22 agosto 2013
Después de Tamajón seguimos rumbo
a Majaelrayo. Pero antes de llegar ahí todavía teníamos que hacer más paradas.
Campillejo (en la foto de abajo) lo encontramos de
casualidad y nos paramos a cotillear. Son poco más que cuatro casitas, es una
pedanía de Campillo de Ranas y un lugar de lo más idílico.
Un par de fotos a las casas de
pizarra, unos halagos a esas mismas casonas y un vistazo a la primera iglesia
de pizarra que veía en mi vida. ¡Qué curiosa! Aunque por lo visto según pone en
la web está totalmente restaurada.
Después nos subimos al coche y
seguimos el camino. De lejos captó mi atención una iglesia, también de pizarra
como la anterior pero esta bastante más alta. Era Campillo de Ranas, nuestra
siguiente parada “accidental”.
Aparcamos en la Plaza de la
Iglesia, (que como su nombre indica está al lado de la Iglesia Parroquial de
Santa María Magdalena), y dimos una vuelta por el pueblo. A parte de la
iglesia, estaba el Reloj Solar, que por lo visto es uno de los símbolos de
Campillo de Ranas y antiguamente era la casa del cura.
Es un pueblo del que dependen otros como el citado
Campillejo, pero no os creáis que es muy grande. Tiene poco más de 60
habitantes, y se recorre rápidamente. Dando una vuelta encontramos un restaurante
llamado La Fragua y pasamos atraídos por el menú a 10€. No me arrepiento para nada de haber pasado, porque a parte
de que la comida estaba muy rica nos atendieron genial.
Si tenéis oportunidad os recomiendo hacer esta ruta. Si estáis
por Madrid o Guadalajara y no tenéis transporte, merece la pena que alquiléis un coche, sobre todo si os gusta hacer rutas. Más que nada porque en transporte
público… ¡Podéis morir en el intento!
Cuando acabamos de comer fuimos al último pueblo que
visitamos ese día, Majaelrayo. Pero eso es otra historia y será contada en otra
ocasión. ¡Hasta pronto viajeros!

