09 mayo 2012
Para mí es una escapada de un día
o un fin de semana, pero visitar Segovia
puede convertirse en un lugar para darse unas pequeñas vacaciones y conocer
también sus alrededores. Situado en el centro de la Península, al lado de bonitos
pueblos como San Ildefonso o Riofrío, esta ciudad es una buena opción para
hacer turismo.
Iglesias también hay unas cuantas. La de San Martín por ejemplo no me pareció especialmente bonita, no por nada pero me recuerda demasiado a la de mi pueblo… Sin embargo la plaza donde se encuentra (Plaza de Bellas Artes) sí me gustó más, con la escultura a Juan Bravo y al fondo el museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. La Iglesia de San Milán sí me gustó más, quizás porque tenía algo de influencia islámica, y a la Iglesia de la Vera Cruz no llegué a pasar, más que nada porque está por un camino perdido a las afueras de Segovia, solo la vi de lejos desde el Alcázar. Por lo visto, se dice que fue fundada por los Templarios.
Otra de las partes importantes a las que hay que prestar atención si se va a Segovia es a la Judería. Para conocerla más a fondo se puede visitar el Centro Didáctico de la Judería, que cuesta 2 € la visita general y además dar un buen paseo por sus calles. Uno de los monumentos más representativos es la Antigua Sinagoga Mayor, actual Convento del Corpus Christi.
Te recuerdo que me puedes seguir en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.
Creo que lo primero que se nos
viene a la mente si nos dicen Segovia, es el Acueducto. Es un monumento bastante impresionante, desde mi punto
de vista, y de las primeras cosas que se ven al llegar a la ciudad, ya que sus
167 arcos destacan desde la lejanía.
Aparcamos sin problemas un poco a las afueras. Lo primero que hicimos al llegar
fue comer, ya que previamente habíamos estado en San Ildefonso (lugar del que ya os hablaré más adelante) y llegamos
al mediodía. No comimos en ningún sitio típico, normalmente vamos a lo barato,
que no hay mucho dinerito… Pero permitidme que os hable un poco de la
gastronomía segoviana. A la hora de comer, las calles se inundan con el olor de
los diferentes asados, y el aroma a cochinillo, lechazo, cabrito y cordero se mezcla en el
ambiente. De postre se puede tomar, por ejemplo, un ponche segoviano, que es una especie de tarta de mazapán y bizcocho
de la cual no podré disfrutar ni un pedacito por mis alergias 😓
Después de comer nos perdimos por
las calles de Segovia (bueno, previa recogida de plano en la oficina de
turismo) y descubrimos sitios realmente bonitos. La Casa de los Picos (hoy en día sede de un centro de enseñanzas
artísticas) fue uno de los que me llamó la atención porque la fachada es
realmente fiel a su nombre. Hablando de fachadas, me gustaron mucho cómo
estaban decoradas las de las casas. Casi todas tenían algún esgrafiado
especial.
Iglesias también hay unas cuantas. La de San Martín por ejemplo no me pareció especialmente bonita, no por nada pero me recuerda demasiado a la de mi pueblo… Sin embargo la plaza donde se encuentra (Plaza de Bellas Artes) sí me gustó más, con la escultura a Juan Bravo y al fondo el museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. La Iglesia de San Milán sí me gustó más, quizás porque tenía algo de influencia islámica, y a la Iglesia de la Vera Cruz no llegué a pasar, más que nada porque está por un camino perdido a las afueras de Segovia, solo la vi de lejos desde el Alcázar. Por lo visto, se dice que fue fundada por los Templarios.
Otra de las partes importantes a las que hay que prestar atención si se va a Segovia es a la Judería. Para conocerla más a fondo se puede visitar el Centro Didáctico de la Judería, que cuesta 2 € la visita general y además dar un buen paseo por sus calles. Uno de los monumentos más representativos es la Antigua Sinagoga Mayor, actual Convento del Corpus Christi.
Ahora dejo a un lado los
monumentos que vienen en cualquier guía de turismo para hablaros de unos
pequeños “monumentos” que hay por las calles y que me gustan mucho por el valor
histórico de algunos y lo curiosos que son otros. ¿Que de qué estoy hablando?
Nada más y nada menos que de los carteles
de las calles. Os he hecho un mix con algunos de los que me encontré por el
camino, podéis verlos todos en mi página de facebook (y ya de paso, haceros
fans! ^_^). El de la esquina inferior derecha se ve un poco mal, os lo traduzco
por si acaso: “No se permite dejar carruajes en esta plazuela bajo multa de 5
pesetas”. Algunos carteles estaban muy malogrados y fue imposible distinguir lo
que ponía, pero me gustaba intentar adivinarlo. Además que la ortografía no es
siempre la misma que tenemos hoy en día.
A parte de recorrer las calles lo
que más tiempo nos llevó en esta excursión fue la visita al Alcázar, que os
contaré otro día para poder explayarme más tranquilamente porque como ya iréis
sabiendo, soy una enamorada de los castillos :)
Te recuerdo que me puedes seguir en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.





