Mostrando entradas con la etiqueta francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta francia. Mostrar todas las entradas

Château de Chambord, otro castillo de ensueño

19 mayo 2012

Escribía el último post de Segovia y dejé pendiente el del Alcázar. Pero como me parecía demasiado obvio continuar con ese, he preferido hablaros de otro precioso castillo, esta vez fuera de España. 
  
Hace más de un año que un concierto con la banda en Disneyland me llevó a tierras francesas, algo que suena bastante bonito pero que conlleva unas cuantas horas (muchas) de autobús. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes. ¿Inconvenientes? Podría hacer un blog solo dedicados a lo incómodo que es viajar en bus durante 20 horas, pero aún no ha llegado el momento. ¿Ventajas? Antes de llegar a nuestro destino final (no, la película no, París) hicimos noche en Futuroscope y al día siguiente pasamos por el Valle del Loira y visitamos el precioso Castillo de Chambord, uno de los 19 que se pueden encontrar por allí.

Château de Chambord

Cuando llegamos los 5 autobuses que veníamos desde Madrid podéis imaginaros cómo se llenó eso de gente, más la que ya había allí… El resultado es ni una foto decente sin que parezca que habíamos invadido Chambord. Una vez comentado este detalle, mi ilusión era grandísima al ver lo bonito que era aquel sitio, no solo el castillo en sí sino todo el terreno que lo rodea (el mayor parque forestal cerrado de Europa), tan verde, tan primaveral.

Château de Chambord
La entrada cuesta 9,50 €, y si no vas en autobús como fue nuestro caso, parece que hay aparcamientos de pago. Pasamos al interior del castillo y recorrimos un poco a matacaballo sus estancias. Es otra de las desventajas de viajar en grupo (y no poder escapar), que teníamos el tiempo bastante justo para verlo. Pasamos por los aposentos reales de Francisco I y de Luis XIV, los de la servidumbre que no estaban nada mal, y por alguna que otra sala de juegos. No sé si se llamaría así, posiblemente tendría algún nombre más glamouroso; básicamente eran estancias con mesas de billar francés y de estas para jugar a las cartas (no estoy yo muy puesta en esto del juego, por si no se nota). Todo esto perfecta y recargadamente decorado con cuadros, tapices y esculturas de la época.

Château de Chambord

Lo que más me llamó la atención fue una escalera que había en el interior, llamada de doble revolución o de doble hélice. ¿Qué es esto? Bien, nada más y nada menos que una extraña escalera con dos entradas por donde pueden subir dos personas sin llegar a cruzarse. Es una sensación bastante rara, os lo aseguro. Por hacer la broma me subí yo por un tramo diferente al de mi madre y mi hermana y casi la lío, luego no sabía por dónde salir para encontrarlas, me desorienté un poco, qué desastre…

Château de Chambord
Escalera de doble hélice o de doble revolución

Château de Chambord
Interior de la escalera de doble hélice

Los patios interiores también me parecieron muy bonitos por las vistas que ofrecían del castillo, porque tampoco tenían nada especial. Y por desgracia, poco más pude ver porque se nos acabó la visita mañanera. Por la tarde quería haber visto los jardines que rodean al Château, pero tuvimos un ensayo espontáneo y acabamos tocando Paquito el Chocolatero para todos los turistas que había por allí, ¡menuda juerga!


Eso sí, tengo unas ganas tremendas de volver para ver bien la zona, no solo este sino los otros 18 castillos del Valle del Loira. ¿Vosotros habéis estado en este castillo o en alguno de los demás? Si es así, te animo a que dejes un comentario con tu experiencia. Si piensas ir quizás te interese consultar este enlace con la programación del año. ¡Que lo disfrutéis!

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Futuroscope, un parque temático diferente

30 enero 2012

Hace casi un año ya que lo visité, justo cuando empecé con esto del blog, y todavía no le había dedicado ningún post. Creo que ya iba siendo hora, ¿no? :)

Estaba de viaje con la banda de música, íbamos de camino a París y ya llevábamos bastantes horas de autobús desde Madrid cuando llegamos a Poitiers. No pude disfrutar todo lo que me hubiera gustado de Futuroscope porque llegamos a media tarde y luego tuvimos que cenar todos a la vez bastante pronto (es lo malo de los viajes en grupo).



