Mostrando entradas con la etiqueta Toledo olvidado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Toledo olvidado. Mostrar todas las entradas

El laberíntico Alcázar de Toledo

14 febrero 2012

Después de tantos años de reformas del Alcázar, por fin he podido verlo. Desde fuera no me parece especialmente bonito, y ahora que lo he visto por dentro… Bueno, os iré contando poco a poco mi opinión y la visita.

Alcázar de Toledo
Fotografía del post "Evolución del Alcázar" del blog Toledo Olvidado

Una de las peculiaridades de este edificio es que cada una de sus fachadas es de un estilo (en algo se tenía que notar el siglo que se tardó en construirlo). Así, la fachada norte tiene un estilo más renacentista, la sur es herreriana y la oriental tiene restos del castillo anterior al Alcázar, por lo que es más medieval.

Pero las palabras no hacen mucho, y valen más las imágenes. Investigando en internet sobre este emblema toledano, he descubierto un blog súper interesante llamado Toledo Olvidado. En él he visto un post sobre cómo ha evolucionado el Alcázar, con fotografías desde 1852, ¡fascinante! No dejéis de visitarlo. 

A lo que iba. Compré mi entrada para visitar el Alcázar, la general cuesta 5 € pero si sois estudiantes o tenéis carnet joven os recomiendo que preguntéis si tenéis descuento, porque a mí con el carnet universitario me salió gratis, aunque si no llego a preguntar solo me decían que la reducida era para grupos.

Alcázar de Toledo
Plano del Alcázar de Toledo


Me avergüenza decirlo, pero no iba nada informada de lo que había en el Alcázar. Sí sabía que estaba el Museo del Ejército, sin embargo pensaba que eso sería una parte y la otra sería una visita de lo que quedase del Alcázar. Hombre, imaginaba que no iba a ser como el de Segovia, aún así… Demasiado cambiado para mi gusto. Sobre el traslado de dicho museo de Madrid a Toledo ha habido alguna que otra polémica en la que no voy a entrar, si queréis conocerla más por la red hay algún artículo.

Lo primero que visitamos fue la exposición temporal llamada “Los ejércitos antes del ejército”, donde aprendí cosas como que la táctica de lucha en campo abierto más representativa de los ejércitos cristianos fue la caballería pesada (vamos, el ataque a caballo), y había expuestas reproducciones a tamaño real de jinetes cristianos, soldados de infantería visigoda, soldados omeyas… Me daban un poco de cosita, estaban muy bien hechos y parecía que iban a revivir y a atacarte.

Además de las reproducciones a tamaño real, y un poco como contraste estaban las miniaturas de guerreros y las maquetas, como por ejemplo la de un campamento de tropas romanas. No se podía hacer fotos (ni siquiera de refilón, estaba muy bien vigilado todo), pero contrarrestaban el “no tocar” y “no fotografiar” con actividades interactivas y proyecciones. Algo es algo :) Lo único que no me gustó es que las diversas proyecciones se activaban automáticamente

Alcázar de Toledo
Como no se podía hacer fotos, os dejo unas imágenes del folleto


Al salir de esa exposición estuve charlando con uno de los guardas de allí, y me comentó que la visita podía durar fácilmente todo el día, si se hacía con tranquilidad y en condiciones. Me pareció un tanto exagerado, mas luego descubrí que tenía toda la razón del mundo.

A lo largo del resto de exposiciones (estas ya permanentes) aprendí que la industria espadera toledana, muy famosa, se vio perjudicada por la aparición de las armas de fuego. Y que las espadas no son solo un trozo de metal, que existen las armas-joya que pueden llegar a tener acero, oro, plata, rubíes y brillantes. ¡Casi nada!

