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Atardecer en el Faro de Punta de Teno (Tenerife)

18 mayo 2015

A veces la magia no está en recorrer la grandiosidad de ciudades como París, llenas de monumentos, o en conocer la ciudad donde nació aquel genio al que admiras, como Salzburgo. Con frecuencia, la magia la tenemos aquí al lado, en pequeñas cosas y detalles casi imperceptibles. Por eso os quiero hablar del atardecer en el Faro de Punta de Teno, en el noroeste de Tenerife.

Atardecer en el Faro de Punta de Teno

Lo cierto es que la historia no es muy bonita ni muy romántica, y de hecho lo pasé bastante mal cuando fui allí. Sin embargo, el resultado mereció la pena. Todo se remonta al verano de 2014, después de un agotador pero estupendo día conociendo Tenerife. Mi novio me quería dar una sorpresa llevándome a este sitio tan bonito, pero al llegar nos encontramos con la carretera medio cerrada.

Paseando por el Faro de Punta de Teno


Fuimos por la carretera de Buenavista del Norte, y al llegar al tramo que lleva al Faro, había una valla cortando la mitad de la vía. Paramos el coche y leímos los carteles que indicaban que pasar por allí era peligroso y que, si lo hacías, era tu responsabilidad. Durante el rato que estuvimos dudando o no, varios coches salieron y entraron por la parte de la valla que estaba abierta, así que, como mi novio ya había estado antes allí y conocía la zona, decidimos arriesgarnos.

Atardecer en el Faro de Punta de Teno

Yo iba aterrorizada, para qué decir lo contrario. A mí eso de arriesgarme… Lo justo. Así que pasar a escasos metros de los Acantilados de los Gigantes, viendo la carretera llena de baches producidos por los desprendimientos, no me producía mucha tranquilidad (juzgad vosotros mismos con el vídeo). Atravesamos varios túneles sin nada de iluminación (salvo la del coche, obviamente) y por fin, llegamos a nuestro destino: el Faro de Punta de Teno.




Los Acantilados de los Gigantes, vistos desde Punta de Teno
Los acantilados de los Gigantes, vistos desde Punta de Teno

Salí del coche y tuve la oportunidad de mirar atrás, ver las impresionantes moles de roca que se hacen llamar Gigantes (con toda la razón del mundo mundial), y sonreír. El sol se ponía, hacía airecillo y dimos un paseo por allí. No se puede subir hasta el faro, pero sí se puede pasear por la zona y disfrutar de la brisa marina.

Atardecer en el Faro de Punta de Teno

Así que finalmente, mereció la pena. Contemplé un maravilloso atardecer tinerfeño en uno de los lugares de más encanto y menos accesibles de la isla. He leído en el Diario de Avisos que tal vez se reanuden las obras ahora en enero para acondicionar la carretera, a ver si hay suerte. Mientras tanto, si pasáis, es vuestra responsabilidad (yo no os estoy diciendo en ningún momento que pasar sea seguro).


¿Qué os ha parecido este rincón? ¿Os ha gustado? ¿Habríais arriesgado, os habríais dado la vuelta? ¡Contadme vuestra opinión! Me gustaría saber también si alguien ha estado antes de que estuviera así la carretera.

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Soñando con Tenerife

30 junio 2014

Aún queda un mes y medio para el que va a ser mi viaje del verano, pero ya hace mucho que pienso en el viaje a Tenerife. ¡Va a ser la primera vez que pise las Islas Canarias! Tengo que confesaros que no estoy organizando prácticamente nada de mis vacaciones… Mi novio vivió allí unos años y está siendo él quien organice casi todo, así que va a ser un viaje casi sorpresa jejeje. De hecho, el año pasado en mi viaje a Cantabria también fue él quien lo organizó (por la misma razón, vivió allí).



Tan solo he participado un poco en el proceso de selección de vuelos y hotel, que gracias a las maravillas de Internet hemos encontrado un operador turístico que nos llevará a Tenerife por 688€ por persona. Aunque tengo pensado hacer un post más adelante detallando todos los gastos, así en general os comento que ese precio incluye:

Vuelo­ con maletas facturadas + hotel 4* en media pensión + coche de alquiler

Nos vamos del 18 de agosto al 1 de septiembre, por lo que no me parece caro siendo temporada alta y un destino muy turístico como es Tenerife. Es cierto que el precio se nos subió un poco porque lo fuimos dejando y dejando y, sobre todo por los vuelos, se encareció mucho :(

Aunque desconozco los sitios que visitaré (ya os digo que tengo mi guía personal preparándolo jejeje) sospecho que no faltarán por ver lugares como el Teide o el Loro Parque, y pasearé por las playas de arena negra.



