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Relax refrescante en los Baños Árabes de Sevilla

13 julio 2015

Ventilador, aire acondicionado, duchas frescas, piscinas… ¡Cada uno se refresca como puede! Yo estoy aquí con el cerebro medio frito por el calor, pero pensando en mis queridos lectores del blog y en sugerencias para refrescarse que sean más originales que el Siam Park o el Chorro de Valdesotos que ya os he propuesto en otros post. Así es como he recordado que en el mes de febrero estuve en Sevilla y que una de las paradas del blogtrip fue en Aire Baños Árabes. ¿Nos damos un bañito?

Aire Baños Árabes, Sevilla

Yo ya tenía experiencia en esto de los baños árabes, porque estuve en Córdoba hace años en unos. Pero estos sevillanos no tenían nada que ver: sus instalaciones eran más completas, y además en la azotea se encuentra la joya de la corona, un jacuzzi con vistas nada más y nada menos que a la Giralda. ¡Guaaaau!

Aire Baños Árabes, Sevilla

A la entrada de los baños tienen un patio con sofás y té, donde puedes relajarte (aún más) entre piscina y piscina. Cuando decidas que es el momento de ir al agua, tienes para elegir: baño de contrastes con agua a 16°, 36° y 40° -yo no me atreví con el frío-, hammam, una piscina con chorros y un baño de sal donde flotarás como en el mar muerto. Muy variado todo para que no te aburras. El precio del baño termal es de 26€, aproximadamente.

Aire Baños Árabes, Sevilla

Lo más bonito, sin duda, fue el jacuzzi con el solarium en la azotea, mientras veías la Giralda. Nosotros estuvimos en febrero y ya pudimos darnos un bañito, así que ahora se tiene que estar de lujo ahí, refrescándote con esas vistas.

Aire Baños Árabes, Sevilla

Si no solo quieres refrescarte, sino que además te apetece salir como flotando en una nube, tienes la opción de darte un masaje relajante. El precio es algo más caro que el de solo baño termal, pero merece la pena aunque sea para una ocasión especial (baño+masaje de 15 minutos son unos 41€).

Aire Baños Árabes, Sevilla

El acceso a los baños va por turnos, y es recomendable reservar con tiempo. Tal vez no sea el plan más barato para refrescaros pero sí me parece original para un día concreto, para celebrar algo (sobre todo romántico jejeje) o para regalar. Si reserváis con la empresa Sevilla Inside podéis tener preferencia de turnos, o hacer una reserva Vip para disfrutar por la noche de los baños árabes.


¿Qué os parece este plan? ¿Habéis estado en estos baños? ¡Contadme! Os deseo una feliz semana y que no os derritáis con el calor. Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

ALOJAMIENTOS: Marina D’Or, Oropesa del Mar, Castellón

21 mayo 2013

Sé que algunos me criticaréis por hablar de Marina D’Or en un blog de viajes (lo siento Antonio, si por alguien me duele haberlo visitado ha sido por ti), pero al igual que hablamos de otros alojamientos, pues por qué no de este.



Nunca me había planteado ir allí de vacaciones, quizás porque se me va un poco de presupuesto. Pero desde Marina D’Or me propusieron probar las instalaciones un fin de semana y me pareció una buena oportunidad para hablar de la ciudad de vacaciones por excelencia en primera persona. Bueno, por eso y porque me venía bien un fin de semana relajante antes de empezar la vorágine de exámenes y pruebas de toda clase que conlleva el fin de curso :)

DÓNDE ESTÁ

Está situado al lado de Oropesa del Mar, es un complejo totalmente independiente. Vamos, que cuando dicen eso de “Ciudad de vacaciones” tiene toda la razón, es como una ciudad.
Para llegar lo mejor es consultar la web porque vienen los diferentes medios de transporte. Lo más sencillo sin duda es ir en coche, ya que sino te tocará llegar a Oropesa del Mar y luego coger algún autobús, transfer o taxi para llegar hasta Marina D’Or. Ojo, porque se está habilitando la zona azul (estacionamiento regulado) así que en breve será un poco más difícil aparcar por algunas zonas.

INSTALACIONES

Yo estuve alojada en el Hotel 5* y es del que voy a hacer la ficha, aunque pude ver otros alojamientos de 4* y los apartamentos.

Habitaciones: las de matrimonio están bastante bien. No me pareció especialmente grande (vamos, un tamaño normal) pero la cama es de las más cómodas que he probado y tenía una terracita con unas magníficas vistas al mar. Así que… ¡para qué más!



Baño: completísimo, con bañera de hidromasaje (que no probé, ahora entenderéis por qué), secador de pelo y un set de jaboncitos que incluía hasta acondicionador para el pelo. Casi lloro de la emoción cuando lo vi, porque yo me había olvidado el mío en casa y se me iban a quedar unos pelos… Lo que me gustó mucho es que el váter está separado de la ducha, cosa bastante útil para ahorrar tiempo en el aseo.

Zonas recreativas:

Aunque Marina D’Or tiene muchas más zonas recreativas, yo os voy a hablar un poco más de las zonas que visité (¡no muchas pero no tuve tiempo de más en un fin de semana!).