Algo sí que pude ver, así que vamos allá. Lo primero que hicimos fue dejar las cosas en el hotel, uno de los que hay en el recinto y que, por cierto, estaba bastante bien tanto las habitaciones como el servicio. No eran gran cosa, pero para pasar una noche…

Si alguien va a Futuroscope con pensamiento de un parque de atracciones con montañas rusas y demás, que se olvide. Yo lo he llamado en el título “parque temático” aunque tampoco sé si realmente es eso. Es un sitio peculiar donde reinan los cines en 3D y 4D, las proyecciones de películas que mueven tu asiento y te echan agua en la cara. Eso por un lado.

Por el otro algo que me llamó mucho la atención: una de las partes del parque (casi toda la zona de niños) está llena de atracciones de agua. ¿Qué os imagináis cuando os digo eso? ¿Quizás algo como los Fiordos o El Aserradero del Parque de Atracciones de Madrid? No, no, no. Más bien hay triciclos acuáticos, bolas de estas de plástico que van sobre el agua, embarcaciones donde puedes dispararte agua… Tuvimos suerte de que nos hizo un tiempo estupendo a pesar de ser abril y nos montamos en los triciclos. Yo le dejé la tarea de conducir a mi hermana (se podía montar de dos en dos) y ¡vaya espectáculo! Era bastante difícil mover aquel trasto por el agua pedaleando, y no digamos aparcarlo… Eso sí, te echas unas risas.

Triciclos acuáticos muy difíciles de aparcar

A parte de esa atracción fuimos a uno de los cines en 4D, vamos, esos donde mueven los asientos. Fue una pasada, porque la calidad de imagen de la película era muy buena y la historia divertida. No fue el único asiento que probamos allí en Futuroscope: en Los animales del futuro recorrías varios escenarios sentado en un sillón que te mostraban cómo sería nuestro planeta y sus habitantes dentro de 5, 100 y 200 millones de años. Tenías una especie de prismáticos en 3D con los que podías interactuar y dar de comer o acariciar esos animales virtuales.

Los niños podían aprender a conducir en Futuroscope en este minicircuito

No me acuerdo del nombre de la otra proyección que vimos, aunque sí recuerdo que la pantalla era de agua. Infinidad de atracciones de lo más inusuales son las que vimos y nos dejamos por ver debido a la falta de tiempo (una vez más, espero volver algún día) pero os recomiendo subir a la torre observatorio, que por los comentarios que hicieron después los que habían subido, merece mucho la pena.

Fuimos a cenar al hotel, y me quedé sorprendida por el buen servicio y la calidad de la comida. Qué queréis que os diga, pero era un hotel de los más baratillos y no esperaba mucho. Pudimos acomodarnos todos en el comedor, donde cabían unas 250 personas y los camareros nos sirvieron un par de platos y un postre deliciosos. Sé que os gustan las fotos de comida, y esta tiene tan buen aspecto que no he podido menos que ponerla en el blog.

Delicioso el postre que nos sirvieron en el hotel de Futuroscope

Al acabar de cenar volvimos al parque, ya que había un espectáculo de luz y sonido nocturno. Bien abrigados que hacía frío ya nos sentamos en el auditorio al aire libre expectantes por lo que nos esperaba. No nos decepcionó. Al contrario, superó con creces mis expectativas. Alguna vez había visto espectáculos de este tipo, y no tienen nada que ver con el de Futuroscope. El Misterio de la Nota Azul es su nombre, y cuentan una historia musical a través de pantallas de agua, láser y sonido. ¡Precioso! Una vez más utilizo una de las fotos de la bloggera de Otra Mirada, ya que mi modesta cámara de fotos no tiene nada que hacer contra su Réflex, al menos por la noche.