No veo la hora de que llegue ya mi viaje… Y tú que me estás leyendo ahora mismo, ¿Has ido a Tenerife alguna vez? ¿Vas a ir? ¿Qué me recomiendas? ¡Quiero saberlo todo! También me gustaría que me contaras dónde vas de vacaciones. Si no lo tienes decidido, te recomiendo visitar mis secciones Sitios visitados, Alojamientos o la mini-guía del que fue mi viaje del verano hace unos años por Alemania.

→ Fotografías gracias a Gloria, del blog Otra Mirada

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ALOJAMIENTOS: Apartamentos Alpisol (El Albir)

27 abril 2014

DÓNDE ESTÁ                                                                                              
Los Apartamentos Alpisol, de la cadena Albir Confort, se sitúan en El Albir, una localidad de Alicante de la que podéis conocer algo más en mi post.

La recepción no está en el mismo apartamento, sino que tienes que ir a otro de los Apartamentos Albir Confort, a los de la Avenida Bulevar de los Músicos. Una vez que tienes las llaves, ya dispones del apartamento como si fuera tu casa :)

Está bien situado porque llegas a la playa en poco más de 5 minutos, andando tranquilamente por una calle ancha, nada de callejear, es muy fácil. Además, por allí al lado hay sitios para hacer la compra, para tomar algo y para pasear. Y si vas con perro como fuimos nosotros, tienes un veterinario estupendo por allí cerca (por desgracia tuvimos que llevar a mi perro esos días así que os digo por experiencia que es bueno).



INSTALACIONES

HABITACIONES: El apartamento en el que estuvimos nosotros cabían de dos a cinco personas. Tenían dos habitaciones, una con cama de matrimonio y otro de dos camitas. Además el salón tenía un sofá donde también se puede dormir. Eran unas habitaciones normalitas, ni pequeñas ni grandes, pero a mí me encantan estos apartamentos porque me recuerdan a los que iba cuando era pequeña. Además estaba todo muy limpio y bien colocado.

El salón estaba equipado con su televisión, y tiene aire acondicionado y calefacción.





BAÑO: un baño con ducha, con sus cuatro juegos de toallas, todo sin problema. El agua salía bien regulada, y no tuvimos ningún problema de ninguna clase.

COCINA: una cocina como la de casa, bien equipada. Los alimentos, obviamente, los tienes que poner tú pero vamos, como os he comentado antes al lado de casa, digo de los apartamentos, hay un supermercado mundialmente conocido jejeje.



ZONAS RECREATIVAS: el apartamento contaba con una piscina comunitaria pero que cuando estuvimos nosotros, en pleno julio, no había prácticamente nadie allí, así que era como si fuera para nosotros cuatro la piscina. Además, tuvieron la bondad de regalarnos cuatro entradas para el centro de Spa que tienen, que las pudimos utilizar un par de veces cada uno (hay que llevar tu propio gorro). Unas vacaciones de relax total :)




VALORACIÓN Y OPINIÓN PERSONAL

Le doy una puntuación de 10/10. Ahora me podéis decir lo de los exámenes: ¡justifique su respuesta!

Estuvimos buscando mucho tiempo, y estos fueron los únicos apartamentos donde dejaron llevar mascotas. Me encantó el hecho de que, además, le prepararan a mi Coco una alfombrita con un bebedero y un comedero, un detalle que no han tenido en otros sitios a los que hemos ido con perro.


El trato que recibimos desde el principio fue excelente. La chica que nos atendió desde que llamamos por teléfono hasta cuando recogimos las llaves fue un encanto, el precio por el que nos salió estar allí una semana en julio los cuatro con perro fue de unos 400€ y además nos regalaron lo de las entradas al spa.

Como entonces no tenía mi sección de alojamientos casi no hice fotos del apartamento, o al menos ninguna que se pueda poner aquí (ya sabéis, las típicas de playa con medio culo quemado o haciendo el tonto en la piscina), les pedí unas fotos que amablemente me han cedido para el blog.


