20 octubre 2015
Acabábamos de llegar a Asturias y estaba deseosa de conocer
cada rincón. Según el planning que había hecho, el primer día tocaba ir a los Lagos de Covadonga, pero llegamos más
tarde de lo esperado y tuve que cambiar la ruta: iríamos a Ribadesella. Por suerte, el croquis que me hice era de "lo
mismo me da que me da lo mismo" y podíamos cambiar los planes un poco
sobre la marcha (y menos mal…).
Llegamos a Ribadesella, un pueblo
de pescadores de la zona este de Asturias, y tuvimos la maravillosa suerte de aparcar al lado de la oficina de turismo
(OT). Por la cantidad de coches que circulaban, me da la sensación de que
no es algo habitual eso de aparcar bien por allí. Tenedlo en cuenta. Cogimos el
plano de rigor en la OT y nos fuimos a conocer la zona.
Iglesia Parroquial de Sta. María Magdalena
En la zona centro destacaría 3
lugares:
- Palacio de la Familia Prieto-Cutre (lo de cutre venía en el nombre, no lo digo yo): un edificio de fachada renacentista que solo se puede visitar por fuera, ya que actualmente es la sede del Ayuntamiento.
- Iglesia Parroquial de Sta. María Magdalena: esta iglesia (del siglo XX) se puede visitar de forma gratuita. Os recomiendo que paséis, porque en su interior encontramos una bóveda decorada de una forma impresionante.
- Chalé y Torre de la Atalaya: es una torre del siglo XIX cubierta de hiedra. Solo se puede ver por fuera, y si te descuidas te la saltas porque parece una vivienda particular.
Después de ver el centro nos
fuimos paseando hacia la Ermita de Guía,
que fue lo que más me gustó a mí de Ribadesella. Es un paseo muy agradable,
subiendo por el llamado Monte Corberu,
que desemboca en un espectacular mirador.
Al llegar arriba nos encontramos una pequeña ermita y una recreación de un fortín, ya que, además de ser bonito, aquel lugar
era idóneo para la defensa.
Ermita de la Guía
Ahora un par de curiosidades que solo descubrirás si
eres un friki de leerte todos los carteles (como yo): los cañones que vemos
allí se rescataron del fondo marino, y la ermita que vemos es fruto de una
reconstrucción de finales del siglo XIX, ya que la original prácticamente se
perdió al derrumbarse parte del acantilado ese mismo siglo. La original data
del siglo XVI.
Casas aristocráticas del siglo XIX
Para volver hasta el pueblo lo
hicimos por el Paseo de la Grúa,
donde encontramos una Ruta Mitológica e Histórica
de la ciudad. Antes de embelesaros aprendiendo mitología asturiana, os
recomiendo que miréis a la otra orilla de la playa, donde se ven las casas de
los aristócratas al borde de la playa. Después ya podéis leer sobre el pesadilleu, la güestia o el diañu burlón
:)
Murales de la Ruta Histórica
¿Qué nos dejamos sin ver? En Ribadesella también está la Cueva de Tito Bustillo y una zona de la
Ruta de los Dinosaurios (que con lo
que me encantan no sé cómo no lo fui a ver). Pero como toda esta zona me
pareció una maravilla, tengo pensado volver algún día para seguir conociéndola.