Espectáculo nocturno de Futuroscope (foto cortesía de Otra Mirada)

Con esto sí acabamos la visita a Futuroscope, con la ilusión de poder volver algún día (a ser posible en verano para disfrutar de las atracciones de agua). Y vosotros, ¿habéis ido alguna vez? ¿en qué atracciones habéis montado? ¡Quiero todos los detalles! ¡Hasta pronto!

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Disneyland París: "¡¡No quiero crecer!!"

03 mayo 2011

Esa frase la decía yo muchas veces cuando era pequeña, que no quería crecer y que no quería hacerme mayor. A veces hoy la pienso, según pasan los años y voy teniendo más responsabilidades. ¿Cómo hubiera sido no crecer, vivir una larga infancia, seguir siendo niño y fantaseando como cuando éramos pequeños?

Disneyland Paris

Yo he estado dos veces ya en Disneyland París, y si os digo la verdad, me he sentido como si aún siguiera siendo pequeña, como si no tuviera problemas y las únicas decisiones que tuviera que tomar fueran si montarme en una atracción o en otra, o en perderme entre los montones de muñecos.

El primer día que visité Disneyland fui al parque que tiene ese nombre, y pasé descontroladamente por todas las zonas que tiene: Main Street USA, Frontierland, Adventureland, Fantasyland y Discoveryland, cada una de ellas de una temática diferente. En un día es difícil visitar todo y por eso, aprovechando que llegamos pronto al parque y que no había (aún) demasiada gente, nos montamos en el Space Mountain, una montaña rusa de interior que simula un cohete espacial donde después una cuenta atrás y de lanzarte a toda velocidad, vas haciendo loopings y viendo pasar planetas por tu lado.

A lo largo del día también monté en las otras dos montañas rusas del parque: el Indiana Jones (que está bien, pero no es tan “fuerte” como el Space Mountain) y la Big Thunder Mountain, algo intermedio y quizás un poco light si ya te has montado antes en las otras dos.

Big Thunder Mountain

Si te gustan las cosas más tranquilitas cualquier cosa de Fantasyland es apropiada para ti. El Castillo de la Bella Durmiente, al que puedes subir y ver por dentro (es una tienda). La atracción de Dumbo es un elefantito donde puedes montarte y manejarlo tú, tipo “El pulpo” de las ferias o algo así. Es adecuada para montar con madres :)

El País de los Cuentos de Hadas

Más cosas de esa zona: el Laberinto de Alicia, donde tienes que tener cuidado para no perderte; el Carrusel, tradicional y muy bonito. Recomiendo darse prisa en subir a esa atracción, porque en cuanto es tu turno la gente corre como loca a elegir sitio y al final te toca donde nadie quiere :( yo quería caballito y me quedé en la carroza… El País de los Cuentos de Hadas merece la pena, es una barca que te lleva por los diferentes cuentos (o más bien películas) de Disney.

Y si te han gustado estas barcas, aprovecha y móntate en otras que te dan un paseo por todos los rincones del mundo, con una melodía que te acompaña durante todo el viaje y cambia según la parte del mundo que te encuentres. Si habéis ido al Parque de Atracciones de Madrid, es muy parecida a la atracción de Fantasía, solo que con más glamour.  En esta zona hay más cosas, pero solo me dio tiempo a montarme en una más: ¡¡¡las Tacitas!!! ¿Quién no ha visto el típico anuncio de Disneyland donde sale la gente dando vueltas en las tazas? Un poco pequeñas pero muy divertidas, nosotros conseguimos montarnos cinco en una.


La que para mí es la mejor de todas las atracciones “familiares” es la de Peter Pan. Te subes en un barquito y ves este cuento como si fueras volando en él, pasando por la habitación de los niños y por Londres, que a mí es lo que más me impresionó. Realmente parece que vas volando… Completamente mágico. No sé describirlo…

Más o menos estas son las atracciones de este parque donde pude montarme. Como os digo, a pesar de haberlo visitado en dos ocasiones, no he tenido tiempo de ver ni de montar en todas las atracciones, creo que para ver los dos parques bien se necesitan al menos cuatro días. 