Espero que esta reseña os sirva ahora que ya es época de ir reservando alojamientos vacacionales. Además os dejo un pequeño collage de otros apartamentos vacacionales para bolsillos mejor dotados que los míos. Por lo demás, ojalá estuviera allí para coger el bikini, y ale, ¡a bañarnos! :D

Arriba, los apartamentos Avenida.
Abajo, Villa a Bello Horizonte

Las fotografías de los apartamentos han sido cedidas por Albir Confort, excepto (obviamente) las que sale mi perro 😄

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Pedaleando por Santander

22 diciembre 2013

Llevaba un par de días en Cantabria y no había parado. Teníamos planeado visitar más o menos uno o dos sitios por día, y aquel miércoles tocaba Santander, cuyo nombre se cree que deriva de “San Emeter”.


Salimos desde Torrelavega en el FEVE y llevamos las bicis con nosotros para movernos sobre ruedas allí, de forma ecológica y económica. El día acompañaba y aunque yo no soy nada deportiva, acepté el reto de recorrer Santander en bici. ¡Qué ingenua fui!

Salimos del FEVE en Santander tras media horita de viaje en tren (esta opción cuesta 4,80€ ida y vuelta). Mientras viajaba aproveché para bajarme una APP de Santander Turismo llamada SmartSantanderRA, aunque también llevaba un plano en papel. Lo más curioso de la APP era que tenía vista de realidad aumentada, es decir, enfocabas con tu móvil al monumento y decía lo que era.

Lo primero que hicimos al llegar fue ver el barrio pesquero. Con la brisa mañanera paseamos por el muelle de Santander. No había mucha vida allí a esas horas, pero me dijeron que por ahí suelen sacar el pescado a la calle y montarse unas parrilladas que no veas. Después de esto continuamos hasta el centro.

Yo iba con la lengua fuera ya, es lo que tiene no coger mucho la bici. Llegamos a una de las calles principales y aparcamos en un sitio destinado a ello. A patita recorrimos una parte de Santander, empezando por la iglesia de la Anunciación, que solo vimos por fuera.

Pasamos por el Ayuntamiento y después a la Catedral. Visitarla era gratis pero tuvimos problemas para pasar, porque llevábamos camisetas que nos dejaban al descubierto los hombros. Por suerte yo llevaba una camiseta y me tapé con ella, así que nos dejaron pasar. El interior es bonito, pero nada fuera de lo normal para mi gusto. Me gustó bastante más el claustro, que se añadió un siglo más tarde de la construcción de la Catedral.




Al lado de la Catedral (de hecho yo pensé al principio que formaba parte de ella) está la Iglesia del Santísimo Cristo. Esta me gustó mucho, porque era pequeña, recogida y me pareció diferente a otras que he visitado. Es del siglo XII y también se la llama Iglesia Baja.

Al lado de la Catedral se encuentra el edificio de Correos, de estilo montañés construido en el siglo XX. Pusimos rumbo a la oficina de turismo, por la que aún no habíamos pasado aún. De camino vimos también el edificio del Banco Santander.

En la oficina de turismo vimos que había paseos en barco y aprovechamos para informarnos. Hay varias: una que visita la bahía de Santander, otra con visión del fondo marino y una tercera que va por el Río Cubas. Los precios de las excursiones rondan los 10 euros (aproximadamente), y merecen la pena. Nosotros nos decidimos por la de la bahía. Nos llamaba la atención la del fondo marino, pero como el mar se veía un poco revuelto, no nos arriesgamos.



Hicimos bien, porque había muchas corrientes y no hubiéramos visto nada, solo un montón de arena revuelta. De hecho, nuestra visita fue algo más corta porque el barco no podía acercarse hasta el Faro de Cabo Mayor. El recorrido que hicimos fue desde el embarcadero, pasando por Puerto Chico, la Playa de la Magdalena, El Sardinero, Isla Mouro y vuelta bordeando la Playa de Somo. Para amenizarnos el paseo nos subimos un aperitivo, aunque hay bar en el barco.



Cuando salimos del viaje en barco fuimos bordeando el mar por la carretera hacia el lado del Palacio de Festivales, un edifico un tanto feo (por fuera) para mi gusto. Antes de que se inaugurara en 1991, los festivales de música y danza se realizaban en la Plaza Porticada.

