Vale, admito que titular nunca fue lo mío, pero no he podido evitar hacer el juego de palabras con el deslumbramiento 😁 Era eso, o poner “el festival que me aLUZinó”, así que creo que la primera opción era mejor 🤡 Por suerte este blog no tiene demasiado tráfico y puedo permitirme hacer chistes malos.
Este año 2026 se celebró del 12 al 14 de marzo y, sinceramente, no tenía pensado ir a ver nada. Me da pereza todo lo que congregue multitudes, pero, por otra parte, tenía curiosidad, era gratis y en la calle, así que no tenía nada que perder.
Me decidí por visitar la zona de Matadero Madrid, al lado del Palacio de Cristal de Arganzuela (había más "escenarios"). Las largas filas que encontré para entrar a las instalaciones de interior me desanimaron y emprendí mi huida. Por suerte, en esa huida me topé con la Nave de Terneras, donde había una performance de Cabosanroque+Studio Animal y solo dos personas esperando para pasar. 49 semáforos se transformaron en Trànsit, un espectáculo de luces y música totalmente psicodélico y absorbente que, confieso, me encantó.
Volví a dar varias vueltas por la zona por si había algo más que se hubiera vaciado, pero fue imposible visitar nada que estuviera en interior. Puse rumbo a la Glorieta de San Víctor, donde estaba la obra Redentora, de Gonzalo Borondo. Me gustó cómo las farolas de la zona también jugaban en Luz Madrid, con flechas y color rojo, señalizando la dirección donde encontraríamos un zootropo gigante
*Zootropo: juguete precursor del cine que genera ilusión de movimiento a partir de imágenes en un cilindro giratorio.
No daba un duro por poder disfrutar sin apreturas del videomapping
de la Casa del Reloj, donde Camille Gross & Olivier Magermans habían
preparado E.T.E.R.N.A. (La savia del tiempo), pero aún no había demasiada gente
y pude verlo tranquilamente. Es la primera vez que veía un videomapping, y me
pareció, en cierto modo, relajante.
Cuando aún era de día pude ver Paisajes Tendidos, una suerte de tendedero gigante que ondeaba al viento en la Explanada Multiusos de Madrid Río. La obra en sí no me transmitió demasiado, pero me gustó que Luzinterruptus, un colectivo artístico anónimo, quisiera traer al siglo XXI la memoria de las lavanderas que se pelaban las manos lavando la ropa en el Manzanares.
Por último, me acerqué hasta la Presa nº8, donde Nadar la noche hacía las delicias de un público más preocupado de fotografiar grandes esculturas de malla metálica que por su integridad al abarrotar una presa del parque. La obra de Cédric Le Borgne era bonita y tenía un aire mágico, con peces, nadadores y otras criaturas volando sobre el río.
El festival nació en 2021 para celebrar que el Paisaje de la
Luz de Madrid fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Desde entonces lleva
tres ediciones: la primera el mismo 2021, la siguiente en 2023 y esta última,
en 2026. La idea es hacerlo bienal, pero por alguna razón no pudo hacerse en
2025, y no tiene que ser siempre en la misma fecha.
En otras ciudades hay festivales
similares, donde iluminan monumentos, edificios y espacios urbanos con
instalaciones artísticas de luz: en Lyon, por ejemplo, se celebra Fête des
Lumières; en Berlín el Festival of Lights, y en Eindhoven, Glow.
En Madrid hay previsión de que Luz Madrid vuelva en 2028. Sin
duda, estaré pendiente de futuras ediciones para poder hacer un recorrido mucho
más completo.
¿Me cuentas tu experiencia si has visto este festival
luminoso en la capital? ¿Qué te gustó más?







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