Hay mucha gente para pasar a las atracciones y a los espectáculos, pero con la entrada tienes la opción (en algunas atracciones) de coger un fast-pass. ¿Qué es esto? Os explico: al lado de las entradas hay unas máquinas donde tú pasas tu ticket y te dan un papel con una hora aproximada. Por ejemplo: son las 11 de la mañana, voy al Space Mountain a sacar un fast-pass y me dan un papel que pone “16:40 – 17:10”. Así, yo volveré a esa hora y podré pasar sin esperar cola. ¡Todo un adelanto! :)

Walt Disney Studios

Este es solo un parque. El otro es Walt Disney Studios. Completamente diferente al otro, con un estilo más americano, más hollywoodiense. Es más pequeño que el otro, por lo que se puede visitar más fácilmente. Si tuviera que elegir una atracción, no sabría decidirme entre la montaña rusa de Nemo o la Rock ‘n’ Roller Coaster, de Aerosmith –ambas montañas rusas de interior-. Si te gustan las emociones fuertes quizás sea mejor la de Aerosmith, ya que tiene más caídas, más loopings y es más movidita. Pero la de Nemo no se queda atrás: montado en un caparazón de tortuga vas dando vueltas por el mundo submarino, emocionante a la vez que bonita la atracción. Otro punto a favor de la de Aerosmith es que la espera hasta que te montas se hace muy amena, porque hay una exposición de guitarras y otros objetos de grupos como Radiohead, The Cure o el propio Aerosmith.

Walt Disney Studios

La zona de Toy Story también está genial, ya que te hace sentir como un juguete de la película, con los decorados a escala. Puedes montarte en una atracción que son paracaídas de los soldaditos, en el perro Slinky (tipo del “Gusano”, esa que da vueltas nada más) o en uno de los coches de la película, que hace más o menos como el barco del pirata de toda la vida.

Sin duda, algo que destacar de este parque son los espectáculos. Me habían recomendado uno que se llama Animagique, pero a ese no pude ir. Al que sí fui es al espectáculo de especialistas de cine, donde varios coches y motos hacían acrobacias impresionantes. Escenifican varias persecuciones, incluyendo un tiroteo donde un hombre caía abatido desde un par de pisos, y un incendio en una moto, donde el piloto ardía junto a la moto. Son 45 minutos de show que merece la pena ver.

Walt Disney Studios

The Hollywood Towner Hotel es una atracción donde no conseguí montar, no por falta de tiempo sino por un poco de miedo... Mi hermana sí se montó, y para ella estuvo muy bien. Además de disfrutar de unas magníficas vistas del parque durante unos segundos antes de que te dejen caer, te cuentan mientras una historia y lo escenifican con efectos especiales, narrando cómo una familia murió en ese ascensor.

Por último acabaré el post hablándoos de las tiendas y restaurantes de ambos parques. Al igual que el resto de instalaciones, hay que visitarlas. Aunque no vayas a comprar nada, las tiendas son bonitas en sí mismas; además, no me parecen especialmente caras, al menos no más que las de Disney Store que tenemos en Madrid. Y los restaurantes más de lo mismo. Están ambientados en diferentes películas, como Piratas del Caribe o High School Musical, y allí, hasta la comida es bonita.

Walt Disney Studios

Espero no haberos aburrido demasiado, y por supuesto espero que me contéis vuestras experiencias en el parque o dónde os gustaría montar si vais :)

¡¡¡Hasta la próxima!!!

Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.

Rumbo a París

15 abril 2011

Acabo de empezar con el blog y ya me voy. Pero es que esta noche pongo rumbo a París, ciudad que ya he visitado pero que voy a revisitar para poder contaros todo de primera mano ;)

El día 21 estoy de nuevo por España, espero no estar demasiado cansada y escribir una entrada. Pasad buena Semana Santa, con mucho cuidadito los que vayáis en coche que lo importante es llegar.