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San Saturio, una ermita a orillas del Duero

26 diciembre 2016

Si hace unos meses os descubría una ermita bañada por el Cantábrico, ahora le toca el turno a otra que, aunque no está bañada por el Duero, poco le falta: la Ermita de San Saturio, en Soria. ¿Quieres conocerla?



Para llegar a ella tenemos un bonito paseo a orillas del Duero, por el que solía caminar, dicho sea de paso, el ilustre Antonio Machado. Un Vía Crucis nos conduce hasta la entrada de la ermita, que llama mucho la atención por estar excavada en la roca. El acceso es gratuito, y los horarios varían dependiendo de la época del año, por lo que es recomendable consultarlos antes de ir.




San Saturio nos da la bienvenida, casi incrustado en la piedra, en la primera sala que visitamos (creo que era la primera, ya hace algunos años de mi visita). La fama de este santo del siglo V se debe a que renunció a la riqueza que le correspondía por ser de familia de nobles y la repartió entre los pobres. Qué bonito acto, ¿verdad? Gracias a esto, fue canonizado en el siglo XVIII.



A lo que iba. El interior de la ermita es una mezcla de algo lúgubre y a la vez, bello. Pasillos y escaleras excavados en la roca, vidrieras narrando la vida de San Saturio y también de su discípulo San Prudencio, unas vistas privilegiadas del Duero y, por supuesto, la iglesia… Nada que pueda explicar bien con palabras, ni siquiera con fotografías. De hecho, no sé por qué razón no tengo fotos de la capilla 😐



Otra cosa bastante interesante que hay en el interior de este singular edificio es una recreación de las dependencias del santero, un personaje que vestía como un fraile, se asemejaba físicamente a San Saturio y cuidaba de la ermita. Actualmente, el oficio de santero se sigue conservando pero sin carácter religioso. Vamos, que viene a ser como una especie de vigilante del lugar, solo que se le sigue apodando como santero.



Y así, casi sin darnos cuenta, se nos ha pasado la visita a la Ermita de San Saturio, un lugar especial que, además de quedar retratado en las fotografías de miles de turistas, Antonio Machado plasmó con palabras en Campos de Soria.


¿Qué te ha parecido? ¿Conocías este rincón soriano? ¿Vas a ir a visitarlo? ¡Cuéntame! Recuerda que puedes seguirme en  FacebookTwitterInstagram y Youtube :) ¡Felices fiestas! 💕

Numancia: descubriendo nuestro pasado celtíbero

26 octubre 2016

Si vas por Soria, tienes que conocer Numancia. Punto. Yo soñaba con conocer este yacimiento desde que lo estudiábamos en el colegio, en Conocimiento del Medio, y dibujábamos cómo nos imaginábamos aquellas casitas primitivas hechas de paja y adobe. Y por fin, hace unos años, pude conocer esta ciudad celtíbera que resistió durante veinte años el asedio romano.



Numancia se encuentra a unos 7 kilómetros de Soria capital, y antes de ir te recomiendo que consultes bien los horarios, a ser posible, llamando a algún teléfono de turismo. Nosotros cuando fuimos tuvimos algún problemilla porque no coincidían los horarios de internet con los reales, y tuvimos que volver al día siguiente. El precio de la entrada, según pone en su web, ronda los 5 euros la tarifa general, aunque hay descuentos varios. Una vez conocidos los datos prácticos, ¡vamos a viajar al pasado!



La Casa de Recepción nos recibe amablemente al comienzo de nuestra visita. Ahí podemos ver un vídeo donde se recrea la historia numantina, y que nos ayudará a visualizar con más precisión cómo eran las ruinas que veremos en el exterior.

La ciudad estaba rodeada por una muralla, la cual ha sido reconstruida por la zona norte junto a la puerta que abría la fortaleza. Antaño contaba con cuatro puertas -una por cada punto cardinal- que accedían a una ciudad cuyas calles, en su mayoría, estaban trazadas en dirección este-oeste para protegerse del frío viento del norte que hace en el Cerro de la Muela.



En la visita podemos contemplar un monumento a los héroes numantinos, que como mencionaba al principio del post, consiguió mantener a raya a los  romanos a lo largo de veinte años. Durante 240 meses, Roma vio derrotados, uno tras otro, a todos los generales que mandaba a esta ciudad de Soria, hasta que finalmente Escipión cercó la villa y consiguió acabar con sus habitantes en 11 meses, una ridiculez de tiempo en comparación con lo que llevaban resistiendo. El monumento está construido sobre unos caldarium, baños públicos parecidos a una sauna.



Las ruinas que vemos hoy en día son una mezcla de los restos celtíberos y los romanos. Las dos ciudades se superponen, y para ilustrar las dos culturas se ha recreado una casa romana y otra celtíbera. Los romanos construyeron viviendas más grandes, mejoraron el saneamiento público con desagües que aprovechaban la pendiente natural del terreno para sacar los vertidos fuera de la ciudad.



