¡Al cine! Los Vengadores

01 mayo 2012

Imagen de El Blog del Cine

¡Buenas tardes/noches de este primero de mayo! ¿Cómo va el puente? El mío está siendo un poco raruno, no me he ido a ningún sitio pero estoy descansando al menos que me hacía falta :) Y como lo que he hecho básicamente ha sido estar de cursos, conciertos, barbacoas y cine, he decidido que lo que más puede ser de “interés público” es lo del cine, así que voy a rellenar un poquito más la sección Off topic y a contaros qué peli vi y qué me pareció.

Desde que viera el trailer de Los Vengadores, me entraron ganas de ver la película, así que el domingo por la noche fui al cine. ABARROTADO estaba, nos quedamos en la fila 2, suerte que había bastante separación y no nos dio dolor de cuello. Ahí va mi crítica, recomiendo antes ver el trailer.


La película: de qué va

De nuevo una película del universo Marvel salta al cine, esta vez reuniendo nada más y nada menos que a Iron Man, Hulk, Thor, el Capitán America, Viuda Negra, Furia y Ojo de Halcón.

Todo comienza cuando en la agencia de espionaje S.H.I.E.L.D, donde Furia está como director, hay un “pequeño problema” con el teseracto, un cubo de energía que acaba abriendo un portal con otro mundo. Por ahí llega Loki, el malo de la película y empieza a cargarse gente y a reclutar a otros (entre ellos a Clint Barton, Ojo de Halcón) para que le ayuden en su plan de someter al mundo humano. Roban el teseracto, y ahí comienza la acción.

Fotografía de La Butaca.net (premiere de la película en Los Ángeles)
Copyright © 2012 Marvel Studios

Para recuperarlo, Furia decide que lo mejor es retomar un antiguo proyecto que tenía en mente, la iniciativa “Vengadores”, que juntaría a varios superhéroes para salvar la Tierra y recuperar el teseracto. La primera en ser reclutada es la espía Natasha Romanov o Viuda Negra, que a su vez tiene que ir a convencer al Doctor Bruce Banner, que lleva una tranquila vida para evitar convertirse en el Increíble Hulk. Por otra parte, el agente Coulson (espero estar escribiendo bien los nombres, sino, pido disculpas) va a visitar al pretencioso Tony Stark, Iron Man, y Furia hace lo propio con el Capitán América.

Ya están todos… O bueno no, porque aún falta por unirse Thor, el hermano de Loki, que también ayudará a los Vengadores. En principio el equipo es un poco reacio a trabajar juntos (de hecho hay alguna que otra rencilla entre ellos a lo largo del film), sin embargo, un dramático hecho les hace ver que de verdad es necesario que unan sus fuerzas para salvar al mundo de las destructoras manos de Loki.

Los personajes y los actores

No solo el montaje de la película o su argumento son importantes, también lo son los actores y actrices que se encargan de ser el rostro de los superhéroes de Los Vengadores. Brevemente, aquí van los más importantes (el orden de aparición es cronológico según mi sinopsis).

Imagen sacada de Estrenos de Cine

  • Furia: interpretado por Samuel L. Jackson, no es de los personajes que más me gustara. No por nada, pero hace de tipo duro, serio y, para mi gusto, no se puede sacar mucho más.
  • Ojo de Halcón: Jeremy Renner es el encargado de darle vida a este arquero, el Legolas de los Vengadores, (lo de Legolas se lo llama Iron Man en una escena, que conste). Al igual que Furia, no fue de mis favoritos.
  • Viuda Negra: una pelirroja y ajustada Scarlett Johansson se mete en la piel de Viuda Negra, un personaje sin poderes pero con un gran dominio de las artes marciales y todo tipo de piruetas y acrobacias. ¡Muy buena la primera escena en la que aparece!
  • Increíble Hulk: interpretado por Mark Ruffalo. Por lo visto no es el único Hulk que ha habido sino el tercero, ya que en la película del mismo título que salió en 2003 era Eric Bana quien le ponía cara a este gigante verde y en la de 2008, Edward Norton.
  • Iron Man: por suerte Robert Downey Jr. volvía a meterse en el papel de este ególatra y atractivo superhéroe. Mi favorito indiscutible por la actuación, interpretación y por el personaje. Ya me gustaba en solitario en las dos películas de Iron Man, aquí solo ha acabado de conquistarme.
  • Capitán América: Chris Evans tampoco está mal (en todos los sentidos). Es uno de los guaperas y aunque poco sabía de su historia (mi hermana me la contó que está un poco más al tanto) me pareció que aportaba a la película un buen toque. Era algo así como el contaste con Iron Man, ya que él es pura tecnología y arrogancia y el Capitán América se perdía bastante con eso de los ordenadores y la electrónica; a parte, era mucho más modesto. Aunque bien visto, casi cualquiera lo es al lado de Stark…
  • Thor: buena nota también para Chris Hemsworth, Thor en Los Vengadores. No sé qué tal estará su película, pero yo me he quedado con ganas de verla.


