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La gran muralla de Cuéllar

23 marzo 2012

¡Por fin! Tenía muchas ganas de contaros mi escapada del 19 de marzo (al menos la primera parte), y después de una ajetreada semana, esta tarde he conseguido ponerme a ello. Ahí va. 

Aprovechando que el lunes teníamos el día libre con motivo de la festividad de San José, me fui con mis padres a conocer Cuéllar, un pueblo de Segovia. La idea de visitar este pueblo en concreto salió de una bolsa que tenía en la terraza con folletos de mi visita a Fitur. Cuéllar me conquistó por su castillo y la cantidad de cosas que tenía por ver.

Cuellar, Segovia
Este es el folleto que me cautivó y me animó a visitar Cuéllar

Cogimos el coche sobre las 9 de la mañana y allá que fuimos. Después de unos 160 km. llegamos a nuestro destino. Cuéllar parecía, a priori, un sitio más turístico y me esperaba que estuviera a reventar de turistas que como nosotros, aprovechaban el día del padre para conocer algún sitio nuevo. Pero nada más lejos de la realidad. Atravesamos el pueblo acercándonos al castillo y casi no vimos a nadie… Mejor a la hora de aparcar, todo sea dicho.

Cuellar, Segovia
Iglesia de Santa María de la Cuesta, Cuéllar

Finalmente dejamos el coche al lado del Arco de San Andrés, que daba acceso al recinto amurallado de la ciudad, y comenzamos la visita. Nuestra intención era visitar lo primero el castillo, entre otras cosas, porque allí se encuentra la oficina de turismo. La realidad fue que llegamos antes a la Iglesia de San Andrés, no muy llamativa por fuera y desconocida por dentro porque no pudimos pasar.

Paseando bajo un sol engañoso no tan abrigada como debería (hice una mala asociación de esas de hace sol/no hace frío) llegamos al Castillo del Duque de Alburquerque. Como ya he comentado en alguna que otra ocasión, soy bastante fan de los castillos y este me pareció bonito y bien cuidado. No en vano es Monumento Artístico Nacional desde 1931 y lo han restaurado más o menos recientemente. Pero del castillo ya os hablaré en el próximo post, ahora quiero contaros qué más vimos en este pueblo segoviano.

Cuellar, Segovia
Muralla de Cuéllar

Otro de los encantos de Cuéllar es la muralla que rodea una pequeña y a la vez gran parte del pueblo. Tiene su origen en siglo XII, y además del muro en sí tiene varios arcos mudéjares. Puedes subir a ella por 1 €, nosotros decidimos no hacerlo porque desde el castillo ya tuvimos unas buenas vistas (de hecho, me gusta como se ve en la foto que os pongo porque parece súper larga, es lo único bonito de la foto). Lo que sí hicimos fue pasear por los alrededores, desde donde salen varios senderos.

Ahí cerquita teníamos la Iglesia de San Martín, actual Centro de Interpretación del Arte Mudéjar, que al igual que el castillo fue declarada Monumento Artístico Nacional en el mismo año, y restaurada en los años 80. No sé qué tal estará pero la entrada cuesta 3,10 €. Os cuento los precios porque a mí me gusta consultarlos antes de ir a un sitio para prever el gasto que tendré y en este caso no están por internet (que yo haya visto), así que os los voy dejando caer (tampoco tenían ningún folleto que pudiera escanear, podéis verlos en esta foto de mi facebook).

Cuellar, Segovia
Iglesia de San Martín, actual Centro de Interpretación del Arte Mudéjar,(Cuéllar)

Bajando centro del pueblo con las cámaras de foto desenvainadas, se nos acercó un anciano lugareño: ¿sabéis cuál es el colmo de un fotógrafo? ¡Hacer una foto a un muerto y que te salga movida! A mí me hizo mucha gracia, más que nada por cómo se nos acercó el hombre y nos lo contó. Con la risa floja pasamos por otro de los arcos, esta vez el de San Martín.

Hablando de arcos, al de San Basilio se podía subir, pero dijimos esa maldita frase “cuando volvamos a pasar, subimos”. No lo hicimos en su momento, no recuerdo por qué, y tampoco lo hicimos después. Lástima…

Y a lo que iba, la siguiente zona que me llamó la atención fue el Parque Arqueológico de San Esteban, donde además de la iglesia con el mismo nombre, se pueden ver varias tumbas antropomorfas y varios silos que más tarde fueron pozos para almacenar la nieve.

Cuellar, Segovia
Arco de San Basilio

Cuellar, Segovia
Tumba del Parque Arqueológico de San Esteban

Vimos más cosas y otras tantas las dejamos por ver. Nuestra idea original era haber comido en el pueblo y haber pasado el día allí, pero salvo un restaurante que no nos llamó la atención (vendían el “típico plato mudéjar” que no era otra cosa que chorizo y huevos fritos), estaba todo completamente cerrado.

Por eso alrededor de las 3 de la tarde y con el estómago rugiendo ferozmente, nos montamos en el coche rumbo a buscar un sitio donde comer. Se nos fue de las manos y acabamos… ¡En Valladolid! Pero como dicen en mi libro favorito, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión :)

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