Continuamos y pasamos por la puerta del Museo Marítimo del Cantábrico. Nos llamaba bastante la atención, así que allá que fuimos. La entrada general cuesta 8 euros.


El museo tenía 4 plantas visitables y las visitamos de arriba abajo sin perdernos detalle. Empezamos por la terraza-mirador que hay pasando al restaurante, y seguimos por las maquetas de barcos. Vimos recreaciones de camarotes, aprendimos cómo vivían los pescadores y otras cosas interesantes relacionadas con el mundo del mar. No se podían hacer fotos en el museo, salvo en el acuario, que fue mi parte favorita. En definitiva, un museo que merece la pena ver.

A todo esto eran las 3 de la tarde, no habíamos comido  y no sabíamos cuándo podríamos comer. Queríamos tomarnos un bocadillo en el primer sitio barato que viéramos, pero a la vez avanzar más en nuestra ruta ciclista. Así que continuamos pedaleando.


Llegamos a la Península de la Magdalena y disfrutamos de la brisa marina mientras veíamos los pingüinos y leones marinos que allí tienen. Además de la parte “natural”, allí está el Palacio de la Magdalena, de principios del siglo XX. Solo lo vimos por fuera porque estaban con cursos de verano, ya que ahora es la Universidad Menéndez Pelayo. Si quieres visitarlo por dentro, te recomiendo que mires su web para ver horarios y precios. Fue residencia de Alfonso XIII entre 1913 y 1930, y para decorarlo se llevaron árboles y arbustos desde El Pardo (Madrid).


Después de este bonito paseo, en el que pudimos ver también varios mascarones de proa que tenían expuestos y esculturas realizadas directamente en los troncos de los árboles, paramos a comer. Sentados al lado del paseo marítimo zampamos unos bocadillos y después fuimos al Faro de Cabo Mayor, nuestra última parada (al menos dentro de Santander).


Ya casi no tenía fuerzas y fue un tortuoso camino hasta el faro. Arrastrando la bicicleta conseguí llegar hasta arriba, donde disfrutamos de unas vistas que hicieron que mereciera la pena la subida hasta allí. El faro, de unos 30 metros, se encendió por primera vez en 1839.

Así acabó mi paseo por Santander, aunque os comentaré que luego seguimos hasta la playa de la Virgen del Mar (ahí está la Ermita donde se guarda la patrona de Santander), donde nos dimos un bañito en una cala para refrescarnos tras un caluroso día. Lo gracioso fue que tuvimos que salir corriendo porque se nos pasó la hora y casi perdemos el último tren. Lo pasé fatal porque se hacía de noche y no teníamos luces… Total: 25 km. andados en bicicleta, unos mejor y otros peor, que me hicieron llegar más que agotada a Torrelavega :) ¿Cuál será el próximo destino?


¡Felices fiestas viajeros!

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Comienzo del viaje en Sotopalacios

19 septiembre 2013

¡Buenos días! Hace ya un mes que con ilusión preparaba mi maleta para ir a Cantabria. El 19 de agosto a las 5 de la mañana salía hacia el norte, con ganas de conocer zona desconocida para mí.


La parada reglamentaria la hicimos en un pueblo al lado de Burgos, Sotopalacios. A eso de las 8 paramos a desayunar en el Restaurante-Hotel Sotopalacios, y la verdad que nos atendieron genial. ¡Hasta nos regalaron una botella de vino! Así, con el estómago lleno y un regalito en la mano empezamos con buen pie el viaje.

Ya que habíamos parado, decidimos dedicarle un ratito al pueblo. Esta localidad burgalesa, bañada por el río Ubierna, tiene un castillo (llamado Castillo de Sotopalacios o Castillo del Cid) que se conserva bastante bien y que puede visitarse previa cita. Eran las 8,30 de la mañana y es de propiedad particular, así que ni intentamos visitarlo. Quizás para la próxima. Vosotros podéis planearlo y reservar la visita en el teléfono 947 44 11 44.

Castillo de Sotopalacios


Castillo de Sotopalacios


El Castillo fue construido en el siglo X, pero se reedificó en el siglo XIV y es lo que podemos ver hoy en día. Aunque en principio se pensó como fortaleza, pasado el siglo XVI fue más utilizado como palacio.

