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Alojamientos: Parador de Monforte de Lemos

22 julio 2024

Alojarse en Monforte de Lemos, en las antiguas estancias de un palacio/monasterio en la Ribeira Sacra, con unas vistas espectaculares, es posible. Y, aunque puede sonar a un lujo al alcance de pocos, lo cierto es que en temporada baja hay habitaciones que rondan los 87€, un precio muy asequible teniendo en cuenta la calidad de los Paradores Nacionales. Por si te lo estás preguntando, no, esto no es publicidad. Es solo que, a veces, nos damos un capricho alojándonos una noche en algún parador (muy pocas veces, todo sea dicho 😅).

Parador de Monforte de Lemos - jacuzzi

  • Si vas en coche, puedes aparcarlo en un pequeño parking gratuito que hay fuera del Parador. Si estuviera lleno, hay otro que cuesta 8€.

Las habitaciones son amplias, confortables, y tienen unas vistas de Monforte de Lemos que cortan la respiración. No en vano está situado en lo alto de la villa, cual castillo al acecho de posibles atacantes.

Parador de Monforte de Lemos - habitación
Habitación estándar


Parador de Monforte de Lemos - vistas
Vistas desde la habitación

A nosotros nos encanta dar un paseo por el interior del Parador, observar las estancias y sentirnos transportados a otra época. Además, en lo que era el claustro del monasterio San Vicente do Pino, de estilo neoclásico, puedes tomar algo, ya que hoy es la terraza del bar.

Parador de Monforte de Lemos - claustro
Claustro del Parador

Interior del Parador

Interior del Parador

Y hablando de tomar algo, otro de los caprichos que nos damos, si podemos, es el de cenar en el restaurante del propio Parador. En este caso, la cena fueron 83€ (que bien merecen la pena, por rico, por servicio y por tranquilidad de mis alergias):

  • ½ ración de quesos (previo aviso, por mis alergias, de que no pusieran frutos secos de decoración).
  • Arroz negro con láminas de atún.
  • Corvina con setas y guisantes.
  • De postre, tiramisú y tarta.
  • 1 botella de vino y 1 de agua.

Parador de Monforte de Lemos restaurante
Cena en el Restaurante del Parador de Monforte de Lemos

Otro punto a favor es que, al menos cuando fuimos nosotros, tenías incluido un acceso al jacuzzi (el de la primera foto), previa cita. Fue un gustazo poder relajarse en un lugar como aquel. Además, cuando fuimos eran las fiestas de Monforte, y pudimos disfrutar de unas privilegiadas vistas de los fuegos artificiales.


Para mí, este Parador tiene un 10, por calidad, por servicios y por ubicación. ¿Tú has estado? Cuéntame 😊 Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube :) si no lo haces ya. Y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

Visitando Sigüenza

26 febrero 2013

Normalmente cuando hacemos una ruta vamos primero al lugar más lejano y luego ya lo que pille de vuelta. En este caso, después de haber visitado Medinaceli continuamos hacia Sigüenza.
 
 
Tengo que confesar que el día que me hizo (con unas nubes negras de tormenta, chispeando…) y la poca gente que encontré por la calle, hicieron que la imagen que me llevara de esta villa medieval fuera bastante tétrica y lúgubre… Digo medieval porque quizás es el estilo que más destaca, aunque en realidad los primeros habitantes llegaron a la zona en el Paleolítico.

La oficina de turismo me la encontré cerrada, aunque merecía la pena contemplarla por fuera porque es la Ermita del Humilladero, un edificio del siglo XVI.





Lo bueno de que no hubiera gente es que tampoco había coches y pudimos aparcar sin problema más o menos cerca de la catedral. El origen de este edificio no es religioso sino defensivo, y en él podemos ver una mezcla entre el gótico y el románico. Me gustó mucho esta “fortaleza religiosa”, al menos por el exterior (al interior no pasé).


Al lado de la catedral está la Plaza Mayor “actual”. Y remarco esto de actual porque en la Edad Media esta función la tenía la Plazuela de la Cárcel, donde está el antiguo ayuntamiento (hoy utilizado como escuela de música). Paseamos por la Plaza Mayor, rodeamos la catedral y comenzamos a callejear para conocer más Sigüenza y subir hasta el Castillo-Parador. Rodeándola encontramos otra plaza, en este caso la Plaza del Obispo Don Bernardo.



En nuestro callejeo descubrimos la Puerta del Portal Mayor y el Torreón y Muralla del siglo XIV. Con lo fan que soy yo de castillos y murallas, estaba encantada. La Puerta del Portal Mayor no es otra cosa que una ampliación de la propia muralla, y que pertenecía a un barrio del pueblo llano, nada de nobles y ricos por ahí. Me llamó la atención que en la parte interna del arco que conforma la pueta había una escultura de una virgen (la Virgen de la Victoria). En cuanto a la muralla, en su día separaba la ciudad cristiana de la morisca. A parte de la Puerta del Portal Mayor, en Sigüenza podéis ver otras puertas como son la del Toril (cerca de la catedral), la del Hierro (que cierra la ciudad medieval) o la del Sol.



Por fin llegamos al Castillo (el tiempo amenazaba con descargar una tormenta, pero de momento iba aguantando), hoy en día convertido en un bonito Parador. Aunque no es especialmente llamativo, me gustó mucho porque para mí es el prototipo de castillo. Vamos, que si me dicen dibuja un castillo haría algo parecido a este –dentro de mi estilo de pintura “infantil”- con sus almenas y sus torres. Se puede visitar el patio interior (Patio de Armas), donde encontramos un jardín donde descansar un rato. Como dato curioso, bajo el suelo del Patio de Armas se hallan unos pasadizos que se cree que fueron las mazmorras. Aunque nosotros, con el día que hacía, preferimos regresar al coche antes de que lloviera.



De vuelta pasamos por la Parroquia de Santa María, y antes de subirnos al coche observé un poco la Real Casa de la Misericordia, que estaba enfrente de donde habíamos aparcado. Un edificio inmenso, sobrio, que en su día acogía a los pobres y que en la actualidad es la sede del Colegio Sagrada Familia.

Hasta aquí mi paso por Sigüenza. Si os gusta el ambientillo medieval como a mí, el segundo fin de semana de julio se celebran las Jornadas Medievales :) A estas no he ido nunca, pero estoy segura que con lo bonito que es Sigüenza “al natural”, disfrazada de medieval tiene que ser increíble. ¿Nos vemos por allí en julio?

Un saludo viajeros, ¡disfrutad de la última semana de febrero!

Todas las fotos de mi visita en FACEBOOK :)


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