La visita estuvo genial. Me gustaría volver otra vez para realizarla con un guía, ya que la hice por mi cuenta y, aunque me gustó mucho, siempre se aprende más con una persona que te explique todo bien. Ojalá pronto tenga tiempo de seguir descubriendo esta bonita proviencia. Nunca un eslogan turístico me pareció tan adecuado como el que usa Soria, y es que… ¡Soria ni te la imaginas!

Antes de acabar el post, aprovecho para recomendaros otro parque arqueológico, Segóbrigaen Cuenca. 

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Almazán: fiestas, donuts y turismo

20 julio 2016

Probablemente no sea el título más original para un post (ni para nada, desde luego), pero si me dices "Almazán", yo te contesto lo que me evoca: fiestas, donut y turismo, así, ¡en ese orden! Y es que yo conocí antes este pueblo de Soria por sus fiestas que por sus monumentos ^_^

Iglesia de San Miguel, Almazán
Iglesia de San Miguel

Hace unos años iba a tocar allí a las Fiestas de la Juventud, organizadas por la Asociación Parchís Almazán, que tienen lugar ahora en estas fechas. Unas fiestas magníficas, con gran ambiente y una variedad enorme de actividades, en las que destacaría el pasacalles que se hace el sábado por la mañana (este año 2016 cae en 30 de julio). 

¿Qué tiene de especial este pasacalles? Que es de los Autos Locos, y todo el mundo se disfraza de un tema común, propuesto con anterioridad, y fabrica sus carritos locos para llevar bebida, de adorno o para lo que se tercie. ¡Divertidísimo!

Fotografías de las Fiestas de la Juventud
Gracias a la Asociación Parchís Almazán por cederme estas fotos para el post

Ahora justificaré el porqué de los donuts. Teníamos que hacer noche en Almazán, y el sábado por la mañana antes de actuar desayunábamos unos deliciosos donuts -baratísimos también, dicho sea de paso- de una pastelería que hay en la Plaza Mayor. Eso se convirtió en tradición, hasta el punto que nos dábamos unos madrugones tremendos para no quedarnos sin ese preciado bocado que, si te descuidabas, se acababa pronto.

Almazán visto desde el puente sobre el Duero
Almazán visto desde el puente sobre el Duero

Acabada la parte sentimental, vamos a conocer el Almazán turístico, al que le dediqué un día de paseo hace un par de Semanas Santas para saciar mi curiosidad viajera. ¿Me acompañas? 

Comenzamos la visita por la Plaza Mayor o Plaza de Morón, que acoge un conjunto monumental tan bonito como desconocido: la Iglesia de San Miguel, el Palacio de los Hurtado de Mendoza, el Ayuntamiento y la Puerta de la Villa. ¡Todo esto sin salir de una plaza! La Iglesia de San Miguel, de estilo románico, destaca por ser la única con cúpula octogonal en toda Soria. Saliendo de la Plaza por el Postigo de San Miguel, llegamos a un mirador que nos regala unas bonitas vistas sobre el Duero.

A la izquierda, la Puerta de la Villa. A la derecha, la de Herreros
A la izquierda, la Puerta de la Villa. A la derecha, la de Herreros

Además de la Puerta de la Villa, existen otras dos en la población adnamantina (para quien no lo sepa, este es el gentilicio de Almazán): la Puerta del Mercado y la del Herrero, que daban acceso al interior de la villa cuando esta estaba amurallada. Abandonamos ahora la Plaza por la Puerta de la Villa y llegamos hasta la Ermita de Jesús, un pequeño templo del siglo XVIII que alberga a Jesús Nazareno, el patrón de Almazán. Os recomiendo que continuéis hasta llegar al río, y que ahí dediquéis unos minutos a admirar la Iglesia de San Miguel desde otra perspectiva.

Interior de la Ermita de Jesús, Almazán
Interior de la Ermita de Jesús, Almazán

Ya hemos conocido una iglesia y una ermita, pero aún nos queda algún edificio religioso más: la Iglesia de San Pedro, la de Santa María de Calatañazor, el Convento de las Clarisas o el Convento de la Merced son otros de los templos que podemos visitar a este lado del Duero. En este último se guardan los restos del religioso y dramaturgo Tirso de Molina, fallecido aquí en 1648.

Convento de la Merced, Almazán
Convento de la Merced

Por último y no menos importante, el Parque de la Arboleda, el pulmón de Almazán que aporta el toque verde al municipio y que sirve como recinto ferial y Museo Contemporáneo al aire libre.


¿Qué te ha parecido Almazán? Después de ir varios años a sus fiestas y de visitarlo como turista, me declaro fan incondicional de esta villa soriana :) ¿Tú has estado alguna vez? ¿Vas a ir a las fiestas? ¿Qué me falta en el post? ¡Cuéntame!

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