Cifras y datos

Como señalaba al principio de la entrada el cine estaba abarrotado. Eso es sinónimo de lo que estaba pasando en muchas otras salas de España y de fuera, prueba de ello son los titulares de varias noticias (recomiendo especialmente leer la primera):
Para el que no le apetezca pinchar en los enlaces, hago un resumen. Según la web de “El séptimo arte”, Los Vengadores han recaudado cerca de 200 millones de dólares en la taquilla internacional (fuera de Estados Unidos). En España ha recaudado 5,2 millones de euros en 3 días, habrá que ver si supera los 14 millones Torrente 4… Las notas que le dan son bastante buenas, un 7,2 en Labutaca.net y un 8,9 en IMDB, yo le doy un 9.

Mi opinión (ATENCIÓN: contiene spoilers)

Estas películas de acción son sin duda las mejores para ver en el cine. Disfrutas a tope de los efectos especiales, de la banda sonora y qué queréis que os diga, de ver a Robert Downy Jr. y a Chris Hemsworth lo más cerca que de momento creo que les voy a ver jejeje.

Cobie Smulders (imagen de Estrenosdecine.net)

Los Vengadores me han hecho sentirme bien cuando pagué los 6,20 que me costó la entrada (gracias a que la Comunidad de Madrid aún me considera joven para plasmarlo en un carnet, aunque no para el bono transporte) y no pensar que ir al cine es un atraco. Tengo que confesar que lo que menos me gustó de la película fue que salía Robin, de Cómo conocí a vuestra madre (bueno, Cobie Smulders) y tenía otra voz diferente a la serie, ¡qué raro se me hizo! Por el contrario, lo que más me gustó fue no solo el físico de Iron Man (sin el traje, por supuesto) sino su ironía y sus frases, que eran muy divertidas.

Mis momentos favoritos… Cuando habían atrapado a Loki en la nave en la que iban, estaban los Vengadores reunidos con Thor y este quiso defender a su hermano diciendo algo en plan, “tíos, no os paséis que es mi hermano” (así no, pero parecido) y le dicen que Loki ha matado a un montón de gente. Entonces le cambia la cara y dice rápidamente “es adoptado”. Puntazos de este tipo se repiten a lo largo de más de dos horas de película, ¡geniales! No todo iban a ser puñetazos, matar monstruos y destruir edificios, ¿no?

Todos los superhéroes en una imagen de Cine3

Trepidante también la batalla final, un poco fantasma como todas, sobre todo Ojo de Halcón, que disparaba flechas viendo por un ojo en la nuca, porque sino no me lo explico.... Como sabiamente dijo mi hermana, los bichos que salían al final bien podrían ser un enjambre de Zergs salidos del StarCraft, pero como buena friki de monstruitos varios que soy, me gustó mucho ver cómo luchaban los chitauri.

Para acabar (la crítica y la peli) casi se me para el corazón cuando pensé que había muerto Iron Man al explotar el misil al otro lado del mundo que se había formado donde el teseracto. Ufff. Todo el cine estallamos en una carcajada y un suspiro de alivio cuando Hulk le dio un grito y se despertó como si nada.

Ahora quiero que me contéis si habéis visto la película en el cine, qué os ha parecido, cuál es vuestro personaje favorito, el momento que más os ha gustado… Si además habéis leído alguno de los cómics me gustaría conocer vuestra opinión comparando la película y el cómic. Un poco de todo. ¡Recordad que un blog se alimenta de vuestros comentarios!

Espero que para la próxima os pueda contar alguno de mis viajes, de momento sigo un poco liadilla así que… ¡Feliz puente de mayo! (o lo que queda de él).

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101 cosas que hacer en Madrid: Zona centro

24 abril 2012

Últimamente estoy bastante liadilla con los conciertos, así que mientras preparo otros post os voy a dejar con la primera entrega de 101 cosas que hacer en Madrid (¡pinchad en el enlace para saber de qué iba la cosa!)

Con el Oso y el Madroño

Como escribir un poquito sobre cada una de esas 101 cosas se haría muy muy muy muy pesado en un solo post, lo he dividido y agrupado a mi gusto, por zonas o temáticas. Os recuerdo que me podéis mandar vuestras fotos haciendo cualquiera de estas 101 actividades y las incluiré gustosamente en mis post :)

En este caso comenzamos la visita a la zona centro.

1. Posar para la foto delante del Oso y el Madroño
Lugar típico para quedar, punto de encuentro de locales y turistas, hice un esfuerzo y esperé la cola para hacerme una foto con este emblema madrileño.