Para continuar la visita hay que atravesar sí o sí la tienda, está muy bien hecho porque quieras o no tienes que pasar un par de veces por ahí. Pude ver no solo las armaduras que los hombres han llevado a lo largo de los años, sino también las de los caballos. Hubo un par de ellas que me impresionaron mucho y de las que no he encontrado fotos por internet, eran unas moles de acero que tenían la forma del caballo y que en la cabeza le añadían algo así como unos cuernos de carnero. Tenía que dar un miedo el caballo con eso…

Alcázar de Toledo
Patio del Alcázar de Toledo

Otra de las charlas que tuve (esta vez con mi madre y de nuevo uno de los guardas) fue a propósito de un uniforme que vimos. En la vitrina ponía que era de Isabel II de España, concretamente su uniforme de capitán general, pero no nos poníamos de acuerdo sobre si las mujeres llevaban uniformes militares en esa época o no. Al final, gané la discusión, la pena es que no tengo fotos de cómo era, pero se veía claramente que de mujer :)

Como música me gustó conocer los orígenes del Himno de España, que viene de la Marcha de Granaderos para pífano y tambor, y del que había una partitura. En otra sala había para escuchar música militar, que a mí personalmente hay algunas marchas que me gustan mucho.

Alcázar de Toledo
Detalle en el patio del Alcázar de Toledo

Y como periodista, me gustó poder contemplar el micrófono del Teniente General Gonzalo Queipo de Llano y Sierra, conocido entre otras cosas por sus "tertulias" radiofónicas durante la Guerra Civil, o el micrófono Philips usado por Franco (no por nada, sino por simple curiosidad de ver aparatos antiguos).

No me quiero extender mucho más porque podría no acabar nunca. Solo os contaré que estuve muy entretenida durante un rato con algunas de las actividades interactivas como la de escribir mi nombre en morse, activar botones varios y tocar pantallas para conocer más sobre cómo eran los castillos.

Tantas salas tiene el Museo del Ejército del Alcázar de Toledo que parece un laberinto. Para mi gusto, debería haber algún tipo de señalización tipo IKEA para seguir un recorrido más cuerdo que el que seguí yo, que al final tenía hasta angustia porque no sabía dónde estaba la salida.


El Alcázar antes y después

Para finalizar este post quería hacer una pequeña comparativa de cómo era este emblemático lugar y como es en la actualidad.

Yo no lo conocí antes de que fuera el Museo del Ejército, pero hablando con varias personas he visto las diferentes opiniones que hay sobre las obras. Uno de los empleados del museo estuvo contándome que a él le parecía un error que se hubiera cambiado tanto el edificio, borrándose las huellas del asedio republicano en la Guerra Civil. Según citan en este artículo de Libertad Digital el Museo del Ejército cuando estaba en Madrid recibía 10 veces menos visitas que la exposición de Toledo.

Alcázar de Toledo
Patio del Alcázar de Toledo

Eduardo, autor del blog Toledo Olvidado (del que os hablé al principio del post), escribe también del asedio en esta entrada. Como me ha gustado mucho su bitácoras he querido consultarle su opinión, ya que ha visitado el Alcázar antes y después.

Para él, el balance del cambio ha sido positivo: “se han descubierto elementos muy valiosos como el torreón de los Trastámara, así como varios tramos de la muralla islámica -e incluso alguna puerta- que han permitido identificar casi en su totalidad su trazado como cerramiento del primitivo Alficén”.

En cuanto al contenido del museo opina que es mucho más rico ahora, pero como dice (sabiamente, a mi juicio) “no se puede ni se debe olvidar la importancia del Alcázar en la última guerra que sufrió España. En un museo de historia militar, obviar -o pasar de puntillas por él- un episodio bélico de primera magnitud sucedido dentro de esos muros es un error notable, máxime cuando ha pasado suficiente tiempo como para abordarlo desde una perspectiva objetiva y desapasionada”.

Con esto sí, acabo el post sobre el Alcázar de Toledo, esperando que os haya gustado con este breve trabajillo de comparación de opiniones como complemento a lo que es el museo. Y por supuesto darle las gracias a Eduardo por su colaboración :)

¡Hasta la próxima!

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.