Castillo de Sotopalacios


Rodeamos la fortaleza para verla desde todos los ángulos y continuamos el camino. Al lado se encuentra la Iglesia, que también estaba cerrada, así que pasamos a ver el cementerio, que a veces es bonito y tiene cierto encanto. Estos son los sitios más emblemáticos de Sotopalacios. Cerca de la iglesia está el Rollo Jurisdiccional, que indica que la localidad era jurisdicción de los señores de Sotopalacios.




Y esta fue la primera parada del viaje. Os animo a seguir el resto porque van de bien en mejor :) Hay rincones que merece la pena descubrir por pequeños que sean. Espero poder actualizar con más frecuencia que no me gusta que el blog esté tan parado.

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Guadalest, el pueblo de los museos

31 agosto 2012

Ya llegamos al fin de las vacaciones, y la última excursión que hicimos fue a Guadalest, un municipio alicantino que está en la montaña, con algunas de sus casas excavadas en la roca. Nos habían hablado de un museo de miniaturas y de las bonitas vistas que tenía el pueblo, así que allá que fuimos.

Caminando por el Raval de Guadalest

Cuando llegamos nos encontramos con un gran parking a la entrada del pueblo donde no funcionaban las máquinas para pagar y las vallas estaban levantadas. Dijimos genial, dejamos aquí el coche. Pero nada más salir una empleada del ayuntamiento vino a pedirnos el dinero, que allí no se aparcaba gratis. Estaba bien de precio, costaba 2€ todo el día; sin embargo, nosotros íbamos a estar solo la mañana allí y nos metimos a buscar sitio al centro. Era temprano, así que un par de calles más allá encontramos aparcamiento sin problema. Debe ser un sitio muy turístico porque los parkings que había eran enormes.

En ese mismo parking se encontraba la oficina de turismo, pero hasta las 11 no abría. Qué sorpresón, vaya suerte estaba teniendo con las oficinas de turismo este viaje… Por suerte en Guadalest hay unos carteles explicativos bastante buenos al lado de cada monumento, así que pude pasar sin plano.

Guadalest desde el mirador

Fuimos subiendo desde el Raval (la zona de fuera de las murallas) hacia el casco histórico del pueblo, y de camino pasamos por el Museo de Belenes. En la puerta estaba una señora a la caza de visitantes y fue agobiante no, lo siguiente. Intentó captarnos diciendo que eran tan famosos que había salido en Telemadrid y no sé cuántas cosas más (cada cuál más absurda y menos interesante) pero nosotros continuamos nuestro camino. Para quien le interese, la entrada eran 4 € la normal y 3 € para estudiantes.

Museo etnológico de Guadalest


Llegamos a la zona del Castell de Guadalest, el conjunto histórico artístico del pueblo que formó parte de la Hispania musulmana que se encuentra dentro de una muralla. Ahí están los edificios más importantes como la iglesia o el Ayuntamiento. Tras pasar por el Portal de Sant Josep, una puerta excavada en la misma roca, nos encontramos ya en la Vila, que es como se conoce al interior del recinto amurallado.

Portal de Sant Josep

El pueblo me parecía pequeño y el número de tiendas para recuerdos y sobre todo de museos, desorbitado. Según salías podías pasar al Castillo, al museo Etnológico o al de miniaturas. Y fuera tenían el de belenes, de juguetes antiguos, el de miniaturas microgigantes y el de Ribera Girona. Me pareció alucinante. Yo preferí pasear por fuera, sinceramente gastarme un pastizal en un montón de museos no me apetecía mucho.

Al único que pasé fue al Etnológico, que era gratuito (solo dabas la voluntad). En su interior podías ver una casa típica del XVIII, con su cocina, su corral y sus habitaciones. No estaba mal, lo único que no dejaban hacer fotos.

Uno de los sitios que más me gustó de Guadalest está en la plaza del Ayuntamiento, donde había un pequeño mirador –Penya de l’Alcalà- desde donde se divisaba el Pantano de Guadalest, con un precioso e hipnótico tono azulado.