 2. Pasear por la Gran Vía y 3. Posar para la foto con la Gran Vía de fondo
Una calle admirable donde encuentras tiendas, espectáculos, restaurantes... Y ya que estamos de paseo, ¿por qué no echarnos una foto? 

3. Disfrutar de un musical en uno de los teatros de la Gran Vía
No, la foto engaña, ya me gustaría a mí poder ir a ver el musical de El Rey León. En su día fui a ver el musical de los 40 Principales, y aunque no soy muy fan de la música que ponen en esa cadena, me gustó mucho. Y como fan de Disney que soy, me encantaría ir a ver el de El Rey León, pero para eso tengo que ahorrar un pelín...

¿Habéis visto algún musical en la Gran Vía madrileña?


4. Ir de compras a la Calle Preciados
¿Quién no ha disfrutado del placer consumista en esta céntrica calle? (pregunta dirigida fundamentalmente a los que vivimos en la capital).

5. Disfrutar de un dulce en “la Mallorquina”
Siempre pasaba por la puerta pero no compraba nada, unas veces por la cola que había y otras porque simplemente no me apetecía. Sin embargo, el otro día decidí que ya era hora de probar algo de esa famosa pastelería: una bomba de nata fue la elegida, aunque todo lo que había tenía una pinta apetitosa no, ¡lo siguiente!

Mmmm... ¡Rico rico!

6. Comer un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor
Hay mil sitios para tomarlos. Yo la última vez fui a un bar que se llamaba “Casa Rua” y por 2,80 € me tomé este rico bocata.

¡Al rico bocata de calamares!


 7. Tomar una ración de patatas bravas en el mítico “Las Bravas”

Sin duda, hacen unas patatas deliciosas. Pero el día que fui (había ido antes de ver esta lista) los camareros se habrían levantado con el pie izquierdo porque el trato que nos dieron fue horrible. Desde entonces no he vuelto a ir…



8. Visitar a Don Quijote y a Sancho en la Plaza de España
Lo cierto es que había pasado por al lado muchas veces, y casi no reparaba en ellos. Sin embargo, ahí están honrando a Miguel de Cervantes, imponentes en su pedestal.



9. Tapear en el recién reformado Mercado de San Miguel
Había leído por ahí que era caro, pero como todo. Si te vas al puesto donde tomas unas ostras y una copita de vino, te dejas un ojo de la cara, pero las croquetillas (casi) siempre están bien de precio.

Mercado de San Miguel

10. Pisar el Km. 0
Pisado estaba, ahora lo que he hecho ha sido fotografiarlo para la posteridad.



11. Admirar Plaza de la Villa y 12. Admirar los murales de la Casa de la Panadería
Los murales de la Casa de la Panadería se pueden admirar mientras tomas el bocata de calamares, y después, rumbo a la Plaza de la Villa. Como comenté en el post de Madrid no es una de mis favoritas, pero tiene su encanto.

13. Disfrutar de una película en los pocos cines que quedan en la Gran Vía
Cines hay muchos por todas partes y las pelis suelen ser las mismas. Por eso en lugar de esto, os recomiendo que vayáis a la Filmoteca de Madrid, que está en el Cine Doré. Si os gustan las películas antiguas y los cines con encanto, este es vuestro sitio. Además, el precio es tan solo 2 € si eres estudiante y sino, 2,5.

En la Filmoteca de Madrid
  
14. Perderte por Madrid
Es compatible con cualquier día a cualquier hora. Esto no he sabido fotografiarlo…


Hasta aquí esta primera entrega, como veis, cortita y concisa. ¿Vosotros habéis hecho alguna de estas cosas? ¿Dónde os gustan más los calamares? ¿Qué musicales habéis visto? ¿Tenéis algún lugar favorito en la Gran Vía? Estas y mil incógnitas más se me pasan por la cabeza. Os animo a responderlas y compartirlas con todos los internautas para hacernos un poquito más sabios :) ¡Nos vemos!

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Cullera: la experiencia de ganar un certamen

17 abril 2012

Como algunos sabréis, este fin de semana lo he pasado por Valencia. No ha sido un viaje “normal” de los que se hacen para conocer una ciudad, sino que he ido con la Banda de la Sociedad Musical Joaquín Turina para participar en un certamen. Y aunque como he dicho no es un viaje como los que habitualmente cuento, quería compartirlo en el blog.

El sábado 14 de abril por la mañana un autobús y varios coches salían desde el Conservatorio de El Espinillo con cerca de 80 personas llenas de ilusión. El destino de ese día era Manises, donde teníamos ensayo y luego hacer noche en un albergue juvenil Llometa de Llavata. Cullera hasta el domingo no la pisaríamos.



