17 noviembre 2014
Para aquel día de julio que yo
pensaba caluroso (y no lo fue), elegimos una excursión por tierras segovianas.
Después de ver Turégano, era el
turno de pasear por Pedraza, una
villa medieval conocida principalmente por la Noche de las Velas. Me habían hablado maravillas de este pueblecito
(de obligada visita si te gustan, como a mí, los lugares con aires medievales),
así que fui a comprobar in situ si de
verdad merecía su la fama.
Sí, sin dudarlo. Pedraza merece
la fama y el título de Conjunto
Monumental que tiene. El nombre del pueblo es más que acertado, ya que
paseas por calles empedradas con un origen que posiblemente se remonta al siglo
IV a. C.
Aún con su belleza y encanto, me llevé un pequeño chasco con Pedraza.
El día que fuimos, la oficina de turismo estaba cerrada y me pareció bastante
dejada (mirad la foto), las opciones para comer que encontramos eran más que
caras, los menús rondaban los 30€, cosa que en mi casa no nos podemos permitir
comer los 3 por ese precio… Vale que sea un pueblo muy turístico, Conjunto
Monumental con el premio Europa Nostra,
pero no hay que abusar ~_~ ¿No creéis?
En fin. Me centraré en la parte
bella de Pedraza, que es lo que importa. ¿Quién necesita guías o planos? Para aparcar
hay un lugar habilitado, al lado de la Ermita
de San Pedro (que en realidad es una casa particular y no se puede ver más
que por fuera). Nosotros fuimos en lunes, por lo que no había casi nadie. Sin embargo,
intuyo que un domingo o día festivo eso se pondrá a reventar, así que si puedes
ves temprano.
Desde allí fuimos paseando por
todo el centro, impregnándonos de esa soledad que solo proporciona (en
ocasiones) ir entre semana a conocer sitios. Recorrimos calles preciosas,
llenas de unas velas casi humeantes dado lo reciente que estaba la noche de las
velas. Uno de los monumentos que puedes encontrar paseando es la Cárcel de la Villa, solo visitable sábados,
domingos y festivos por 3€.
Llegamos a la Iglesia de Santa
María, en apariencia bastante ruinosa pero que en su interior alberga el museo Ignacio Zuloaga, pintor que compró la iglesia y también las ruinas
del castillo. El museo alberga una colección de obras pintadas por el propio Zuloaga,
además de obras de arte que él tenía en su propia colección.
El castillo me pareció bonito, pero no es de los que más me ha gustado
(al menos en el exterior). Tuvimos la mala suerte de pillarlo con un escenario
delante, lo que también estropea el paisaje. La fortaleza tiene origen
medieval, y tenemos que agradecer de nuevo a Ignacio Zuloaga que algunas zonas
del castillo estén restauradas. Se puede visitar por 6€ con visita guiada.
Ahora le toca el turno a la Plaza Mayor. Centro neurálgico del
pueblo, allí encontramos hoy el Ayuntamiento
y la Iglesia de San Juan Bautista. Al
igual que en la Edad Media, en las fiestas se sigue utilizando de plaza de
toros (para que veáis lo avanzados que estamos). Recomiendo pasear por la plaza
y alrededores, por unos callejones que llevan a otras plazas más pequeñas pero
igual de encantadoras.
Estas son algunas de las cosas
que podemos ver en Pedraza, aunque podéis consultar la web de turismo donde viene bien explicado cada monumento con su
horario (no como en el exterior de la oficina de turismo…)
¿Qué os ha parecido el pueblo?
¿Lo conocíais? ¿Os parece abusivo lo que os comento de los precios para comer?
¡Contadme! Un abrazo viajeros, ¡hasta la próxima!











