19 enero 2015
¡Hola viajeros!
Hoy quiero
hablaros de uno de los sitios que más me impresionó en mis vacaciones del
verano 2014: los Acantilados de Los Gigantes, en Tenerife. Mira que cuando los
nombres de los sitios son muy obvios suelo pensar "no se han roto la cabeza
con el nombre", pero es que en este caso… Solo pude pensar "el nombre
es PERFECTO". Hasta los 600 metros de altura y los 30 metros por debajo
del nivel del mar llegan estas impresionantes formaciones naturales, increíbles
ya no tanto por su altura sino por su verticalidad.
Como os indico en el título del
post, os voy a dar tres opciones para disfrutar de las vistas de los
Acantilados de los Gigantes, dependiendo de tus ganas de aventura.
1. Si tu lado aventurero es completamente nulo, tienes poco tiempo en
la isla o pereza por realizar los otros planes "avista gigantes",
puedes observar estas moles de roca desde el Puerto de Santiago, situado en el
suroeste de Tenerife. Hay un lugar donde puedes pararte y disfrutar de unas
buenas vistas, aunque no las mejores. Si quieres verlos más cerca, sigue
leyendo.
Los Gigantes, desde el Puerto de Santiago
2. Esta opción es, bajo mi punto
de vista, la más arriesgada. Se
trata de ir hacia Punta de Teno, por
la carretera de Buenavista del Norte
hasta el Faro de Teno, por donde vas
bordeando las altísimas paredes de los Gigantes. Cuando nosotros fuimos, se supone que la carretera estaba cerrada, pero no. Me
explico. Al principio dudamos si pasar o no, porque hay un cartel advirtiendo
peligro y diciendo que, si pasabas, era bajo tu responsabilidad. La valla
estaba abierta y había algo de tráfico, así que nos decidimos a pasar, después
de haber leído comentarios al respecto. Consultad el estado de la carretera si vais a ir.
Una vez atravesada la carretera, esta es la vista desde el
Faro de Teno
La carretera estaba regular (como
podéis ver en el vídeo que os pongo al final del post). Se notaba dejada en algunos puntos agujereada por los
desprendimientos, lo cual impresionaba mucho. Hasta que no pasabas los túneles,
la cosa no mejoraba. Después llegas al faro de Teno, y allí, puedes disfrutar
de un precioso atardecer :) Yo no os animo a que paséis, ya que teóricamente
está cerrada la carretera, y mucho menos si hay viento o lluvia. Como dicen los
carteles, si pasáis, es bajo vuestra responsabilidad.
3. La tercera y última opción (al
menos, que yo conozca) es bajar el
Barranco de Masca. Si te gusta la aventura, este es tu forma de contemplar
Los Gigantes. Aunque no te va a resultar fácil… Primero tienes que llegar a
Masca y bajar un camino-barranco de 6 km. Si os gusta cómo suena esta opción, en este post os hablo del descenso del Barranco de Masca.
Vista de los Gigantes tras descender el Barranco de Masca, desde la barca
Por último, para completar el
post os dejo un vídeo donde podéis
ver la carretera de Teno y las vistas de los Gigantes desde la barca que nos
llevó al bajar Masca. ¡Espero que os guste! Ahora contadme, ¿cuál es vuestra
forma preferida? ¿Conocéis los Gigantes? ¿Te hubieras arriesgado por la
carretera? ¡Cuéntamelo! Te recuerdo que me puedes seguir en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