Alrededor de las 17 h. llegamos a Manises y ensayamos en la sede de la banda. Me encanta la tradición musical que tienen allí (en Valencia en general), donde las bandas son centenarias y en ocasiones, los edificios donde ensayan o donde dan conciertos, verdaderos monumentos. 

Después de unas 3 horitas de ensayo y toda la mañana de viaje nos merecíamos cenar y descansar, así que fuimos al albergue, a unos 5 kilómetros de Llíria. Aquí va la información útil para futuros viajeros u organizadores de viajes. Como dice en su web, es un sitio especializado en alojar jóvenes y niños, en definitiva, viajes organizados. No es fácil llegar allí si no es en transporte privado, ya que está a las afueras de Llíria en un camí que sale de la carretera.

El alojamiento aparentemente es bastante idílico, con sus cabañitas de madera y ese ambiente rural encantador. Hay hasta una placita del “pueblo” y unas instalaciones con perritos de la pradera. La pega que tiene este lugar son los aseos. Son comunitarios (algo normal tratándose de un albergue) pero la cuestión no es esa. Están fuera de las cabañas y no tienen una zona para dejar la ropa mientras te duchas o para cambiarse, salvo el propio retrete (no recomendable). Y la GRAN pega es que dichos baños están bastante asquerosos. No solo huelen mal sino que están sucios y da un poco de asco pasar. La sensación era que ibas a salir de la ducha más sucio de lo que habías entrado. Así que si vais, queridos viajeros, no olvidéis vuestras chanclas.

Por lo demás, la noche transcurrió muy bien. Sobre la una de la madrugada me fui a dormir, las habitaciones sí que están chulas y son confortables. Lo único que tienes que llevar tú las sábanas o alquilarlas allí (por 3 euros). Con el agradable olor de mis sábanas caseras me quedé dormida. Ya quedaba menos para el certamen.

Entre pitos y flautas, sobre las 6 de la mañana empezaron a sonar alarmas, comenzaron las duchas y las búsquedas de los trajes, así que me levanté yo también. Al salir de la habitación vi un amanecer precioso, hacía mucho que no veía uno tan bonito, con el cielo entre rosa y naranja, y los pájaros cantando alrededor; un ambiente limpio limpio, no como el que suele haber en Madrid. Decidí captar el momento con mi móvil, pero desgraciadamente no se ve todo lo bien que creía; aún así he decidido compartirlo.

Amanecer en el albergue

 A las 9 de la mañana después de desayunar (un desayuno normalito que daban allí en el albergue) nos montamos en el bus ahora sí, rumbo a Cullera. Una hora más tarde, tras ver las enormes letras “CULLERA” escritas en las montañas al estilo de Hollywood, bajamos del autobús en el Mercado de Cullera, donde tendría lugar el certamen. Es un edificio de finales del siglo XIX, y tiene cuatro “módulos”. En uno de ellos está el auditorio.

A las 11 comenzó el desfile con el que se inauguraba el certamen, y después la actuación. Desde finales de enero habíamos ensayado duramente casi todos los fines de semana, de forma mucho más intensa durante semana santa, y por fin había llegado el gran momento. Lo dimos todo y se notó en la música: la Obertura para un Centenario, del maestro Talens, era la obra obligada, y para la libre elegimos la Suite del Pájaro de Fuego, de Stravinsky. Acabamos de tocar y relajados fuimos a dejar las cosas.
 
Otros tres compañeros y yo fuimos a ensayar con la Banda del Ateneo Musical de Cullera y me lo pasé genial tocando con ellos, sobre todo una obra que se llama Libertadores, de Óscar Navarro.

A las 14 h. la tripa ya reclamaba atención y como no podía ser de otra forma comí una rica paella valenciana. El sitio elegido por la organización de la Banda fue la Sociedad de Cazadores (a mí no me gusta nada la caza, no como el rey yo no hubiera ido ahí). Cuando acabamos decidimos que nos apetecía ir a la playa y allá que fuimos, aunque con el traje resultaba un poco incómodo y raro pasear por allí.

La tranquila playa de Cullera

La tarde avanzaba y a las 17 h. volvimos al Mercado a ver a la tercera y última banda participante. De camino nos interceptaron para probar la cazalla, pero yo no soy muy de anís y con un par de traguitos ya estaba más que servida… A lo que iba. La Banda de Xátiva llegó desfilando y se metió al auditorio y nosotros con ella. Tocaron genial, la competencia era dura.

A las 18,15 el certamen llegó a su fin. Ahora tocaba esperar el veredicto. Tuve suerte de que tenía que ir a tocar con el Ateneo (ya fuera de concurso, por supuesto) y la espera se me hizo más corta. Cuando acabó la actuación, todavía encima del escenario escuchamos el veredicto. Entre el aire que se había levantado, que ya eran las 20 h. (más o menos) y los nervios que tenía, no paraba de tiritar.

