Mostrando entradas con la etiqueta fallas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fallas. Mostrar todas las entradas

Qué hacer un día en Valencia (si no son Fallas)

14 febrero 2018

Si hay una comunidad en España a la que aprecio mucho (además de Cantabria), esa es Valencia, cuna de muchos de mis profesores de música y tierra por excelencia de magníficas bandas de música. 

Plaza de la Virgen

He visitado muchas veces la capital -a veces por motivos musicales, otras por la “cercanía” de la playa desde Madrid, o por las Fallas- pero nunca le había dedicado un día entero a pasear por sus calles que, por cierto, son bien bonitas. Sin embargo, este verano se dio la ocasión de hacer una visita en condiciones al centro de Valencia, y ya os adelanto que me encantó.


Bajamos del tren en la Estación del Norte, que en 2017 cumplió 100 años. En 1983 se la declaró como Bien de Interés Cultural, y a mí particularmente me encanta. Aunque ahora es la principal, no fue la primera estación que se construyó en la ciudad, sino que sustituyó a la de San Francisco.


De paso casi obligatorio cuando sales de la estación es la Plaza del Ayuntamiento. En Fallas, esta plaza se convierte en un hervidero de gente que acude a ver la Falla del Ayuntamiento o las mascletás. Si te organizas bien y vas entre semana, puedes visitar algunas dependencias del Ayuntamiento, como el Salón de Plenos, el Salón de Cristal o el Balcón del Ayuntamiento. En esta plaza se encuentra también el Edificio de Correos y el Kilómetro 0 del Valencianismo.


Después de este agradable paseo nos armamos de valor y nos decidimos a subir al Miguelete o Micalet, que es la torre de la Catedral. Por solo 2€ pudimos disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad Eso sí, subiendo los 207 escalones que nos llevan hasta la cima del campanario.

Vistas desde la Torre del Micalet

Ya que estábamos allí no dejamos pasar la oportunidad de visitar la Catedral por dentro (7€), un edificio asentado sobre un templo romano que pasó también por mezquita antes de convertirse en Catedral. Como curiosidad, en el interior de una de sus capillas se encuentra la única copa en el mundo reconocida por el Vaticano como el Santo Cáliz (nada más y nada menos que el famoso Santo Grial). Al salir, nos tomamos un helado en la Plaza de la Virgen.

Catedral

Con las fuerzas renovadas seguimos paseando y, casi de casualidad, encontramos uno de los lugares más impresionantes de la ciudad de Valencia (al menos para mí): la Iglesia de San Nicolás. La entrada general con audioguía son 5€, y te aseguro que van a estar muuuuuy bien invertidos. Es conocida como la Capilla Sixtina valenciana, porque en su interior te encontrarás con más de 4.000 metros cuadrados de frescos, restaurados hace poquito. La entrada a esta maravilla arquitectónica se encuentra en la Calle Caballeros 35, y es muy discreta, así que tienes que tener cuidado de no pasártela.

Iglesia de San Nicolás

Salimos completamente embobados después de tan impresionante sitio (suena pedante, pero es que fue así) y seguimos paseando sin rumbo. En nuestras andadas pasamos por…

… el Mercado Central, que se encuentra donde hace más de un siglo se ponían los puestos ambulantes. En 1928 se inauguró el edificio –de estilo modernista- tal y como lo conocemos hoy en día, uno de los más grandes de Europa.


… las Torres de Serranos y Quart, dos de las puertas de acceso a la ciudad que formaban parte de la antigua muralla medieval, derribada en 1835. Se pueden visitar por dentro, pero nosotros las pillamos cerradas ya.


… los Jardines del Turia. El cauce del río, que fue desviado para evitar las inundaciones en la ciudad, sirve ahora como un gran parque de más de 9 kilómetros de recorrido. Paseando por estos jardines puedes llegar hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias. 

Jardines del Turia

… la Plaza Redonda, también conocida como “el clot” (“el ajujero”). Es una placita pequeña pero con mucha vida, llena de puestos artesanos y de bares.

