen día, volvió a desaparecer en el mar.

Al lado de la oficina de turismo había una escultura representando ese mito, pero yo por más que miraba no conseguía ver qué narices era eso. Después caí que, bien por dejadez o bien por vandalismo, la escultura no estaba entera... Por eso no era capaz de reconocer al hombre pez.

Puente Mayor, escultura del hombre pez

Empezamos a caminar hacia el centro del pueblo. A ratos teníamos que resguardarnos de la lluvia, y un buen sitio que encontramos para cobijarnos fue el puente Mayor, que cruza el río Miera. Ahí podéis ver la escultura (esta sí estaba entera) del hombre pez, además de un museo sobre él y un molino. Creo que este centro de interpretación solo abre en verano, pero para más información os recomiendo visitar este enlace a ver si han puesto horario y sino llamad al teléfono. 

Bajo las nubes de Liérganes

El encanto de Liérganes no es otro que pasear -y chapotear, si se da el caso- por sus bonitas calles empedradas. Los monumentos allí los conforman las casas y casonas como la Casa Setién, del Acebo, de Langre o Casa Rañada-Portilla, todas ellas de los siglos XVI y XVII. En estas casas destacan los escudos de las familias, a menudo tallados en piedra en las propias fachadas.

Paseando por el río Miera

Si quieres ver el conjunto histórico de Liérganes al completo has de caminar y caminar hasta al final del pueblo llegar :) Ahí encontrarás la Ermita del Humilladero y el Palacio de La Rañada. Nosotros no llegamos ahí porque ya se nos acababa el día y aún tocaba hacer unas visitas familiares.

Sin duda, lo que más me gustó fue pasear por las orillas del Miera y ver sus fantásticos paisajes. Y vosotros, ¿conocéis Liérganes? ¿Qué os ha parecido? ¡Comentadme! :) Os deseo un feliz día y que volváis pronto por aquí, ¡un saludo viajeros! ¡Si te ha gustado este post, sígueme en las redes sociales para no perderte ninguna novedad! Puedes seguirme en Facebook,TwitterInstagramYoutube Google +.

3 comentarios :

  1. Cantabria tiene pueblos maravillosos, Liérganes es uno de ellos. No sabía la leyenda y me ha encantado.
    Un saludo
    Carmen

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    Respuestas
    1. En general las leyendas le dan mucho encanto a los sitios, y molan! :) Me alegra que te haya gustado. Un saludo Carmen!

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  2. Qué pueblo tan bonito =) Me encanta de vez en cuando alejarme de la turistada y visitar sitios así. No conocía la leyenda, muy curiosa! Un abrazo =)

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