Premio al mejor desfile... ¡Para la Sociedad Musical Joaquín Turina! Contentos ya con eso, pensábamos que no tendríamos ninguno más. Siguiente premio: al mejor director, quedó desierto. ¡Vaya chasco! Aunque tendría que ser realmente difícil decidirlo. Ahora iban los premios gordos… En tercer lugar, la banda de Xátiva. En segundo lugar… La Unió Musical de Vallada. En nuestra banda ya se oían gritos de júbilo, a pesar de que el primer premio todavía podía quedar desierto. Primer premio y mención del jurado… ¡Sociedad Musical Joaquín Turina!



Apenas pude tocar el Himno de Valencia de la emoción. Nuestro trabajo había dado su fruto, habíamos ganado nada más y nada menos que tres premios con el esfuerzo de todos y cada uno de los miembros de aquella banda. Con la miel del éxito en los labios, recogimos las maletas y de vuelta a Madrid.

¡Enhorabuena a la Banda de la Sociedad Musical Joaquín Turina!

Donde me dejes llevarte… ¡cumple 1 año!

13 abril 2012

Hoy hace un añito de la creación de mi blog y los resultados son mucho mejores de lo que esperaba. Hace ya un año que me dije “voy a ver qué tal se me da esto de escribir en un blog” y os respondía a la pregunta de por qué he hecho un blog. Bien, quizás no sea el más visitado, ni el más bonito, ni el que más seguidores tiene. Pero es un sitio donde puedo expresarme y juntar mi pasión por viajar y escribir y a veces, de paso, jugar a ser periodista :)

De arriba abajo y de izquierda a derecha...
- Tarta de "El hada de los dulces"- Tarta de "Dulzuras Artísticas"- Tarta de "Horneando deseos"

En este primer año de vida bloggera he visitado Alemania, París, rincones de España; gracias a TBMeeting asistí a uno de los eventos turístico más importante, FITUR, acreditada como bloggera. He creado una página de facebook, y también un twitter gracias al que he conocido muchos viajeros con sus blogs (un abrazo cariñoso compis viajeros-bloggeros) y he podido vivir más viajes de los que en la vida real no me puedo permitir gracias as sus bitácoras.
 
Sin duda, un año estupendo que espero igualar y/o superar en el futuro. De momento tengo algunos retos y planes en mente, como el de 101 cosas que hacer en Madrid, pensar en una mascota para mi blog y el que de momento es el viaje del año y que haré gracias a mi banda de música, visitar la Selva Negra la última semana de julio.

Para ilustrar este post de cumpleaños he utilizado imágenes de “tartas viajeras” que he encontrado por internet en otros blogs, algunos de los cuales ya no existen pasados unos años.

Este fin de semana estaré por Valencia porque mañana me voy con la Banda de la Sociedad Musical Joaquín Turina al Certamen Nacional Ciudad de Cullera (¡deseadnos suerte!), así que tendré el blog “cerrado” hasta el lunes.

Y ya para despedirme en este post número 60… (¡madre mía! ¡60 post! Y yo que pensé que no podría rellenar más de 10)

Gracias a todos los lectores y lectoras fieles de mi blog, a los lectores ocasionales, a los internautas perdidos que llegan a él por casualidad y a todos los que de una forma u otra participáis conmigo en este pequeño gran viaje en el que me embarqué ya hace un año.

Seguiremos yendo… ¡Donde me dejes llevarte!

Valladolid, una encantadora sorpresa

05 abril 2012

El mismo día que visitamos Cuéllar y su castillo (el día del padre) a la hora de comer no había nada abierto en ese pueblo y en un ataque de “esto está cerca” nos fuimos hasta Valladolid, donde finalmente pudimos echar combustible a nuestros estómagos.

Valladolid


Eran alrededor de las 16 h. cuando aparcamos cerca de la Plaza de Zorrilla, estratégicamente pensado porque allí estaba la oficina de turismo (no en la misma plaza, sino por la Acera de Recoletos). Así que un mapa y un par de folletos más tarde, estábamos listos para visitar la ciudad, de la cual tengo que reconocer que sabía más bien poco…

Valladolid
La Plaza Mayor de Valladolid, al atardecer

Mi padre fue “el encargado del mapa” y tengo que decir que se le dio muy bien, ya que medio improvisado trazó una ruta que nos llevó por los principales monumentos vallisoletanos. La desventaja que al ser por la tarde muchas cosas ya estaban cerradas. Y al margen de eso, que hacía un aire fresquito que me impedía hacer bien las fotos, ¡me volaba!