Esto es solo una pequeña parte de lo que hay en Valencia. Creo que es una ciudad a la que, mínimo, hay que dedicarla un fin de semana, ya que la oferta turística es amplísima. Esto que os he contado forma parte de una visita al casco histórico, pero también está la zona de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y L’Albufera.

Todo esto lo podéis ver si vais en Fallas, pero tened en cuenta que muchos monumentos estarán enterrados bajo hordas de gente y ninots, y casi será imposible que los apreciéis, por eso el título del post.

Y tú, ¿has estado en Valencia? ¿Qué me recomiendas para futuras visitas? ¡Cuéntame! 

Te recuerdo que me puedes seguir en FacebookTwitterInstagram y Youtube :) si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales pinchando en uno de los botones de aquí abajo ↓

24 horas en las Fallas de Valencia

07 marzo 2017

La primera y única vez que pude ir a las Fallas fue en 2010, y por fin el año pasado pude volver. Si la otra vez fue una escapada exprés, esta vez no iba a ser menos. ¿Quieres saber cómo aprovechar si solo tienes 24 horas para disfrutar de las Fallas? ¡No te pierdas este post!
  • Nota: las fotografías son todas de las Fallas de Valencia 2016



La primera opción es la que yo hice en 2010, que fui en la cremá, la noche en la que las fallas pasan a ser pasto de las llamas y que puedes leer en este post de hace unos añosLa segunda opción, que yo casi la disfruté más, es ir el penúltimo día para disfrutar de la Nit del Foc y de la última mascletá de la temporada. Os cuento qué hacer si elegís esta segunda recomendación.



Salimos temprano por la mañana desde Madrid, y llegamos al mediodía al centro de Valencia. Aparcamos un pelín retirado del centro porque sino, no hay quien aparque. Comimos un bocadillo previamente hecho con amor y cariño en casa, y así no perdíamos tiempo en buscar dónde comer.



Tuvimos unas horitas para contemplar y fotografiar las fallas que encontrábamos por cada rincón. Hay que tener cuidado, porque las aglomeraciones de gente y los petardos son una combinación peligrosa… Si te agobias fácilmente y no te gusta el ruido y la pirotecnia, esto no es para ti. Sé que parece una recomendación obvia, pero hay gente que a pesar de todo se empeña en ir a las fallas y lo pasa realmente mal. Tal vez, en ese caso, te recomendaría ir los primeros días que habrá menos gentío.



Después de hartarnos a ver los ninots y de esquivar algún que otro petardo nos fuimos a ver el desfile de la Ofrenda, un pasacalles donde las comisiones falleras peregrinan junto a sus bandas de música para acabar dejando las flores en el manto de su patrona, la Virgen de los Desamparados. Al acabar la ofrenda, la Virgen luce un precioso vestido realizado con las flores que la gente ha ido llevando.



A final de la tarde la cosa se puso un poco fea porque nos empezó a llover y nos mojamos un poco, pero por suerte la cosa no fue a más y por la noche paró. Buscamos un sitio donde cenar (algo alejado del centro) y, una vez con el estómago lleno, fuimos a la zona donde unas horas más tarde tendría lugar el espectáculo de la Nit del Foc, en la zona de la Alameda a la 1:30 de la madrugada.



El castillo de fuegos artificiales es un gran reclamo turístico, por lo que te recomiendo que te armes de paciencia y vayas con tiempo para coger sitio. Llévate las cartas, crucigramas, un libro y pipas porque te dará tiempo a hartarte de jugar, acabar los crucigramas, el libro y las pipas. El espectáculo merece la pena aunque, repito, hay que tener mucha paciencia. En este caso, el año pasado tuvimos la mala suerte de que además empezó con bastante retraso… Esperemos que este año no pase igual.