Pantano de Guadalest

Y por último, contaros que se puede pasar (gratuitamente también) a ver una pequeña  prisión situada en la parte de abajo del Ayuntamiento que fue juzgado y prisión en la época medieval. Tened mucho cuidado al entrar y sobre todo al salir, porque es una puerta muy pequeña y os podéis romper la cabeza fácilmente si no tenéis cuidado, os lo digo por experiencia…

Hasta aquí la visita a este pueblo que da la sensación de que tiene más museos que habitantes. Por cierto, que si os hacéis los remolones a lo mejor os rebajan el precio en el de los belenes, que a nosotros nos regalaban una entrada (a pesar de todo no entramos).

¡Nos leemos!

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Preciosas vistas al mar desde Altea

06 agosto 2012

Paseando por la playa de Albir podemos llegar a la localidad vecina de Altea. Este pueblo me había llamado la atención ya desde que empezara a preparar las vacaciones, porque en las fotos aparecía con unas casitas blancas muy monas y una iglesia con una cúpula azul. Además, es capital cultural de la Comunidad Valenciana.


Bonitas las vistas de Altea, ¿verdad?

Podemos dividir Altea en dos zonas, como muchos lugares: una, la del casco histórico y la otra, la comercial, urbana (de zona azul en su mayoría, por cierto). Nosotros tiramos para lo histórico, donde nos encontramos unas tranquilas calles. Eso sí, con unas cuestas que daba gusto.

Una de las callejuelas de Altea

Paseamos por las calles solitarias hasta llegar a la iglesia que os decía, la Parroquia de Nuestra Señora del Consuelo. En el centro de la plaza había dos palitroques con un montón de trapos atados, y como me intrigó bastante, me acerqué a un lugareño a preguntar qué demonios era eso. Bien, no saqué mucho en claro, solo algo así como que en las fiestas se llevaban esos árboles a la plaza y la gente les ataba trapos y camisetas, como a ver quién llegaba más alto. No sé cómo colgaban tantas porque el arbolito parecía bastante endeble… Sin embargo, con mi trabajo de investigación me he enterado un poco más de qué va la cosa. Forma parte de l’arbret, donde los chicos llevan un árbol en vilo por todo el pueblo, le atan la ropa y cuando llegan a la plaza lo suben ahí con cuerdas. Podéis ver este vídeo que encontré para haceros un poco más a la idea.

L’arbret

Al asomarme por una de las calles colindantes descubrí lo que para mí fue lo más bonito: unas increíbles vistas al mar, ya que la “diadema” de Altea está llena de miradores. No digo más, juzgarlo por vosotros mismos con mis humildes fotos. 

Parroquia de Nuestra Señora del Consuelo
Vistas desde uno de los miradores




A parte del casco antiguo no vimos mucho más: el sol apretaba y con Coco malo no podíamos estar mucho fuera del apartamento. Aún así quise asomarme a la oficina de turismo por ver qué más cosas había allí, al menos si no las podía ver para informaros. Pero vamos, que la tía rancia de turismo no me informó nada, la falto tirarme el plano a la cara...

Con este minipost para una miniexcursión, ¡me despido hasta la próxima!

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Próximamente... ¡De "gira" por Alemania!

27 julio 2011

Escribo por aquí para que no os penséis que he desaparecido... ¡Al contrario! Estoy viajando por Alemania para poder contaros mi viaje, que conozcáis un poquito más otras ciudades alemanas e incluso algún rincón de Austria. Así que volveré a partir del 8 de agosto para contaros todo esto y mucho más.

Un recorrido en coche de 1.600 kilómetros a 170 km/h. ¿Os lo váis a perder? :)

Tu mejor amigo también en verano

23 junio 2011

Ya está aquí el veranito, y quien más y quien menos ya tiene pensada una escapada. Muchas de estas personas tienen perros (también otras mascotas, pero en este post me centraré en los perros) y no saben qué hacer con ellos. Desgraciadamente hay gente desalmada –el calificativo más suave que, en mi opinión, se les puede poner- que cuando se ven en esta situación optan por tirar a su perro en cualquier cuneta.

Tengo perro desde hace bastantes años y nunca ha supuesto un problema a la hora de irnos de vacaciones. Yo elegí la opción de llevarlo conmigo de vacaciones, ¿y tú? Por cierto, que el perro que sale de "modelo" en el post es el mío, se llama Coco :)

Coco de vacaciones en Calpe

Hoy en día cada vez hay más hoteles o alojamientos vacacionales donde permiten llevar a tu mascota. En algunos es gratis y en otros tiene un suplemento que suele ser similar al de una cama supletoria. No supone ninguna molestia y probablemente sea la mejor opción para el animal, ya que aunque cambia su entorno, su familia y las cosas importantes las mantendrá.