Lo primero que me acerqué a ver fue el edificio de la Academia de Caballería, que también es un museo. Desde ahí cruzamos para enfilar la calle Santiago (una calle muy comercial, tipo Gran Vía), donde se encuentra la iglesia del mismo nombre. Fue en esa calle donde vi la primera referencia al literato Miguel Delibes (nacido allí) con placas homenajeando su novela “El Hereje”. Luego descubrí que había varias más por la ciudad.

Valladolid
A la izquierda asoma la Catedral de Valladolid

De la calle Santiago a la Plaza Mayor había un paso. Esta gran plaza, antes conocida como “Plaza del Mercado” me gustó especialmente por los tonos rojizos de sus edificios y porque tenía un tiovivo que le daba un aire muy bonito. En el centro, frente al Ayuntamiento, se encuentra la estatua del Conde Ansúrez. ¿Y quién es este hombre? A mí desde luego me picó la curiosidad, porque para que le pongan en la Plaza Mayor tenía que ser importante. Bien, resulta que fue el que mandó construir la Iglesia de Santa María “La Antigua”, uno de los símbolos de Valladolid y la que más me gustó de todas las que vimos.

Antes de ver esa iglesia, pasamos por la Catedral, situada como muchas otras en un sitio un poco malo encajada entre edificios que te impiden verla en todo su esplendor (y por lo tanto, sacar fotos decentes, al menos en mi caso). Al doblar la esquina, en la Plaza de la Universidad… ¡Tachán! Ante mis ojos aparece una iglesia de un estilo diferente a las demás, “La Antigua”, un edificio asentado sobre restos  romanos y como he dicho antes, fundada por el Conde Ansúrez en el siglo XI. Creo que en parte me cautivó la sencillez de la iglesia y la situación, porque al contrario que la Catedral, se encuentra en un sitio peatonal perfecto para disfrutar de sus vistas.

Valladolid
Iglesia de Santa María “La Antigua”

Continuamos nuestro paseo hacia el Teatro Calderón (que para los amantes de los musicales, os informo que para septiembre de 2012 estaba anunciado el musical de La Bella y la Bestia). En esa misma calle, la calle de las Angustias, encontramos restos de una muralla defensiva de la ciudad, que según dice en el cartel, debió levantarse en el siglo XII. Es solo un muro, pero llama la atención verlo ahí en medio de la calle, y sobre todo que casi tapaba la pobre casa de detrás.

La siguiente gran sorpresa que me encontré fue la Iglesia de San Pablo, de estilo gótico bastante recargado, al menos la fachada. Tengo que decir que en la foto no se aprecia, pero era súper imponente. Justo al lado se encuentra una aglomeración de palacios: el Palacio del Marqués de Villena, el de los Pimentel y el Palacio Real.

Valladolid
La escultura de Felipe II, mirando hacia la Iglesia de San Pablo

Se hacía tarde y pensábamos en la retirada, que aún nos quedaban dos horas y algo de camino a casa… Aunque solo fue un pensamiento y decidimos seguir un poco más, ya que de todos modos para volver al coche podíamos seguir la ruta y ver más cosas. De camino nos interceptó un señor que nos recomendó encarecidamente el Museo de Valladolid, pero desgraciadamente no pudimos pasar porque sino sí que no veríamos nada más.

Valladolid
Mercado del Val

Donde sí nos detuvimos fue en la Iglesia de San Miguel y San Julián, porque vimos la puerta entreabierta y nos picó la curiosidad. La verdad que merece la pena echar un vistazo porque era bastante bonita por el interior (por fuera tampoco tenía mucho misterio). La otra iglesia/monasterio que vimos por dentro fue la de San Benito, una de las más antiguas de Valladolid. Y de más antiguo a más antiguo y tiro porque me toca. El Mercado del Val, situado en esa misma plaza (de la Rinconada, si no me equivoco) es ahora mismo el más antiguo que se conserva, desde 1882.

Valladolid
Iglesia Monasterio de San Benito

Si hubiera tenido más tiempo me hubiera asomado a la Sala de Exposiciones (aún no hemos salido de la Rinconada o calle de San Benito), porque había una exposición de fotografía y estaba abierta.

Valladolid
Río Pisuerga

 Ya se acababa el día y tras un último vistazo a la Plaza Mayor, volvimos hacia el coche. Eso sí, no sin antes asomarnos a ver el río Pisuerga. Estaba cansadísima y aún me quedaba la vuelta, pero Valladolid me había dejado encantada y os recomiendo que vayáis a conocer esta bonita ciudad ;)

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El Castillo de Cuéllar

30 marzo 2012

El otro día os estuve contando cómo fue mi visita a Cuéllar; sin embargo, me dejé sin contar uno de los elementos principales de esta villa: su Castillo.