Una vez deslumbrados por los fuegos artificiales volvimos al coche. Como veréis, no he hablado nada de alojamientos en este post, y es que nuestro alojamiento fue el coche. Lo movimos hasta una zona apartada y con los sacos de dormir y los asientos de atrás plegados pudimos dormitar bastante decentemente. A la mañana siguiente dejamos el coche en una estación de Renfe cercana (no recuerdo cuál 😐) y fuimos al segundo ejercicio de paciencia de nuestro viaje a las Fallas: coger sitio para ver la última cremá.



A pesar de que era a las 14 horas, desde las 10 de la mañana la gente ya estaba cogiendo sitio. INCREÍBLE. Nosotros desayunamos, compramos unos aperitivos para la espera y cogimos sitio, eso sí, no sin antes plantearnos robar alguna silla de algún bar para que la espera fuera más cómoda 😁 También intentamos comprarla, pero no hubo manera. La próxima vez iremos mejor preparados, ¡prometido!

La espera fue un poco eterna, a pesar de que llevaba los crucigramas y un cuaderno para entretenerme. Sabiendo que la gente está ahí más de tres horas antes de la mascletá (si quieres coger buen sitio) no sé cómo no hacen algún pasacalles o algo que amenice la espera… Ahí lo dejo jejeje. A las 14 horas comenzó lo más ruidoso que he oído en mi vida, pero que con los oídos medio tapados es soportable e impresionante.

Así se cumplían las 24 horas en las Fallas de Valencia, y con ellas nuestra estancia en estas fiestas. Había sido poco tiempo pero bien aprovechado, ¿no crees? ¿Tú has estado en las Fallas? Me encantaría saber tu experiencia :) ¡Cuéntame!

Si te ha gustado el post, te invito a seguirme en las redes sociales para no perderte ninguna novedad del blog:  FacebookTwitterInstagram y Youtube y a compartirlo usando estos botones de aquí abajo

Marzo en imágenes

02 abril 2016

¡Buenas tardes!

A puntito de cumplir 5 años con el blog (que se dice pronto) tengo al pobrecito un poco desatendido. ¡Pero es que no paro! Desgraciadamente no todo son viajes, pero no me puedo quejar del mes de marzo. He podido pasar un fin de semana en Rascafría, y además hice una escapada exprés a las Fallas de Valencia ^_^ No llegué a estar ni 24h. pero pude ver los ninots del centro, disfrutar de la Nit del Foc y de la última mascletá. Ya os contaré cómo hacer todo eso en tan poco tiempo.

Abril va a ser un mes más complicado, pero para que pase bien, de momento lo inicio con la sección "en imágenes", esperando como siempre que me contéis cuál es vuestra favorita. ¡Feliz fin de semana!

No os olvidéis de seguirme en FacebookTwitterInstagram y Youtube para no perderos ninguna novedad del blog :)

Fallas de Valencia 

Falla del Ayuntamiento

Desfile fallero por las calles de Valencia

Penúltima noche fallera

No podía faltar una imagen de alguna procesión, ¡que para eso ha sido Semana Santa!

Rascafría

Viaje relámpago a las Fallas de Valencia (2010)

12 marzo 2012

Estos días veo en las noticias cosas de las Fallas, y digo… ¡Yo quiero ir! A los pocos segundos pensé… ¡Pero si ya fui un año! Y aunque el viaje duró nada y menos, he decidido contaros un poco cómo fue. 


En las fechas que son suelo estar liada con mil cosas y no me puedo permitir hacer un viaje en condiciones para verlas. Por eso, en 2010, cuando vimos la oferta de Viajes a precios jóvenes no dudamos ni un momento en cogerla. Por 25 € (este año ha vuelto a salir, se puede ir el 17 o el 19 de marzo) nos llevaban hasta Valencia un día por la mañana –viernes, creo recordar- y volvíamos al día siguiente a las 6 de la mañana. Vamos, la idea era llegar, ver un poco las fallas, asistir a la cremá, fiesta y volvernos. Y así fue.