--> Balneario: ufff. Qué maravilla. No os voy a contar la parte “técnica” que seguro que habéis oído/leído un millón de veces. Si te alojas en el 5* puedes acceder directamente en albornoz y zapatillas –al principio te da corte, luego ya como Pedro por su casa- pero también se puede contratar un bono para el balneario totalmente ajeno al alojamiento. Piscinas con diversos chorros, saunas, termas romanas, pediluvio… Eso es un poco más típico, digamos. Sin embargo en el Balneario de Marina D’Or también puedes disfrutar de cosas tan curiosas como un baño de pomelos, una cabina de hielo (no es para tanto, ¡yo sobreviví a ella!) y unos espectaculares jacuzzis a diferentes alturas, entre otras cosas.

Si tienes pase para la zona VIP podrás acceder a un baño de barro, de leche (¡leche!) y unos jacuzzis al aire libre. Estos también los probé a pesar del fresquito, se estaba de maravilla.
Y claro, después de tanto chorro y tanto jacuzzi, cuando llegué a la habitación la bañera con hidromasaje no me hacía falta jejeje.


--> Playas: no hizo tiempo playero, aún así nos aventuramos con nuestro bañador a tomar un rato el sol. Aviso para navegantes: aunque a lo largo de los 2km de playas hay alguna zona de arena, en general son pedregosas, así que llevad calzado adecuado para no dañaros los pies porque en temporada alta no creo que podáis elegir si queréis arena o piedra jejeje.

--> Masajes: puedes contratar un montón de masajes. Yo probé el de chocolate y además de salir súper relajada olía tan bien que me hubiera dado un bocado a mí misma.

--> Jardín Marina D’Or: es un recinto situado al lado de la playa en el que destaca su decoración a base de mosaicos, un poco parecida a la del Parque Güell. Son ideales para dar un paseo a cualquier hora del día o de la noche, contemplar los patos, los peces (que los había que parecían tiburones) y los pavos reales.  Eso sí, los pavos reales preciosos… Pero son escandalosos de narices. Pegaban unos chillidos que se les oía desde la habitación O_O (la mía estaba en la 9ª planta pero cerca de los jardines).



Jardines de Marina D'Or


--> Jardín encantado: yo estaba preocupada porque el cielo amenazaba lluvia, pero tranquilos: aunque diluvie podréis visitarlo porque está cubierto. Está más orientado a los niños (con árboles que hablan y personajes de cuento) pero para dar un paseo en pareja está bien. Merece la pena ver la cantidad de flores que hay (por cierto, cultivadas todas en invernadero propio) y al final de la visita hay un espectáculo de danza y acrobacias que me pareció una chulada.





 --> Comida: la pensión completa en el 5* incluía el buffet libre. Muy variado y selecto, destacaría que a diferencia de otros hoteles y restaurantes la comida está “bien señalizada”, cosa de agradecer para los alérgicos como yo. Y sino siempre había alguien que te resolviera la duda de qué era tal o cual salsa :)
Otra cosa que resaltaría es el buffet para niños, que me pareció un gran acierto y una monada. Era bajito para que los nenes se sirvan solos y tenía comidas menos refinadas, tipo hamburguesas, salchichas o macarrones. Confieso que una hamburguesa de ese buffet cayó en mi plato jejeje.




OTROS ALOJAMIENTOS

Como os he dicho pude ver los apartamentos del Edificio El Cano y del Hotel Gran Duque 4*, ya que quería que este post fuera lo más completo posible. Si tu presupuesto no da para el 5* cualquiera de las otras opciones es buena, las habitaciones están bien equipadas y son amplias. El buffet más de lo mismo, la comida es igual lo único que cambia es el servicio (no te sirven la bebida en la mesa por ejemplo). ¡Minucias!




PRECIOS

Comparándolo con otros hoteles, en realidad no es tan caro el 5* (aunque a mí se me iría de presupuesto igualmente). Por ejemplo, a nosotros nos hubiera costado 120€ por persona y noche en pensión completa, que incluye las comidas en buffet libre con bebidas y además la entrada a la zona lúdica del balneario. No está mal teniendo en cuenta que alguna vez he visto hoteles normales por los 120€ la noche en AD. El resto de hoteles y apartamentos tampoco son taaan caros como imaginaba, la verdad.

VALORACIÓN PERSONAL

Le doy un 9/10. El trato ha sido muy bueno, las instalaciones están muy cuidadas, limpias, bien equipadas y son bonitas. Le quito ese punto por varias razones:
  • La iluminación que hay en las calles de al lado del 5* es un poco de feria y está encendida toda la noche, al menos el sábado… Por lo que si te gusta dormir con las cortinas un poco abiertas te entrará la luz azulada durante toda la noche, es un poco latoso.
  • Porque llegar hasta Marina D’Or lo veo un poco pesado si no tienes coche.
  • Porque no me gustan las canciones pegadizas de Marina D’Or que suenan a todas horas de vez en cuando mientras comes o bajas en el ascensor… Sospecho que deben tener algún efecto subliminal adictivo y que seguramente para agosto quiera volver allí otra vez jajaja.

Por lo demás es un sitio muy bueno para relajarse unos días, bien en pareja bien en familia o con los amigos, ya que hay ocio de todo tipo y para todas las edades (discotecas, ludotecas, parques acuáticos, parques, balnearios…). Yo por mi parte recordaré con cariño este fin de semana en Marina D’Or, oyendo chillar al pavo desde la habitación, bajando en albornoz al spa y poniéndome hasta arriba en el buffet libre. ¡Ha sido toda una experiencia!

Como diría un amigo mío, a nadie le amarga un dulce, y aunque yo no soy muy amiga de este tipo de complejos turísticos (prefiero un sencillo apartamento en un pueblo de verdad y patearme los alrededores) una vez al año en un sitio de estos no hace daño. Es más, ¡hasta relaja! :)


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