Castillo de Cuellar


Solo se puede visitar con una visita guiada y/o guiada-teatralizada. Nosotros elegimos la normal (o sea, guiada) y nos costó 2,60 por persona; si elegís la otra, son 7 € y dura una hora. A las 13,20 nos citaron en la puerta de la oficina de turismo y a la una y media comenzamos. El tono con que la guía nos contaba los primeros datos de aquel edificio presagiaba que aquello no iba a ser tan entretenido como pensaba, y desgraciadamente no me equivoqué.

Castillo de Cuellar


Voy a contaros lo que más interesante me resultó de la escasa media hora que duró la ruta por el también llamado Palacio de los Duques de Alburquerque. La entrada la hicimos por un pasillo llamado liza o pasillo trampa, que venía a ser un espacio que dejaban abierto entre una puerta y otra del castillo para que los enemigos pasaran, confiados. Una vez dentro, la segunda puerta estaba cerrada, y cuando querían retroceder ya era tarde porque estaban encerrados. Ahí entraban en juego los matacanes, unos agujeros por donde los defensores de la fortaleza tiraban todo lo tirable para acabar con sus enemigos.

Castillo de Cuellar
Matacanes del Castillo de Cuéllar

Una de las fachadas tiene un grafiado segoviano con escoria: traducido al castellano, la pared está decorada con una especie de círculos y trocitos de metal, como se ve en la foto. De lejos no quedaba mal. Ya en el interior, la estancia que más me gustó fue la mazmorra, porque fue de la que mejor explicación nos dio la guía.

En el interior no se podían hacer fotos así que os lo describiré. Estaba en la planta baja, era una estancia pequeña y habían puesto un muñeco ahí tirado al lado de un montón de paja, simbolizando uno de los presos recluidos ahí. En el techo había un agujero que servía como “entrada” a la mazmorra. Y digo “entrada” entre comillas porque era más bien un boquete en el suelo del piso superior por donde lanzaban a los malhechores al que sería su lecho de muerte. Conocidos como pozos negros, se dejaba morir a los que ahí caían entre sus propios desechos y basuras varias… Escalofriante.

Castillo de Cuellar
Grafiado segoviano con escoria

Entre los 3 metros de grosor de aquellos muros vimos una recreación del trono, con tapices originales del siglo XVII, una capilla que anteriormente había sido mazmorra y la Sala de las Damas, con unas troneras (ventanas) a las que llamaban “troneras cortejadoras”, porque era el rincón favorito de los amantes. Me imaginaba a las princesas de los cuentos ahí sentadas esperando a su príncipe azul…

Castillo de Cuéllar visto desde la planta superior

La última sala que visitamos antes de pasar “al otro lado” del castillo fue la Sala de Parcerisa, que no me pareció que quedara muy bien. Básicamente es una sala decorada con unos paraguas, maletas y objetos diversos, además de unos cuadros, para hacer honor al pintor Parcerisa, que dibujó varios cuadros de Cuéllar. Los cuadros eran muy bonitos, sí, pero quizás se deberían haber planteado poner esa sala en otro lugar del pueblo y no en el castillo, porque no pegaba nada todo eso ahí. Hay que reconocer que, como nos explicaron, este artista catalán tuvo su mérito, ya que gracias a sus cuadros de monumentos se han podido restaurar algunos de forma bastante fiel.

Por aquí tiraban diversas cosas para defenderse cuando asaltaban el Castillo

El “otro lado” es la parte que se usa como instituto, y que además de aulas que se entreveían por ahí, tiene el patio con su fachada renacentista y poca cosa más que nos enseñaran. Ahí se acabó la media horilla de visita, bastante sosa y decepcionante para nosotros.

Fachada del patio del Castillo de Cuéllar


Sinceramente, me esperaba otra cosa. Pero bueno, opiniones hay muchas, por ejemplo la de una twittera, que ponía en el twitter de Donde me dejes llevarte que a ella le fascina el castillo y que recomienda la visita teatralizada. También recomienda la feria medieval, a la cual yo no he ido pero ahora que sé que existe, estoy deseando ir, ¡me encantan las ferias medievales!


Si alguna vez habéis estado en Cuéllar, a vosotros no os gustó (o sí) la visita al castillo, si visteis más monumentos… Espero que me lo contéis :) Te recuerdo que me puedes seguir en  FacebookTwitterInstagram y Youtube si no lo haces ya, y si te ha gustado el post, te animo a que lo compartas en las redes sociales.


La gran muralla de Cuéllar

23 marzo 2012

¡Por fin! Tenía muchas ganas de contaros mi escapada del 19 de marzo (al menos la primera parte), y después de una ajetreada semana, esta tarde he conseguido ponerme a ello. Ahí va. 

