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Potes, ciudad de puentes

10 mayo 2014

¡Buenas tardes! Mientras muchos bloggers celebran ahora el #TBMGijón, yo estoy aquí estudiando y sudando en casa, ¡qué rollo! Al final unos exámenes me hicieron que no pudiera ir, yo que ya había mirado incluso hoteles en Gijón :(

Ya habíamos visitado el Mirador de Fuente Dé y nos disponíamos a conocer Potes, la capital de Liébana. A pesar de ser la más pequeña de las localidades de Liébana, tiene una situación privilegiada que la convirtió en el centro comercial de la zona en el siglo X. Es una localidad muy bonita y de las más turísticas de la zona, pero no fue de mis favoritas.



Por cierto, una crítica constructiva es que para ser una ciudad taaan turística, podían hacer una web de turismo en condiciones, porque las que he visto tienen muy poca información de Potes, me he tenido que apañar con el plano que tenía y una guía que ya tiene sus añitos.

Al llegar aparcamos sin problema, a pesar de ser temporada alta y la hora de comer. Nos tomamos un bocadillo al sol aprovechando el buen día, y luego fuimos andando al centro. Lo primero que encontramos a nuestro paso fue la Iglesia de San Vicente, donde pudimos pasar y deleitarnos con el bonito sonido del órgano de la iglesia. Al lado está la antigua iglesia de San Vicente, que ahora es la oficina de turismo.




Continuamos paseando por las calles medievales empedradas, y llegamos a la plaza donde está el templete de la música. Lo observamos desde la Torre del Infantado, uno de los monumentos más emblemáticos de Potes. Esta torre perteneció a Don Tello, hermano del rey Enrique II e hijo de Alfonso XI y en la actualidad es la sede del Ayuntamiento, aunque en verano alberga exposiciones en su interior.



Otra de las torres importantes del municipio es la de Orejón de la Lama, bastante cerca de la otra. Se sitúa al lado del río y dentro hay una exposición de magia, ocultismo y tortura medieval. Ya habíamos pasado al museo de la tortura de Santillana del Mar, así que descartamos pasar a este.



Es hermoso perderse por un lado y por otro y descubrir qué nos depara el pueblo sin mirar el mapa. El inconveniente de esto es cuando luego no te acuerdas de cómo se llaman los monumentos que ves jejeje. De esta forma nosotros llegamos a la calle del Sol, que no es otra que la más antigua del lugar.



Disfrutamos de un rato sentados en el borde del río, con la vista del Puente de la Cárcel y con unas ganas de descalzarnos y meter los pies en el agua fresquita que no veas… También está el puente de San Cayetano, que al igual que el de la Cárcel, por debajo ve pasar las aguas del río Quiviesa.




Y aquí es donde os explico porque he decidido llamar al post “ciudad de puentes”, y no es otra la razón que porque los romanos la llamaron así “Pontes”, la ciudad de los puentes.

Un poco más alejado del casco urbano está la Torre de los Osorio, la casa de Jesús de Monasterio (un violinista destacado de Potes) y la Ermita de la Virgen del Camino. Estos sitios no los vimos pero también son de gran interés turístico. Nosotros cogimos el coche para ir a casa ya, que el sol y el cansancio apretaban ya, y tuvimos la mala suerte de que el GPS se volvió loco y hasta que salimos de Potes… Vamos, que ya me veía viviendo allí porque no sabíamos salir jejeje.


Espero que hayáis disfrutado de las vacaciones de Semana Santa. Ya queda poco de curso, así que en breve tendré algo más de tiempo para el blog :)


¡Un abrazo viajeros!

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