Mostrando entradas con la etiqueta excursión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta excursión. Mostrar todas las entradas

Un día de excursión: así me organizo

04 enero 2014

¡Hola! Tenemos año nuevo y hay que estrenarlo. Qué nervios… Cuál será el primer post… Bueno, he decidido hacer uno un poco especial y diferente. Quiero que conozcáis a quienes me acompañan habitualmente en mis excursiones y cómo nos organizamos :)

Medio de transporte: nada que envidiar a primera clase   

El que siempre nos acompaña es mi pequeño cochecito (bueno, de mi padre, hablando con propiedad) es un Citroen Saxo blanco, de 3 puertas, el coche más básico del universo. Ni siquiera tenemos aire acondicionado, así que en las vacaciones familiares-veraniegas nos veíamos obligados a salir a las 4 de la mañana para no morir por el camino abrasados por el sol.

Ahí está, aguantando carros y carretas a pesar de tener más años que la tos el pobre. Le hemos llegado a dar palizas de unos 400 km. en un día, así tranquilamente… ¡Y que nos dure!

¿Quiénes somos?                                                                  

Muchas veces hablo en plural y pensaréis… ¿Nosotros? ¿Quiénes sois nosotros? No, no son mis amigos invisibles, esos “nosotros” que digo con frecuencia son mis padres. Ellos me acompañan en mis pequeñas excursiones, me preguntan que cuándo vamos a ir a conocer sitios y me soportan cuando voy como una loca por ahí haciendo fotos, con el móvil twiteando cosas y a la vez escribiendo en mi libreta viajera.




Me considero afortunada de que quieran compartir mis momentos viajeros-excursionistas-blogueros conmigo. Aunque bueno, mi madre lo hace encantada porque le viene bien para su blog de fotografía viajera, todo hay que decirlo. ¿EH? ¿Que todavía no lo conocéis? ¡Se llama Otra mirada! Anda anda, pinchad en este enlace y mirad las fotos tan bonitas que tiene :)

Nuestro modus operandi                                                        

Bien. Os contaré cómo procedemos cuando decidimos salir de excursión (yo le digo excursión, como si estuviera en el cole).

1. Preparativos: ¿aquí, allí, al otro lado…?
Nos pasamos la noche anterior decidiendo dónde ir a la mañana siguiente. Teniendo en cuenta que son excursiones de ida y vuelta en el día, miramos lugares que estén como mucho a unos 150 km. Nos fijamos un objetivo. Preparamos las cámaras, libretas, tarjetas del blog… Y a dormir.

2. Llega el día E (e, de excursión). ¡Comenzamos!
Salimos sobre las 9 y pico de la mañana. Ya hemos desayunado, pero no mucho porque luego nos gusta parar a desayunar otra vez por el camino. Comprobamos que no se nos olvida nada y nos montamos en el coche.
  • Como curiosidad, de lo que veis en la foto... Ese cuaderno ya se me acabó, la cámara de fotos funciona fatal y la silla se me rompió por la mitad. Literalmente. 


3. Redesayuno.
Creo que siempre que salimos por ahí paramos a desayunar otra vez, es ya una tradición. A ser posible unos churritos y un café bien calentito, ¡rico rico! Así sí que estamos listos para conocer sitios y caminar lo que nos echen.


4. Llegamos al lugar.
¿Aparcamos aquí? No, esto está muy lejos. Venga vamos más al centro a ver si hay sitio. Joder, es zona azul (normalmente vamos de excursión los lunes). Bueno venga, vamos a alejarnos a ver dónde se acaba y no tenemos que pagar. Encontramos un sitio y a patear.

5. Nos informamos (o no) en la oficina de turismo.
Normalmente nos gusta pasar e informarnos. Pero claro, por el camino te encuentras la iglesia de no sé qué, la estatua de no se quién y te vas distrayendo. Total, que cuando llegamos a la oficina de turismo ya hemos visitado casi todo… Aún así me gusta llevarme mi plano para cuando me entren las dudas en casa de lo que he visto.



6. Conociendo la ciudad.
A veces con ayuda del plano y otras con un plano y más perdidos que nada, vamos viendo poco a poco la ciudad o pueblo elegido. Mi orientación es tirando a malísima, así que le suelo dar el plano a mi padre para que nos guíe. Aunque en mi última excursión conseguí reconciliarme con los mapas y les guié yo bastante bien :)



7. Vuelta a casa.
A la vuelta le suelo dejar a mi padre conducir y yo voy poniendo alguna cosa del viaje en mi facebook o en twitter. Voy dándole vueltas a la cabeza y apuntando ideas en mi libreta para cuando haga el post.

8. Llegada a casa: hora de ver las fotos.
Normalmente me da igual la hora a la que llegue a casa, lo cansada que esté o el hambre que tenga. Lo primero que hago es descargar las fotos y, a ser posible, verlas. (NOTA: Esto es aplicable a los días de excursión. Después de un viaje en el que traigo 1.000 fotos no lo hago).

Fin del día                                                            

Y así es como son mis días de excursión, ni más ni menos. Espero que os haya gustado este primer post del año, un poco diferente a los que suelo hacer. Próximamente continuaré hablando de Cantabria, de Talavera o de otros sitios que tengo pendientes. También espero que hayáis disfrutado de las fiestas, ¡y que todavía quedan los reyes magos! A ver si nos traen algún viajecito.


¿Qué os ha parecido el post? ¿Cómo os organizáis vosotros? ¿Qué me sugerís? Un abrazo grande para todos, ¡disfrutad lo que queda de navidades!


Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.