Aprovechando que el lunes teníamos el día libre con motivo de la festividad de San José, me fui con mis padres a conocer Cuéllar, un pueblo de Segovia. La idea de visitar este pueblo en concreto salió de una bolsa que tenía en la terraza con folletos de mi visita a Fitur. Cuéllar me conquistó por su castillo y la cantidad de cosas que tenía por ver.

Cuellar, Segovia
Este es el folleto que me cautivó y me animó a visitar Cuéllar

Cogimos el coche sobre las 9 de la mañana y allá que fuimos. Después de unos 160 km. llegamos a nuestro destino. Cuéllar parecía, a priori, un sitio más turístico y me esperaba que estuviera a reventar de turistas que como nosotros, aprovechaban el día del padre para conocer algún sitio nuevo. Pero nada más lejos de la realidad. Atravesamos el pueblo acercándonos al castillo y casi no vimos a nadie… Mejor a la hora de aparcar, todo sea dicho.

Cuellar, Segovia
Iglesia de Santa María de la Cuesta, Cuéllar

Finalmente dejamos el coche al lado del Arco de San Andrés, que daba acceso al recinto amurallado de la ciudad, y comenzamos la visita. Nuestra intención era visitar lo primero el castillo, entre otras cosas, porque allí se encuentra la oficina de turismo. La realidad fue que llegamos antes a la Iglesia de San Andrés, no muy llamativa por fuera y desconocida por dentro porque no pudimos pasar.

Paseando bajo un sol engañoso no tan abrigada como debería (hice una mala asociación de esas de hace sol/no hace frío) llegamos al Castillo del Duque de Alburquerque. Como ya he comentado en alguna que otra ocasión, soy bastante fan de los castillos y este me pareció bonito y bien cuidado. No en vano es Monumento Artístico Nacional desde 1931 y lo han restaurado más o menos recientemente. Pero del castillo ya os hablaré en el próximo post, ahora quiero contaros qué más vimos en este pueblo segoviano.

Cuellar, Segovia
Muralla de Cuéllar

Otro de los encantos de Cuéllar es la muralla que rodea una pequeña y a la vez gran parte del pueblo. Tiene su origen en siglo XII, y además del muro en sí tiene varios arcos mudéjares. Puedes subir a ella por 1 €, nosotros decidimos no hacerlo porque desde el castillo ya tuvimos unas buenas vistas (de hecho, me gusta como se ve en la foto que os pongo porque parece súper larga, es lo único bonito de la foto). Lo que sí hicimos fue pasear por los alrededores, desde donde salen varios senderos.

Ahí cerquita teníamos la Iglesia de San Martín, actual Centro de Interpretación del Arte Mudéjar, que al igual que el castillo fue declarada Monumento Artístico Nacional en el mismo año, y restaurada en los años 80. No sé qué tal estará pero la entrada cuesta 3,10 €. Os cuento los precios porque a mí me gusta consultarlos antes de ir a un sitio para prever el gasto que tendré y en este caso no están por internet (que yo haya visto), así que os los voy dejando caer (tampoco tenían ningún folleto que pudiera escanear, podéis verlos en esta foto de mi facebook).

Cuellar, Segovia
Iglesia de San Martín, actual Centro de Interpretación del Arte Mudéjar,(Cuéllar)

Bajando centro del pueblo con las cámaras de foto desenvainadas, se nos acercó un anciano lugareño: ¿sabéis cuál es el colmo de un fotógrafo? ¡Hacer una foto a un muerto y que te salga movida! A mí me hizo mucha gracia, más que nada por cómo se nos acercó el hombre y nos lo contó. Con la risa floja pasamos por otro de los arcos, esta vez el de San Martín.

Hablando de arcos, al de San Basilio se podía subir, pero dijimos esa maldita frase “cuando volvamos a pasar, subimos”. No lo hicimos en su momento, no recuerdo por qué, y tampoco lo hicimos después. Lástima…

Y a lo que iba, la siguiente zona que me llamó la atención fue el Parque Arqueológico de San Esteban, donde además de la iglesia con el mismo nombre, se pueden ver varias tumbas antropomorfas y varios silos que más tarde fueron pozos para almacenar la nieve.

Cuellar, Segovia
Arco de San Basilio

Cuellar, Segovia
Tumba del Parque Arqueológico de San Esteban

Vimos más cosas y otras tantas las dejamos por ver. Nuestra idea original era haber comido en el pueblo y haber pasado el día allí, pero salvo un restaurante que no nos llamó la atención (vendían el “típico plato mudéjar” que no era otra cosa que chorizo y huevos fritos), estaba todo completamente cerrado.

Por eso alrededor de las 3 de la tarde y con el estómago rugiendo ferozmente, nos montamos en el coche rumbo a buscar un sitio donde comer. Se nos fue de las manos y acabamos… ¡En Valladolid! Pero como dicen en mi libro favorito, esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión :)

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