A las 9 de la mañana, mis amigas y yo estábamos en Ciudad Universitaria montándonos en el bus que nos llevaría a ver ese bonito espectáculo que son los Ninots. No sé la cantidad de autobuses que saldrían, no menos de 20, ¡impresionante! Pero es que por esos precios… Era irresistible (una paliza, sí, pero irresistible).


Sobre las 14 h. llegamos a Valencia, nos paramos al lado del Palau de la Música y ahí nos dejaron hasta las 6 de la mañana del 20 de marzo. Ilusionadas, mirábamos por todas las calles, ansiosas por descubrir esas Fallas que habíamos visto en al televisión y en los medios. La primera que vimos fue una que representaba un par de futbolistas de un futbolín gigante, con Vicente del Bosque por ahí y Naranjito.

El día se pasó viendo esas pequeñas y grandes caricaturas que son los ninots, y pensando en la pena que iba a dar cuando ardieran. Si había algo que me fascinó, a parte de lo bonitas que eran, fue lo cerca que estaban algunas –casi todas- de los edificios. Qué bien controlado lo tienen todo para que no prendan como mechas las casas cercanas…

Nos decían que habíamos ido el peor día, que en la cremá ya no hay nada, que a las 12 de la noche las queman y se acabó. Sin embargo, aún quedaba mucho tiempo para esa hora y nosotras estábamos dispuestas a pasárnoslo genial y a ver todas las Fallas posibles.


 Más de 20 metros medían algunas, figuraos qué impresión daba eso. No en vano son candidatas a Patrimonio de la Humanidad. Los petardos resonaban por todas las calles, y nos llevamos algún que otro susto. Concretamente, yo me accidenté levemente (por suerte al final del viaje) cuando descansaba tranquilamente en un banco. Suena irónico, pero mientras estaba allí sentada, un niño tiró un correpiés que saltó directo hacia mí, rebotó en alguna parte y yo por esquivarlo me tropecé y me raspé en una valla, para después caer al césped. ¡Toda una experiencia!



Otra de las cosas que merece la pena ver si vas a Valencia en Fallas es lo guapa que está su patrona, la Virgen de los Desamparados. Para la ocasión viste un manto floral confeccionado con los ramos de flores que depositan en la tradicional Ofrenda a la Mare de Déu de los días 17 y 18 de marzo. La verdad que no tenía ni idea de esa tradición, y me sorprendió gratamente, ya que la escultura de la Virgen (un busto, las manos, el niño Jesús más la estructura para poner las flores) mide unos 15 metros. 



No solo la mascletá, los petardos, la cremá y los ninots son los protagonistas en esta sonora fiesta, también lo son mis queridas bandas de música. Yo no he ido nunca a tocar, pero por lo que dicen es tan divertido como duro. Me alegré mucho cuando, paseando por una de las plazas, encontramos un desfile de una banda que iba tocando una marcha mora o cristiana (lo siento, no las distingo bien). 



El día pasó rápido, y llegó la hora de la cremá. Optamos por irnos a una de las plazas secundarias, ya que la del Ayuntamiento con su inmenso ninot estaba a rebosar, y tampoco queríamos meternos en una calle estrecha para no ahumarnos mucho. El resultado fue que hubo algún problema con esa Falla y hasta las 3 de la mañana no la vimos arder.


 Así que, entre pitos y flautas, eran ya casi las 4. Estuvimos un rato más de marcha y a las 5.30 de la madruagada con un cuerpo para el arrastre, volvimos al autobús, que salía de la otra punta.

Y este fue mi viaje relámpago por tierras valencianas para conocer la tradicional fiesta de las Fallas. Al menos con esto ya sabréis un poco qué ver en las Fallas de Valencia, aunque hay que decir que no solo en la capital sino por casi todos los pueblos de la Comunidad Valenciana hay fallas.

¿Vosotros habéis ido alguna vez? ¿Queréis ir? ¿Qué os parece que sea candidata a Patrimonio de la Humanidad? Con estos interrogantes me despido. ¡Espero poder contaros las del año que viene!

¡Más fotos en mi facebook! (muchas más jejeje)

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.