Si prefieres desconectar de tu perro en vacaciones y no puedes dejárselo a un familiar o a alguien de confianza, existen residencias caninas donde dejarlos. Ahora bien, si te decides por hacer esto, debes asegurarte que es un sitio completamente legal y seguro, ya que el bienestar de tu amigo perruno dependerá de ese lugar.

Si vas a llevar a tu perro de vacaciones

A continuación os dejo una serie de recomendaciones por si vas a viajar con tu perro. Son cosas muy básicas pero que a veces no pensamos, y que hay que tener en cuenta. Estos consejos son para viajar en España, ya que yo con mi perro no he salido del país y no sé explicaros los pasos a seguir.

  • Un perro ha de viajar con toda su documentación, como una persona.
  • Si viajas en coche, tiene que llevar un sistema adecuado de sujeción, en ningún caso tiene que ir suelto por el coche porque, por muy bueno que sea, puede ser peligroso para el conductor.
  • Finalmente, después de una larga meditación decides ir a la playa... En ese caso, pregúntale al veterinario por el procedimiento a seguir, ya que en la playa hay un mosquito que al picar genera un parásito que puede ser letal para el perro. Para contrarrestarlo y prevenirlo existen vacunas o pastillas desparasitadotas, pero nadie mejor que tu veterinario sabrá informarte, acude a él.
  • Es conveniente llevarle algún juguete y, si no su cama habitual, alguna sábana o trapito que lleve el olor de la casa, para que pueda estar más relajado en un lugar lleno de olores extraños para él.
  • Por supuesto, no se deben olvidar sus accesorios: comedero, bebedero, collar, correa… Tampoco el bozal, ya que no se sabe nunca cuándo se puede necesitar.
Si no sabes dónde buscar un sitio que dejen perros, aquí os pongo unas cuantas webs para que echéis un vistazo (ojo, no son publicidad, las he puesto porque he querido). Yo recomiendo mirar bien toda la información del hostal, hotel, casa rural, etc., ya que algunas veces las webs acaban remitiéndote a hoteles donde no admiten mascotas. Ante la duda, llama por teléfono. Aquí van las webs:



Si vas a dejar a tu perro en una residencia

Yo nunca he cogido esta opción, pero sí me he informado de ella antes de decidirme por llevar a mi perro conmigo. Por eso sé que debes visitar la residencia donde vayas a dejarlo para ver de primera mano las instalaciones, y que te expliquen el funcionamiento: cuántas veces sacan a los perros, si les bañan, si hacen alguna actividad, dónde van a dormir… Además:

  • Si tu mascota tiene un horario de comida, díselo, al igual que de paseo, para que puedan respetarlo y hacer que se sienta como en casa.
  • Puedes dejar la comida habitual para no correr el riesgo de que no le guste la que dan allí o que tenga algún trastorno alimenticio.
  • Si está tomando algún tratamiento médico, déjalo bien explicado para que pueda continuarlo en la residencia.
  • Lleva algún juguete para que añore lo menos posible su casa.
No os puedo contar mucho más de esta alternativa ya que, como os digo, no la he “vivido”.

Espero que el post sirva para concienciar a la gente de que nunca se debe abandonar a las mascotas, ni en verano ni en ninguna época del año. Antes de comprar un perro piensa la idea de adoptarlo, y antes de plantearte cualquiera de estas dos opciones pregúntate: ¿de verdad voy a ser responsable y a cuidar de mi mascota? Porque si la respuesta es no, no tienes que cometer el error de adoptar/comprar, ya que el principal afectado será tu perro, gato o el animal que elijas.

Si alguien se anima a mandarme sus fotos vacacionales con su mascota estaré encantada de publicarlas, o simplemente contadme vuestra experiencia. Como buena amante de los animales que soy cualquier consejo será bienvenido :) Espero vuestras opiniones.

Recuerda que el mejor amigo del hombre es el perro, pero también debe serlo en verano y durante todos tus viajes. No lo abandones.

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